Entrevista a Juan del Val

Como sabéis, en la web está publicada la reseña del libro «Candela», una historia que puede suceder en cualquier rincón de nuestra ciudad, aunque ahora mismo sea bastante complicado que pasen cosas en los bares.  Pues bien, después de un tiempo, he tenido la oportunidad de hacerle una entrevista a su autor, Juan del Val

Como siempre, ha respondido, más o menos, a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros.  Ha sido mediante una conversación telefónica, por lo que ha sido diferente a otros de mis cuestionarios.

Entrevista a Juan del Val Mis Palabras con Letras 1

Os lo presento:

Juan del Val (Madrid, 1970) ha trabajado en muchos sitios: en obras (de construcción, no de teatro), en periódicos, en revistas, en radio y en televisión; entre otros medios, en Radio Nacional de España, Televisión Española, Canal 9 y Telecinco. Durante cuatro años dirigió y copresentó Lo mejor que te puede pasar, en Melodía FM. Colaboró con Carlos Alsina en Onda Cero. Actualmente forma parte del equipo de El Hormiguero.

Junto a Nuria Roca, ha firmado «Para Ana, de tu muerto» y «Lo inevitable del amor». En 2017 publicó su primera novela en solitario, «Parece mentira», recibida con gran entusiasmo por los lectores. En 2019, con «Candela», recibió el Premio Primavera de novela.

Sus libros con Nuria Roca:

Para Ana (de tu muerto)

Lo inevitable del amor

Sus libros:

Parece mentira

Candela

Premio Primavera de novela

Y aquí está la entrevista:

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritor eres primero un gran y apasionado lector.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

No es así.  En mi anterior libro que hablaba de mi vida, «Parece mentira» (una biografía novelada, en la que todo lo que cuento es verdad), yo reconocía que no era un gran lector. Ni lo soy.  No soy un gran lector.  Yo, cuando leo, soy incapaz de leer como una persona que lee por ocio, sino que leo como profesional y no puedo desprenderme de eso.

Dejo muchísimos libros a medias, en cuanto veo que no me aportan gran cosa como escritor.  Eso puede parecer un poco prepotente pero, de verdad, que no lo es.  Es simplemente que mi cultura fundamentalmente viene del audiovisual.  Sé que estas cosas no queda muy bien decirlas, pero es la realidad.

¿Qué me gusta a mí leer? Gente que me vuelve loco porque me sorprende, pero como autor.  Por ejemplo, para mí hay un ídolo absoluto que es Antonio Soler.  Me parece un auténtico genio literario y me fascina la manera que tiene de resolver problemas. La última novela que publicó es «Sur» y me parece una obra maestra, de las mejores que yo he leído en mi vida.

También me ha fascinado últimamente Michel Houellebecq.  Tanto «Sumisión» como «Serotonina» son dos libros que me han encantado.  Y lo último que he disfrutado mucho leyendo es la biografía de Woody Allen, que para mí es un referente.  Es alguien, como autor y como cineasta, que es referente de las cosas que a mí me interesa contar.

Por tanto, diría esos tresHouellebecq por indómito; Antonio Soler por su talento estratosférico, ya que he visto a poca gente escribir tan bien y tan distinto; y luego Woody Allen porque es mi referente en todos los sentidos.

 

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir y cómo fueron tus primeros pasos dando forma a tus palabras.  

Yo creo que hay muchas maneras de definir «escribir». A mí, me ha gustado escribir y contar cosas a través de la escritura desde que era muy niño.  Lo que ocurre es que luego fui un adolescente problemático (también lo cuento en «Parece mentira»), yo no estudié y eso genera muchísimas lagunas. A partir de ahí, como la vida te va llevando donde al final tú tienes que estar, yo empecé a trabajar en medios de comunicación, donde sigo trabajando.

