Entrevista a Marta Robles

Tras el imprescindible parón navideño y deseando que hayáis empezado el 2020 con mucha fuerza, hoy retomo las interesantes entrevistas a escritores.  En esta ocasión, he podido hacerle una entrevista a la autora Marta Robles

Entrevista a Marta Robles Mis Palabras con Letras 1

Como siempre, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura y nos ha acercado a su recién estrenado libro.

Tras los éxitos cosechados con «A menos de cinco centímetros» y «La mala suerte», la autora da de nuevo en la diana con «La chica a la que no supiste amar», al tratar un tema de tanto impacto social como la esclavitud sufrida por infinidad de mujeres, en su mayoría inmigrantes ilegales, atrapadas en las redes mafiosas de trata que operan en nuestro país.

Entrevista a Marta Robles Mis Palabras con Letras 2

Primero os la presento:

Marta Robles, periodista y escritora, comenzó su carrera profesional en la revista Tiempo y desde entonces nunca ha dejado de trabajar en las publicaciones y cadenas de radio y televisión más importantes de España. Actualmente colabora en La Razón, La Gaceta de Salamanca, Espejo Público (Antena 3) y Está Pasando (Telemadrid). Además participa regularmente en mesas redondas, charlas y coloquios, así como imparte conferencias y realiza presentaciones por toda España.

Entre sus numerosos premios cabe destacar el TP de Oro, dos Antenas de Oro, dos de Plata, el Woman de Oro, el Premio Nacional de Comunicación o el Premio PR a la periodista más querida de Madrid.

Ha publicado siete libros de no ficción y nueve de ficción.  Vive en Madrid, está casada y es madre de tres hijos.

Puedes saber más sobre ella aquí.

Sus libros de no ficción:

El mundo en mis manos (1991)

La dama del PSOE (1992)

Los elegidos de la fortuna (1999)

El catálogo del Parque Oceanográfico de Valencia (2003)

Madrid me Marta (2011)

Usted primero (2015)

Haz lo que temas (2016)

Sus libros de ficción:

Las once caras de María Lisboa (2001)

Diario de una cuarentona embarazada (2008)

Don Juan (2009)

Luisa y los espejos (2013)

Premio Fernando Lara de Novela, 2013

Obscena

A menos de cinco centímetros (2017)

Finalista en el Premio Silverio Cañada de Novela Negra de Gijón, 2017

HNegra (2017)

La mala suerte (2018)

Premio especial de Aragón Negro y finalista de Cartagena Negra 2019

La chica a la que no supiste amar (2020)

Premio Letras del Mediterráneo 2019 en la categoría de Narrativa, otorgado por la Diputación de Castellón

Y aquí está la entrevista:

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

Leer es mi vida. Si no lo hubiera sido, difícilmente podría haber llegado a alcanzar mi sueño de ser escritora. Me resulta estrafalario cuando alguien me dice que le gusta escribir pero no leer.

¿Mis autores? Soy omnívora. Devoro casi cualquier cosa. Pero no podría vivir sin Borges, sin Camus, sin Conrad, sin García Márquez,  sin Virginia Woolf, sin Lorca, sin Siri Husvedt, sin Carlos Zanón… La lista es infinita, en realidad. Dependiendo del día citaría a unos autores o a otros. Esta Navidad, por ejemplo, he estado muy dedicada a Chandler, a Patricia Highsmith y a Fernando Marías.

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos en la literatura. 

Llevo escribiendo toda la vida. Desde que tenía doce o trece años. Mi primera novela  -que por supuesto no está publicada- la escribí a los dieciséis años. Escribiría igual si no me publicaran. Necesito escribir y no sé vivir sin hacerlo, como tampoco –aún menos- sin leer.

Decidí hacer Periodismo porque mi primer novio me convenció de que tenía grandes dotes para la Comunicación; pero en realidad, siempre quise ser escritora. Eso sí, la primera oportunidad de publicar me vino de la mano del periodismo. Fue el propio Pedro J. Ramírez quien me ofreció escribir la que sería su primera biografía.

A partir de ahí, como soy prudente y el Periodismo se había convertido en mi quehacer diario y me resultaba más sencillo, avancé en la literatura por la senda de la no ficción –tengo publicados siete libros de no ficción-, hasta que pensé que estaba lista para la ficción. En 2001 escribí mi primer libro de ficción y desde entonces hasta ahora he escrito ocho más y he ganado varios premios.

3.- Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura. En ese contexto y teniendo en cuenta tu destacaba labor periodística y tus novelas publicadas (siete libros de no ficción y nueve de ficción) ¿puedes contarnos si tu sueño es poder vivir de la profesión de escribir? Si tuvieses que elegir ¿por qué faceta te decantarías? ¿Te gusta compaginar ambas? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales? 

