Entrevista a Antonio Garrido

Hace ya algún tiempo que publiqué la reseña del libro «El jardín de los enigmas», una historia que me atrapó desde el principio. A raíz de la misma y después de un tiempo, surgió la posibilidad de hacerle una entrevista a su autor, Antonio Garrido

Como siempre, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros.

 

Primero os lo presento:

Antonio Garrido nació en Linares en 1963. Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Las Palmas.

En la actualidad, compagina su labor de escritor con la de profesor en la Universidad Cardenal Herrera-Ceu de Valencia y Director del Master en Styling y Concepto del Automóvil en el CFP de la Universidad Politécnica de Valencia.

 

 

Sus libros:

La escriba (2008)

El lector de cadáveres 

El último paraíso (2015)

Premio Fernando Lara de Novela

El jardín de los enigmas (2019)

 

Y aquí está la entrevista:

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritor eres primero un gran y apasionado lector.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

En efecto, me encanta leer, no solo para empaparme de la magia de las buenas historias, sino que, además, disfruto estudiando los recursos que emplean otros colegas. Respecto a los géneros, leo igualmente novela histórica, de suspense, negra o dramática, siempre y cuando me apasione el texto. Algunos de los autores que me gustan son Paul Aster, Steinbeck, Scott Fitzgerald, Dickens, Follet, Gordon, Grisham, Thomas Harris o Cormac McCarthy. Como ves, bastante ecléctico.

 

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir y cómo fueron tus primeros pasos dando forma a tus palabras.  

Lo cierto es que siempre me encantó imaginar historias. De niño, disfrutaba creando mis propios mundos de aventuras, similares a los que leía de manos de Enid Blyton, Salgari, Walter Scott, Verne o Dumas. Me fascinaba escribir porque mientras lo hacía, me embarcaba en viajes tan vívidos que parecía estar viviendo junto a los protagonistas de mis historias. Pero, desafortunadamente, no decidí dedicarme a la escritura hasta bien entrada la cuarentena. Fue a esa edad cuando me planteé que debía intentar hacer aquello que tantas satisfacciones me había proporcionado de pequeño, y, ni corto ni perezoso, adquirí cuantos libros pude encargar sobre técnicas de escritura creativa anglosajona, los, a mi juicio, grandes maestros en el arte de contar historias. Después de ese periodo de estudio, que se prolongó durante siete años, me sentí lo suficientemente preparado para emprender la aventura de mi primera novela, “La escriba”.

 

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto y teniendo en cuenta que, además de tu faceta de escritor, eres también profesor en la Universidad Cardenal Herrera-Ceu de Valencia y Director del Master en Styling y Concepto del Automóvil en el CFP de la Universidad Politécnica de Valencia ¿puedes contarnos si tu sueño es poder vivir de la profesión de escribir? Si tuvieses que elegir ¿por qué faceta te decantarías? ¿Te gusta compaginar ambas? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales?

He de reconocer que me considero un privilegiado. Compaginar dos actividades tan creativas como el diseño y la escritura creo que me ha permitido sacar lo mejor de mí mismo. Porque escribir no es solo imaginar historias. También hay que contarlas de una forma amena y comprensible y, en este sentido, la experiencia adquirida en el ejercicio de la docencia proporciona unos recursos verdaderamente útiles para la escritura. ¿Por qué elegir entonces, si ambas disciplinas me proporcionan una satisfacción incomparable?

Respecto a vivir de la escritura, digamos que me considero privilegiado, ya que tengo la suerte de ser ampliamente publicado en numerosas lenguas.

Y en relación con las editoriales, más de lo mismo. Tanto Planeta, Espasa, Ediciones B y mis editoriales extranjeras, siempre me han apoyado en todo cuanto he necesitado, ya fuera en labores de edición, promoción o marketing.

 

4.- Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil.  ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?  

Es complicado, pero no imposible. Parte de la responsabilidad recae en los padres y educadores, y si éstos no tienen interés, difícilmente lo inculcarán a los más jóvenes. Pero como quien lea esta entrevista lo hará porque le interesa la literatura, en sus manos dispone de una valiosa herramienta, que es la elección del tema y autor que capture la atención de sus hijos.