Soy guionista, he sido redactor en periódicos, he trabajado en la radio, en la televisión… Y hay un momento, casi por casualidad, en el que me encargan escribir algo para una editorial porque conocía a una persona.  Entonces, aparte de ayudar a gente a escribir cosas (porque he escrito para otras personas, como se menciona en el libro sobre mi vida), hice dos novelas con Nuria.  Luego publiqué «Parece mentira», más tarde «Candela» y el 7 de enero se publica la siguiente.

 

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto y teniendo en cuenta que, además de tu faceta de escritor, te dedicas a muchos otros ámbitos ¿puedes contarnos si tu sueño es poder vivir de la profesión de escribir? Si tuvieses que elegir ¿por qué faceta te decantarías? ¿Te gusta compaginar ambas? 

Para mí, escribir es lo que más me gusta hacer, sin ninguna duda, de todas las cosas que yo hago.  Es más, yo me considero escritor y todo lo demás que hago, tanto intervenciones en programas de televisión, como guionista… todo eso lo hago porque, en el fondo, soy escritor.

Creo, aunque puede sonar un poco prepotente, que hay que diferenciar entre las cosas que se hacen y lo que realmente eres.  Yo hago cosas que me gustan mucho y que me lo paso muy bien haciéndolas, como trabajar en televisión que es una cosa que me fascina y donde hay muchísimo talento a pesar de que, a menudo, tiene bastante más desprestigio del que se merece.  Pero yo lo que soy es escritor. Es lo que yo soy, lo demás son cosas que hago.

Es verdad que yo me suelo separar bastante de esta corriente que sobrevalora muchísimo al lector y al mundo de los libros, como si ese mundo fuera superior intelectualmente a otros mundos.   Y no es así.

 

4.- Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil.  ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?  

Yo creo que sí se puede competir con las series. Es más, ahí están los datos, aunque efectivamente la competencia de los libros son, sin ninguna duda, las series.  Porque hay series de muchísima calidad, donde hay relato y hasta literariamente es extraordinario, y son más fáciles de ver, evidentemente. Pero luego hay también una realidad que estamos viendo y es que no hay tantas series buenas, que verdaderamente te atrapen.

Creo que el libro tiene su espacio, lo está teniendo y lo tendrá.  Es verdad que puede ser que un joven ahora no lea con catorce, pero lea con veinte. Y puede ser que también que otro tipo de ficción te acabe llevando a la literatura. No creo que sea mejor una cosa que otra, no es mejor leer un libro que ver una serie.  Otra cosa es que pienso que hay que ver series buenas y leer libros buenos. Pero, al final, hay una manera de entretenerse y de quedar atrapado en un libro, en la literatura, que es insustituible por nada, esa característica no la puede sustituir una serie.

Ahora, también es verdad que, todos los que formamos este mundo de los libros, nos ponemos demasiadas veces estupendos y yo estoy bastante en contra de eso.  Lo he dicho muchas veces, conozco muchísimos lectores empedernidos que no son nada interesantes como personas.  Y conozco gente que lee menos y es muchísimo más inteligente, muchísimo más interesante y tiene muchísima más vida.  Por lo tanto, creo que también hay que acercarse a la gente con otro tipo de lenguaje.  Insisto en que hay mucho más ego que talento en el mundo de los escritores casi siempre.

Esto es lo que yo pienso en líneas generales y no me preocupa nada, porque a la vista está. Con el tema del confinamiento, libros se están vendiendo y se están vendiendo bastante, entonces a lo mejor hay que ir dando con la fórmula, salir de ese pesimismo permanente que tiene mucha gente de la cultura, donde siempre se asocia lo comercial a poca calidad y se asocia lo que no es comercial a mucha calidad.  Hay mucho valor pervertido en todo esto.

Hay novelas que no se venden y que son malísimas, y ese es el motivo por el cual no se venden, independientemente de que el autor ponga cara de autor. Y hay otras novelas comerciales que son de bastante calidad y que mucha gente del sector despreciaTenemos que salir un poco de mirarnos permanentemente el ombligo, de lo superiores que somos intelectualmente al resto de la población y hablar un lenguaje que la gente entienda.  Porque la gente en general yo creo que no es tonta.  Esto es un poco, como consideración en general, mi opinión.