Desde el mismo momento en el que empecé a estudiar la carrera, el Periodismo se me metió en las venas y sé que ya no saldrá nunca. Siempre seré periodista. Aunque supongo que llegará un momento en el que solo me dedicaré a escribir libros y mi vocación desde niña era la de ser escritora.

En cuanto a mi relación con las editoriales, siempre ha sido bastante buena, la verdad. Han sido muchas las que me han llamado para encargarme trabajos y, en otras ocasiones los he ofrecido yo.  Mi carrera literaria ha ido pasito a pasito. Con mucho trabajo y esfuerzo.

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

Yo creo que lo jóvenes leen ahora más que nunca solo que textos más cortos y en los móviles. Creo que llegará un momento en el que las series también les cansarán.

Y sí, me parece que es viable convencerles de la importancia de los libros, ofreciéndoles los adecuados. A todos nos ha pasado alguna vez que un mal libro nos aparta de la lectura o que uno bueno no devuelve la necesidad de encerrarnos a leer durante semanas o meses. Yo soy optimista. Todo tiene un tiempo y el de las historias nunca muere.

Ahora parece que solo hay interés por las series, pero estoy convencida de que los jóvenes volverán a descubrir la maravilla de la lectura.

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Cuando puedo permitírmelo, sí. Pero eso no sucede siempre. Tengo muchos compromisos laborales y mucha familia. Ahora, por ejemplo, que empiezo con la promoción de mi nueva novela, voy a viajar muchísimo, así que me tocará escribir en los trenes.

Lo que sí te digo es que, cuando estoy escribiendo una novela, necesito dedicarle todos los días, como poco, seis horas. Si no, nada fluye.

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio, cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Pienso mucho mis novelas antes de escribirlas. En las tramas, en los personajes…Y leo mucho sobre los asuntos que voy a tratar en ellas.

Javier Marías dice que hay escritores cojos y ciegos. Los cojos serían los que tienen la estructura completa y hasta, casi, la última palabra desde el principio y los ciegos los que comienzan partiendo de una ideíta de nada y no saben a dónde llegarán. Yo soy una especie de híbrido. Sé de dónde parte y a dónde quiero llegar, pero en el resto lo que hago es lo que decía Borges: tirar puentes.

Observo mucho y escucho mucho, porque cualquier detalle, por pequeño que sea, puede resultar luego fundamental en una de mis novelas.

La tarea de documentación es bastante fácil para mí, porque tengo mucha práctica gracias al periodismo. Sé dónde buscar, a quién preguntar y qué lecturas elegir para apuntalar la novela y que resulte verosímil y para que cada personaje tenga su voz propia y su personalidad.

7.- Me he animado a participar en distintos concursos de relatos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de los mismos.  Tú has ganado numerosos premios: «Luisa y los espejos» (Premio Fernando Lara de Novela 2013), «A menos de cinco centímetros» (finalista en el Premio Silverio Cañada de Novela Negra de Gijón 2017) y «La mala suerte» (Premio especial de Aragón Negro y finalista de Cartagena Negra 2019).  En tu opinión ¿son útiles estos certámenes? ¿Puedes contarnos tu experiencia? ¿Has sido alguna vez jurado en alguno de ellos? ¿Cómo fue esa tarea?   

Creo que los certámenes literarios abren muchas puertas a escritores noveles y a consagrados. Tanto a unos como a otros les proporcionan, además de la recompensa económica, cuando la hay, la posibilidad de acceder a un mayor público, que es lo que en definitiva busca cualquier escritor.

He sido jurado varias veces. En algunas ocasiones ha sido más complicado que en otras. La más difícil de todas fue la que me tuve que enfrentar a un buen número de obras entre las que no había ninguna de calidad suficiente como para merecer un premio literario. Otras veces he sufrido al encontrar varias obras muy buenas, sabiendo que solo podía premiar a una de ellas.

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?.  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

El escritor protagonista de mi novela “A menos de cinco centímetros” dice: “escribir una mala novela es muy difícil y escribir una buena es un milagro. Y la diferencia está en la emoción, pero ni siquiera eso garantiza el éxito. Por eso lo importante es tener algo que decir y una manera personal de hacerlo”.

Y sí, se puede a aprender a escribir con corrección. Emocionar es otra cosa. Se requiere un talento que no todo el mundo tiene. Ni para escribir, ni para pintar, ni para ninguna actividad que tenga que ver con la creación.

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

Mi querida y admirada Ángela Vallvey suele decir que a los escritores antes nos criticaban solo en Babelia y ahora lo hacen hasta personas que desconocen los que es el sujeto y el predicado.

El contacto entre el lector y el escritor es maravilloso. Enormemente gratificante para ambos.

