Entrevista a Isabel San Sebastián

Hoy retomo las interesantes entrevistas a escritores.  En esta ocasión, la elegida para la entrevista es la escritora Isabel San Sebastián.

Entrevista a Isabel San Sebastián 1 Mis Palabras con Letras

Como siempre, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura.  Como ya os conté, fue un placer escuchar recientemente sus anécdotas y confesiones en su visita a Zaragoza, con motivo de un ciclo organizando por Caja Rural de Aragón con diversos autores.

Tal y como te dije, cuando tuve la oportunidad de saludarte en la charla de «Lunes de otoño»¡¡un millón de gracias Isabel!! Ya ese día no dudaste ni un momento en aceptar responder a este cuestionario. Después, en cada uno de tus correos has sido amable y cercana.  Y esos gestos se agradecen desde una página pequeñita, como la mía.

Primero os la presento:

Nació Isabel San Sebastián en Santiago de Chile en 1959, pero se siente, vasca, asturiana y española.

Es hija de diplomático, de ahí su lugar de nacimiento.  Se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid.

Comenzó su carrera periodística en La Gaceta del Norte, pasando después como corresponsal a la revista Época y a continuación a ABC, en donde trabajó once años, en la sección de nacional, en política nacional y como corresponsal diplomática.

Desde entonces, ha trabajado en radio y televisión, dirigiendo o presentando programas en Antena 3, la SER, RNE, TVE, la COPE, Tele 5 y Telemadrid.

Publicó su primera novela en el año 2006. Es autora de biografías, libros de actualidad política y novelas.

En su cuenta de twitter esta es su biografía: «Mujer, madre orgullosa y abuela feliz. Periodista y escritora libre. Me encuentras en mis novelas, en Asturias y también en Instagram: isanseba»

Entrevista a Isabel San Sebastián 2 Mis Palabras con Letras

Sus novelas:

La visigoda (2006)

Astur

Imperator (2010)

Un reino lejano (2014)

La mujer del diplomático (2014)

Lo último que verán tus ojos (2016)

La peregrina (2018)

Premio internacional Pentafinium, que otorga la Federación de Asociaciones del Camino de Santiago.

Entrevista a Isabel San Sebastián 3 Mis Palabras con Letras

Y aquí está la entrevista:

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

Lo soy. Me gusta leer de todos, desde la prensa hasta ensayo, poesía, ficción.  Me gusta leer de todo lo que cae en mis manos y desde que soy muy pequeña.  Empecé a leer con 6 o 7 años y nunca he dejado de hacerlo.

En cuanto a autores favoritos han ido cambiando a lo largo de mi vida. Empecé con Enid Blyton y ese tipo de autores, «Los cinco», «Los siete» y los tebeos, Ibáñez, «Pulgarcito» o «Tiovivo». Y después me enamoré de Hermann Hesse, de Camus, de Malraux, porque estudié en un colegio francés.  Estudié los autores existencialistas y otros autores franceses, de los que me enamoré.

Después conocí mejor la literatura española y la literatura universal, desde Delibes hasta Dostoievski, prácticamente de todo.  Por supuesto la poesía, que me encanta.  Es para momentos especiales y en concreto la española me chifla, desde San Juan de la Cruz hasta Miguel Hernández.

El ensayo me gustaba más antes, ahora me aburre mucho.  He leído mucho, mucho ensayo político, por ejemplo de Sájarov.  Pero últimamente me aburre más.

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos en la literatura. 

Yo empecé escribiendo ensayo, yo soy periodista y lo primero que escribí fue un libro de ensayos titulado «El árbol y las nueces», que publiqué junto con otra periodista.  Y después escribí varios ensayos de contenido político, centrados en ETA, en el terrorismo de ETA.

Me lancé a escribir ficción con un libro de cuentos cortos titulado «Cuentos de María la gorda» y que se vendió muy poquito, yo creo que no llegó ni a los mil ejemplares.  Pero obtuvo muy buenas críticas de personas cuyo criterio literario yo valoraba mucho, como por ejemplo, Luis María Ansón, y  me dio muchos ánimos.

Aquello me animó a lanzarme a mi primera novela «La visigoda» y aquello fue una sorpresa verdaderamente descomunal y sumamente agradable.  Nada más publicarse recibió el Premio Ciudad de Cartagena de novela histórica y empezó a vender ediciones y ediciones.  Y esa novela se sigue vendiendo, sigo cobrando derechos de autor por ella, me siguen preguntando mucho por ella y debe de llevar vendidos más de cien mil ejemplares.

A partir de ahí, la verdad es que todo ha sido bastante llano y grato, lo cual no quiere decir que escribir no implique muchísimo trabajo, muy duro y solitario. Pero bueno, en mi caso tiene su recompensa.

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3.- Teniendo en cuenta que eres periodista y que también escribes ¿puedes contarnos si tu sueño es poder vivir de la profesión de escribir? Si tuvieses que elegir ¿por qué faceta te decantarías? ¿Te gusta compaginar ambas? 