 

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Sí, tengo varios rituales. Escribir tiene muchas partes.  Tiene algo que ver con la mente, tiene que ver con el corazón, tiene que ver con las entrañas.  Tiene que ver con todo eso pero luego es evidente que, a la hora de escribir una novela, hay mucho de oficio. Y el oficio es algo que, como todos los oficios del mundo, requiere tiempo y requiere horas.

Como manía, siempre que puedo (porque compagino con otras cosas) me gusta mucho escribir muy temprano.  Si puedo estar escribiendo el sábado a las seis de la mañana, prefiero que sean las seis que las siete. Me cunde mucho más por la mañana.  Y luego siempre escribo o con pijama, o con chándal.  Mientras escribo, mi aspecto es muy poco atractivo, no estoy visitable.  Es algo que ya he cogido como costumbre, como una especie de manía.  Prefiero el pijama más viejo y el más feo, si tiene un roto mejor.  No soy un personaje nada atractivo mientras escribo. Suelo estar bastante despeinado… No le gustaría a nadie verme escribir.

 

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio, cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Yo, cuando me pongo a escribir una novela sí que le tengo que ver un fin. Me explico, yo no escribo con esquema, sé más o menos dónde voy y tengo más o menos claros los personajes. Pero, yo le tengo que ver un fin.   O sea, yo cuando me pongo a hacer una novela, tengo que empezar una novela y acabar una novela. Eso de estar siete años haciendo una novela… me parece un imposible. Por lo tanto, empiezo una novela y tiene que tener el fin de que esa novela se va a terminar en el plazo de unos meses.

 

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.  En tu opinión y teniendo en cuenta que has obtenido el Premio Primavera de novela con «Candela» ¿son útiles estos certámenes? ¿Puedes contarnos tu experiencia? ¿Has sido alguna vez jurado en alguno de ellos? En caso afirmativo ¿cómo fue esa tarea?

No, no. A mí me dijeron en la editorial que me recomendaban que me presentara, me presenté y gané.  El premio da un punto, o se pretende porque luego nunca pasa. Es un reconocimiento y yo me lo tomo como tal.   El Premio Primavera es un premio prestigioso con un jurado prestigioso, que decide que una novela cada año sea la mejor.  El año que yo lo gané, 2019, se presentaron más de 1.100 novelas.

Es absolutamente imposible que haya una novela que sea la mejor entre 1.100 novelas. Esto es imposible, porque entra un criterio subjetivo.  Es cierto que dices debe ser buena si lo ha ganado entre ese número de obras.  Pero yo relativizo mucho los premios, ojalá me den muchísimos, sobre todo para decirle a mi madre: «mira mamá, me han premiado».  Pero hay novelas que no son premiadas y son maravillosas, hay novelas premiadas que no tienen porqué ser las mejores de un concurso de mil y pico personas.  Esto parece como una especie de falsa modestia, pero es exactamente lo que pienso.

No puede haber una novela que sea la mejor entre mil y pico, estará entre veinte novelas, de las mejores seguramente.  Entonces deciden dárselo a una, me tocó a mí y yo soy muy feliz con eso.  Pero no creo que los premios sean algo que te de calidad, sí que estás leyendo algo que es bueno, que luego te puede gustar más o menos, pero que tiene cierta calidad, de otra forma no tendría sentido. No puedo decir que los premios me dan igual, porque no es verdad, pero no me convierten en el mejor, en esas cosas no creo.

 

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?.  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

Para mí, escribir es algo que me encanta, que hago a partir de la observación.  Soy un observador enfermizo y hay cosas que veo, que creo que no son las más perceptibles, y luego me gusta contarlas. Es algo como una necesidad, aunque no me gusta mucho esta frase porque mucha gente, cuando dice que escribe para ella, no es verdad.  Yo no escribo para mí, yo escribo para que la gente me lea, independientemente de que es un ejercicio íntimo, por supuesto.

 

 

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? 