Lo de las redes es otra cosa. Sobre todo porque hay personas que piensan que pueden juzgarlo todo aunque no sepan nada. Las redes son una herramienta fantástica. Un espacio promocional extraordinario. Yo he conocido a personas maravillosas a través de las redes. Pero a veces lo que ocurre en ellas no es más que un espejismo.

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

Siri Husvedt siempre dice que no hay literatura masculina o femenina, pero que los propios libros si tienen un género u otro independientemente de si quien los escribe es hombre o mujer. Es cierto, puede haber historias con un alma más masculina o femenina. Independientemente de ella o por ella, pueden ser mejores o peores. Así que creo que lo suyo es decir que hay literatura buena y mala.

En cuanto a si hay literatura para mujeres… Las mujeres leemos mucho más que los hombres. Aunque es cierto que nosotras leemos más novelas y ellos más ensayo e historia. Creo que esto ocurre porque los hombres siempre piensan que hay que rentabilizarlo todo, hasta lo leído.

11.- Me gustaría felicitarte por el premio Letras del Mediterráneo 2019 en la categoría de Narrativa, otorgado por la Diputación de Castellón.  En este sentido, quiero pedirte que nos cuentes por qué tu nueva novela, merecedora del galardón y recién publicada, «La chica a la que no supiste amar», tiene que ser nuestra próxima novela. 

Muchas gracias por la felicitación. “La chica a la que no supiste amar” es una novela dura y comprometida que vuelve a protagonizar el detective Roures, que creé en “A menos de cinco centímetros”, la primera novela de la saga.

En esta ocasión, Roures –que ya sabes que es un ex corresponsal de guerra metido a detective de infidelidades, pero que siempre acaba investigando asuntos de mayor enjundia- tendrá que ocuparse del asesinato de una mujer nigeriana prostituida, en el que se ve involucrado un compañero de sus años en África. A partir de esas pesquisas, el detective descubrirá una red de trata de mujeres con fines de explotación sexual, que actúa en nuestro país, con extremada crueldad.  Roures tendrá que compatibilizar las indagaciones para esclarecer ese caso, con las que le dedica a otro de tráfico de pastillas adulteradas y a otro más de infidelidad. Y todos convergerán, de alguna manera, sobre todo en las propias reflexiones del detective, que son una parte fundamental de la novela y que se entreveran con mucha música y mucha literatura.

“La chica a la que no supiste amar” rezuma el perfume clásico de la novela negra de antaño, pero traída a la actualidad.  Y la radiografía que hace de nuestra sociedad es tan real, que puede que muchos, aunque no lo digan se vean reflejados en ella. Es una novela de denuncia, pero también con mucha ternura, mucha pasión y, como digo, con un ritmo narrativo y musical que marcan su desarrollo. Una historia que deja poso y hasta cicatriz.

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el género negro que tanto reivindicas en tu obra ¿te facilita interpelar al lector a través de esos personajes de moral ambigua? ¿Te interesan las distintas caras del mal? ¿Cómo consigues no recrearte en los detalles escabrosos? ¿Por qué la prostitución esconde tantos secretos? 

Son muchas preguntas en una.

La ambigüedad de mis personajes tiene que ver con la verosimilitud. Realmente creo que la vida no se divide entre buenos buenísimos y malos malísimos. Todos tenemos algo de bueno y algo de malo en nosotros, aunque algunos desarrollen más una parte u otra. Creo que, precisamente por eso, a todos nos interesa el mal. No aterra porque sabemos que existe a nuestro alrededor y que incluso puede asomar la cara en aquel que nunca imaginamos que fuera “malo” o hasta en nosotros mismos. Por eso queremos explicarlo y justificarlo. De ahí el éxito del género negro que radiografía el mal de la sociedad y también de los sucesos, que seguimos casi sin poder evitarlo y tantas veces pese al horror que nos provocan.

En cuanto a los detalles escabrosos… Incluyo solo lo que creo necesario para que el lector se sienta dentro de la historia, los demás para mí sobran.

Y sobre por qué la prostitución esconde tantos secretos, te diría que porque es vergonzoso que un ser humano pueda comprar a otro como se hace en la prostitución.

¡¡Solamente puedo dar un millón de gracias por esta entrevista a Marta Robles!! Gracias por su amabilidad, su disposición, su tiempo, sus sugerencias y sus respuestas.

Marta, ha sido un verdadero placer que hayas aceptado mi invitación y que hayas compartido conmigo y con mis lectores tus interesantes respuestas.

¡Te deseo lo mejor en todos tus proyectos y en todas tus facetas! ¡Y especialmente muchísimo éxito con esta novela recién publicada que seguro va a triunfar entre los lectores!