El siguiente paso sería proponerles la lectura como un desafío, como un reto, en lugar de como un consejo. Los jóvenes son poco proclives a aceptar los aburridos consejos de los mayores, máxime si se trata de afrontar una tarea en principio, de apariencia tediosa. Pero en cambio toman los desafíos como una forma de demostrar su valía.

Así pues, en primer lugar, estar seguros de elegir una novela que no les defraude, que les capture desde el primer capítulo y que mantenga su interés durante todas sus páginas.  El reto podría ser del tipo desafío: (“te aseguro que no serás capaz de descubrir al criminal. Yo no pude…”) o del tipo intercambio: (“si la lees completa, a cambio iremos de excursión a…”). En realidad de lo que se trata, es de que descubra la magia que está escondida dentro de los libros. Una vez lo haga, ya no habrá vuelta atrás.

 

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Bien. Aquí imagino que habrá tantas variantes como escritores. En mi caso particular, dedico mucho tiempo a la estructura y a la trama. Después me concentro en los personajes y en sus conflictos, puesto que son el corazón de la novela. Tras desarrollarlos, comienzo a escribir. Una vez empiezo, procuro hacerlo a diario, de forma casi obsesiva, utilizando todo el tiempo del que dispongo. Escribo en mi despacho y como dato curioso, suelo emplear un software de control del tiempo en el que establezco los periodos de trabajo y de descanso. A veces tiendo a dispersarme, y con la ayuda de ese software gestiono mejor mi productividad.

 

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio, cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Empezaré por esto último, porque es lo más entretenido y también lo más fácil. Documentarse es un proceso placentero porque, de algún modo, podría compararse con la investigación de un crimen. Un dato te conduce a otro, y a otro aún más original, o interesante, o perturbador. Algunas de estas pistas no son útiles, pero otras te proporcionan las claves para seguir profundizando en tu objetivo. Así, encuentras hechos históricos insospechados, sucesos que jamás habrías imaginado, anécdotas sobrecogedoras y datos que te ayudan a construir una ambientación no solo fabulosa, sino también veraz.

Por supuesto, organizo una extensa matriz sobre geopolítica, sociedad, hechos, usos y costumbres, moneda, leyes, religión, alimentación, vestuario, medicina, delitos, clima, vegetación, vivienda, ciudades, comportamientos, armas, filosofía, etc., que me proporcionen un fresco vívido del momento en el que se narra la historia. Toda esta información, convenientemente escogida, filtrada y colocada, permite al lector sumergirse en la época como si realmente la estuviera viviendo.

 ***

Respecto a la inspiración, o mejor dicho, respecto a su falta, lo cierto es que jamás se me ha presentado ese problema. Habitualmente me sucede todo lo contrario: mi problema es el escoger con precisión cual de todas las alternativas que se me ocurren será la que encajará perfectamente en la historia.  Y por supuesto, tengo presente en final de la historia con anterioridad a escribir la primera palabra. Otra cosa es que, finalmente, se produzca alguna ligera variación del final debido a la evolución de la trama, pero en cualquier caso, siempre mantengo la esencia del final que había previsto al inicio.

 

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.  En tu opinión y teniendo en cuenta que has obtenido el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza y el  Premio Fernando Lara de Novela ¿son útiles estos certámenes? ¿Puedes contarnos tu experiencia? ¿Has sido alguna vez jurado en alguno de ellos? En caso afirmativo ¿cómo fue esa tarea?

En mi opinión, los certámenes, en función de su popularidad y su prestigio, proporcionan una notoriedad que ayuda de forma obvia al autor y a su obra. Mi experiencia ha sido muy positiva, no solo por los premios obtenidos en España, sino también por los galardones recibidos en otros países en los que se han traducido mis novelas.