Las redes son un arma para que el autor se de a conocer.  Voy a sacar novela y para que la gente se entere, porque le puede interesar, es una buena manera y una buena vía de comunicarlo.  Esto es fenomenal y, desde ese punto de vista, muy bien.  Cuando tú luego empiezas a ver los comentarios, ( a mí me pasa con todo, cuando salgo en la tele o cuando publico un libro) hay que marcar muchísima distancia, para lo bueno o para lo malo.

Si hay alguien a quien mi manera de escribir le provoca una fascinación alucinante, yo se lo agradezco pero, el halago excesivo y la crítica excesiva, en general, hay que verlas con bastante precaución.  Porque ni soy el mejor escritor que nadie haya leído nunca, eso seguro, ni tampoco soy un tipo que no sabe juntar la l con la a.  Cuando salgo en la tele no soy el más indeseable del mundo, ni soy el tipo más brillante que jamás han escuchado.  Y oyes eso siempre que apareces o siempre que publicas.

Entonces, cuando escuchas «tu novela me ha cambiado la vida» o «eres un impresentable», yo no me creo ninguna de las dos cosas y así salgo ganando.  Cuando alguien te insulta porque has hecho un comentario en televisión y otro te dice que se quiere casar contigo, hay siempre un término medioVeo comentarios. Me gusta que a la gente le guste lo que hago, evidentemente.  Y guardo distancia.  Es verdad, que las redes te sirven como publicación y de promoción.  Porque hay mucha gente que vive, afortunadamente, en sus cosas y no se entera si yo saco novela, y de esto modo puede enterarse.

 

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

No.  Lo que sí que sé es que las que leen son mujeres.  Ahí están los datos. Me refiero a lo que es ficción, porque es verdad que los hombres se reparten un poco más cuando estamos hablando de ensayos. Todo el peso cultural de este país recae en las mujeres.  Las mujeres son las que van más al teatro, las que más leen novelas… esto son estadísticas. A mí no me parece ni bien, ni mal.  Pero tú ves a seis amigas que quedan y van al teatro, es raro que veas a seis amigos que van al teatro.

Y en cuanto a las novelas, ahí están los datos y las editoriales te los podrán dar. La ficción es eminentemente femenina. Pero no creo que haya una novela para mujeres y otra para hombres, eso no lo creo.

 

11.- De tus novelas, yo he leído “Candela” (la reseña puede leerse en el apartado de reseñas de la web, aquí). ¿Qué me contarías de «Parece mentira» para que fuese mi próxima lectura?

«Parece mentira» es una biografía novelada, pero en la que todo lo que cuento es verdad. Es la historia de un chico de barrio que, desde la distancia de sus 46 años, sale al encuentro del adolescente problemático, el joven perdido y el hombre en busca de destino que fue.

 

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro.  ¿Estás ya trabajando en una nueva historia? En caso afirmativo ¿nos puedes adelantar algo?

Pues sí, es una novela que publico el día 7 de enero.  Se titula «Del Paraíso» y habla de todo lo que sucede, o muchas cosas que suceden, en una especie de universo que es una urbanización de muchísimo lujo, en Madrid.  Una urbanización donde hay vidas que muchas veces están entrecruzadas, van y vienen.  Donde se puede ver como idea general, aunque pasan muchísimas cosas, que algunas veces los lugares donde uno quiere estar o aspira a estar, luego no son tan confortables como parecen desde fuera. Y esa es un poco la idea de la novela, que tiene muchos personajes.

Es la primera vez que escribo en tercera persona y estoy deseando que la gente pueda leerla.

 

 

¡¡Solamente puedo dar un millón de gracias por esta entrevista a Juan del Val!! Gracias por su amabilidad, su disposición, su tiempo y sus respuestas.

Juan, te agradezco enormemente que hayas aceptado mi invitación y que hayas compartido conmigo y con mis lectores tus interesantes respuestas.   Fue un verdadero placer charlar contigo mientras ibas conduciendo de un sitio a otro para atender tus obligaciones profesionales.

Nosotros también estamos deseando leer tu nueva novela, pero tendremos que esperar a enero.  ¡Espero que sea otro éxito!

 

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