Le propuse a la escritora Paloma Sánchez-Garnica hacerle unas preguntas, con el fin de publicar sus respuestas en el blog.  Fue muy amable y aceptó mi invitación enseguida.

Primero os la presento:

Nació en Madrid en 1962. Trabajó como abogada, hasta que decidió dedicarse a una de sus grandes pasiones, la literatura.

Paloma Sánchez Garnica destaca por sus novelas de género histórico, a las que imprime elementos propios del thriller y el misterio, urdiendo tramas complejas en las que mezcla con habilidad el pasado y el presente.

Sus obras:

El gran arcano (2006)

La brisa del oriente (2009)

El alma de las piedras (2010)

Las tres heridas (2012)

La sonata del silencio (2014)

Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido (2016)

Podéis leer su autorretrato aquí.

Y aquí está la entrevista:

1.-  Estoy convencida de que siendo escritora, eres primero una gran lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos?

Efectivamente, soy una lectora voraz desde niña, es más, antes que escritora soy lectora. Un gran lector puede no ser escritor, pero un no lector o un mal lector jamás podrá ser un gran escritor.

Mis autores favoritos son muchos y variados. Leo con atención casi reverencial a Javier Marías y a Stefan Zweig; pero también lo hago con nuestros clásicos, Pérez Galdós, Unamuno, Carmen Martín Gaite, Carmen Laforet, Emilia Pardo Bazán, Torrente Ballester, Leopoldo Alas, entre otros; además leo y me enriquezco con la poesía de Miguel Hernández, Ángel González, Aute, Machado, Margarit… son tantos… Y solo te hago mención de los autores en nuestra lengua, salvo Zweig, que para mí es un referente constante e irrenunciable de aprendizaje.

2.-  Creo que todos los principios son difíciles.  ¿Cómo comenzaste a escribir y también a publicar?

Yo no me había planteado nunca escribir, y mucho menos ser escritora, pero siempre tuve una inquietud que no supe identificar hasta el verano del 2003, cuando por primera vez pensé en escribir una novela, seguramente porque necesitaba un periodo de preparación personal y una experiencia necesaria para afrontar este oficio con unas mínimas garantías tanto personales (la edad es un grado) y profesionales (mejor preparación, más lecturas y más capacidad para conseguir una narrativa más cuidada).

Soy por tanto una escritora tardía, hasta los 43 no me planteé escribir, ni mucho menos dedicar mi tiempo y mi vida a este oficio. Empecé mi primera novela el 9 de enero de 2004. Y no me sentí escritora hasta mucho tiempo después.

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  ¿Puedes vivir de tu trabajo como escritora?

Ahora sí, pero reconozco que la jubilación que cobra mi marido me da estabilidad para gestionar mi economía doméstica.

4.-  He leído recientemente que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren el móvil.  ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con la inmediatez que ellos buscan?

Es muy difícil, pero no imposible. Los jóvenes siempre han dejado de leer alrededor de la adolescencia. El móvil, las redes, los ordenadores, dispersan la concentración necesaria para leer.  La lectura requiere un esfuerzo, una dedicación a cambio de una enorme compensación… Las series, la inmediatez de las redes resulta mucho más fácil, no requiere esfuerzo, así que es cuestión de fuerza de voluntad, diría más incluso, se trata de un acto de fe en el convencimiento de que la lectura te cambia la vida, te enriquece, te llena, te aporta criterio, opinión, voluntad propia y libertad

5.-  Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual.

Cuando escribo todo se convierte en una grata y necesaria rutina. Me levanto a las siete, desayuno muy bien, hago cuarenta minutos de natación y a las nueve y media me siento a escribir. Comida y siesta obligada, y después a seguir escribiendo hasta que las neuronas me dan de sí. Hay días que escribo durante horas; pero el día que los personajes permanecen callados, no les presiono, me pongo a leer hasta que ellos deciden hablar de nuevo. Así es mí día a día, todos los días de la semana, con muy pocos cambios. La inspiración tan solo te llega trabajando.

El lugar siempre tiene que ser el mismo, mi mesa, mi espacio, rodeada de mis libros, mi biblioteca me arropa.

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio.

Mi escritura no tiene estructura ni organización previa. Tengo una ligera idea, curiosidad por entender o saber y profundizar en algo concreto y me pongo a escribir igual de ‘perdida’ que cuando abro un libro y me pongo a leer. La historia y sus personajes se me van presentado poco a poco, a su ritmo y sin forzarlos. Si no quieren hablarme, paro y leo… Los tiempos los marcan ellos, pero debo estar atenta para escucharlos y con los dedos sobre el teclado.

7.-  Me he animado a participar en distintos concursos, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.   En tu opinión ¿son útiles estos certámenes? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Has sido jurado alguna vez?

Entrar en el mundo editorial es muy complicado y cualquier camino puede ser bueno. Yo me presenté a premios literarios con mis dos primeras novelas… Luego gané el Fernando Lara con mi sexta novela… En este oficio se trata de no rendirse nunca… Sobre todo nunca dejar de escribir, pase lo que pase, nunca dejar de escribir.

He sido jurado del certamen de novela de Badajoz

8.-  ¿Qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?

Leer mucho y sobre todo buena literatura, no hay más truco, y trabajar mucho en soledad, y confiar en uno mismo, y disfrutar con el mero hecho de escribir… Y tener mucha paciencia

9.-  Respecto a internet y las redes sociales ¿crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo?

Yo creo que sí facilitan mucho, aunque creo que a veces se pierde ese halo de misterio que siempre ha envuelto el oficio de escritor. Estar demasiado expuesto tampoco lo veo lógico, pero hay que estar, son los tiempos y hay que estar en ellos.

10.-  He leído “La sonata del silencio” y me encantó.  Es una novela ambientada en la postguerra española, periodo histórico que me atrae especialmente.  De hecho, me gusta escribir sobre el papel de la mujer en ese momento.  ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro?

No existe literatura de mujeres o de hombres… Existen lectoras y lectores. Yo soy una mujer, y escribo y leo como una mujer, pero ante todo soy un ser humano con mis circunstancias, mi pasado, mis recuerdos, mis frustraciones, mis inseguridad, mis principios, mis aprendizajes, mis lecturas, mi entorno social y familiar y mi edad… Todo ello me condiciona como persona, igual que a cualquier otro, hombre o mujer, occidental, oriental o de cualquier raza. Todos estamos condicionados y en base a lo que somos leemos y escribimos.

11.-  En tu opinión y teniendo en cuenta mi inexperiencia ¿es necesario comenzar escribiendo relatos cortos, para ir cogiendo el pulso a las historias, o es preferible aventurarse con una novela?

Si quieres escribir, escribe… Lo demás no importa… El peor enemigo para este oficio es uno mismo…

12.-  He visto que muy prontito vas a tener una novedad importante.  ¿Cuál es tu próximo proyecto?

Mi nueva novela saldrá a la luz el 26 de febrero. La sospecha de Sofía será mi único proyecto en los próximos meses, pasearme por cada rincón al que me llamen para hablar de sus personajes y de sus historias…

 

¡¡¡Un millón de gracias Paloma por tu atención, tu tiempo y tus respuestas!!! Me alegré muchísimo cuando aceptaste mi invitación y me devolviste la ilusión con tus palabras, tus consejos y tu ánimo.  Lo prometo ¡¡seguiré escribiendo!!