Y sí. Sí he ejercido de jurado y es una labor ardua y complicada, ya que no siempre es fácil valorar objetivamente un manuscrito. No es como un problema matemático, que está bien o mal resuelto. Depende de tus gustos, de la forma en que evalúas aspectos tan diferentes como la trama, los personajes, la estructura, la originalidad, el poso que deja en ti el texto, la calidad literaria o el entretenimiento. Es difícil.

 

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?.  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

Entiendo que es un conjunto de habilidades, algunas de las cuales pueden adquirirse con la lectura analítica, el estudio y la práctica, y otras que dependen un poco de la personalidad del escritor, de sus gustos y aficiones, de su capacidad imaginativa y organizativa, de su pasión por aprender y transmitir y también, como no, de su talento.

En cualquier caso, considero que cualquier escritor, ya sea novel o consagrado, debería dedicar una parte importante de su tiempo a continuar aprendiendo.

 

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

Con las redes sociales mantengo una relación amor-odio. La oportunidad que ofrecen para fomentar la relación autor/lector es beneficiosa para ambos, y el contacto directo con los lectores es algo que me encanta, pero, al mismo tiempo, mantener una constante presencia en redes se convierte en una obligación de generación de noticias, en la mayoría de las ocasiones, artificiosas, para provocar interacciones que te sitúen en el candelero. Sé que hoy en día tal presencia es imprescindible, pero al ser obligada y, como digo, artificiosa, se me hace muy cuesta arriba.

Creo que los escritores deberíamos centrarnos en lo que verdaderamente sabemos y nos gusta hacer, que es escribir, y que la promoción debería ser gestionada por profesionales.

 

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

No creo que exista una literatura para mujeres. Existe literatura y punto. Y dentro de la literatura, ya encuentras de todo: géneros, subgéneros, estilos, corrientes, targets, buenas novelas y malas novelas. Lo que sí es cierto es que las mujeres leen muchísimo más que los hombres, algo que no sé si serviría para reconducir la pregunta hacia una cuestión diferente. ¿Por qué las mujeres leen más? Sería un tema interesante.

El que el autor sea hombre o mujer, sin duda influirá en el libro. Los autores nos valemos de nuestras experiencias vitales para interpretar y crear nuevas realidades. En este sentido, por mucho que intentemos abstraernos, todas nuestras vivencias repercutirán en nuestras historias y nuestros personajes.

 

11.-  Leí y publiqué la reseña de “El jardín de los enigmas”, una trepidante novela ambientada en el Londres victoriano, publicada en 2019 por Espasa Editorial. Como sabes, su lectura me atrapó desde el principio.  ¿Cuál de tus libros me recomendarías después de este último? ¿Qué resaltarías de esta novela para convencerme de que es mi siguiente lectura?

Sin duda te recomendaría “El lector de cadáveres”, un absorbente thriller histórico inspirado en el primer forense de la historia, que precisamente acaba de ser reeditado por Planeta. Una novela adictiva y sorprendente, repleta de misterio y crímenes, ambientada en la antigua corte china.

 

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro.  ¿Estás ya trabajando en una nueva historia? En caso afirmativo ¿nos puedes adelantar algo?

Pues, en efecto, llevo tiempo escribiendo una nueva historia con la que estoy disfrutando muchísimo. Lamentablemente no puedo adelantar nada sobre ella, más allá de que espero que, de nuevo, alcance el favor del público del mismo modo que lo han hecho mis anteriores novelas.

 

¡¡Solamente puedo dar un millón de gracias por esta entrevista a Antonio Garrido!! Gracias por su amabilidad, su disposición, su tiempo, sus sugerencias y sus respuestas.

Antonio, te agradezco enormemente que hayas aceptado mi invitación y que hayas compartido conmigo y con mis lectores tus interesantes respuestas.   También que me respondieses a través de las redes sociales, teniendo en cuenta lo que nos has contado sobre tu relación con ellas.

Nos quedamos, eso sí, con la intriga sobre tu nueva novela, pero así la esperaremos con más ganas.  ¡Seguro que es otro éxito en tu carrera literaria!