Me gustan las dos cosas.  La verdad es que soy periodista vocacional y también escritora vocacional.  Gustándome ambas, me da muchas más alegrías la literatura que el periodismo político, muchísimas más.

El periodismo es un oficio muy duro y cuando defiendes tu independencia pagas un precio muy caro en términos de críticas, de descalificaciones, de vetos en medios de comunicación.  Es un oficio mucho más duro.

La literatura es algo mucho más grato, los lectores son gente infinitamente más libre de espíritu y de mente.  Y el oficio literario es mucho más libre y gratificante, pero a mí el periodismo me gusta y defender mi libertad y la libertad de expresión es algo a lo que no pienso renunciar.

Entonces, hasta la fecha, he podido compatibilizar las dos cosas y espero que así siga siendo.  Si me pusieran entre la espada y la pared, y tuviera que elegir, elegiría la literatura.

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

Ojalá, ojalá.  El problema que tenemos es que la lectura implica esfuerzo, la lectura es una actividad que obliga a quien la practica a implicarse, no es un ejercicio puramente pasivo de reflexión de unas imágenes y de una historia, sino que es una aventura que implica participación de quien la emprende, un cierto esfuerzo, una cierta concentración, una cierta implicación.

Y vivimos en una sociedad en la cual el esfuerzo no solo no se valora, sino que se critica, se desprecia profundamente.  Vivimos tiempos de una enorme superficialidad y de una inmediatez absoluta en la satisfacción de cualquier deseo.  Todo se hace sin esfuerzo y de inmediato, desde adelgazar hasta tragarse una serie de televisión, que la queremos entera y y con todos los capítulos, para verla de un tirón.  Evidentemente leer un libro requiere más tiempo, más profundidad, más tranquilidad y más esfuerzo.

Pero bueno, yo creo que los jóvenes dejan de leer a una cierta edad en la que ya la imaginación les interesa menos, porque de niños sí que leen, precisamente porque están desarrollando esa imaginación y ese ejercicio les fascina afortunadamente.  Y quien ha leído de niño vuelve a leer de mayor. Llega una edad en la que se recupera ese hábito felizmente y se regresa a la lectura.

Entrevista a Isabel San Sebastián 5 Mis Palabras con Letras

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Yo pienso mis novelas en Asturias siempre, paseando por el bosque, por la playa, casi siempre en invierno, en soledad.  También allí las concibo y las guionizo.

Pero luego escribo siempre en Madrid.  Tengo un despacho y me encierro a escribir allí, en casa, generalmente en horario de mañana, porque es cuando mejor me funciona la cabeza y partir de la tarde mi mente da menos de sí. En absoluta soledad y sin música, ni otras distracciones.  Necesito mucha concentración para escribir.  Casi siempre en fin de semana que es cuando tengo tiempo para hacerlo y en vacaciones.

O sea, mi vida de escritora es bastante sacrificada, trabajo muchísimas horas y todos los días de la semana.  Ese es el precio a pagar por compatibilizar dos actividades.

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio, cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Tengo efectivamente mis historias pensadas de principio a fin.  Cuando yo me siento a escribir, yo sé cómo va a empezar la historia, cómo va a terminar y lo que va a ocurrir durante el transcurso de la novela.   Luego, por supuesto, surgen tramas paralelas o personajes que no tenía pensados y de repente irrumpen y hacen una pequeña aparición.  Pero el grueso de la novela, la trama principal, el comienzo y el final los tengo pensados.

Precisamente porque no tengo muchísimo tiempo para escribir y, en consecuencia, cuando me pongo a hacerlo tiene que ser un trabajo muy productivo, no puedo ponerme a pensar cuando estoy delante del ordenador, esta tarea la tengo que tener ya hecha.

En cuanto a la documentación, como yo escribo novela histórica, cuando decido escribir sobre una historia concreta, sobre un periodo de tiempo concreto, leo mucho, mucho ensayo histórico, me documento muy bien sobre la época sobre la que voy a escribir, pero mi mente va pergeñando personajes de ficción.  Porque yo escribo novelas cuyos protagonistas son personajes de ficción que interactúan en una trama real, de historia real.

Por lo tanto, lo primero que tengo que hacer es documentar ese momento histórico.  Como yo digo siempre, viajar con mi máquina del tiempo a un determinado periodo y a un determinado lugar o a unos cuantos lugares donde se va a desarrollar mi novela.  Viajo con mi máquina del tiempo y casi siempre también viajo con mi coche, en avión, en tren o como sea.  Visito esos lugares, visito esa época a través de mis lecturas.  Me sitúo temporalmente en esa trama histórica y a partir de ahí, empiezo a dar mis puntadas de ficción con los personajes de ficción, que van viviendo sus aventuras de ficción en esa trama histórica.

7.- Me he animado a participar en distintos concursos de relatos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de los mismos.   Aunque hablaste ya lo que opinas de los concursos en «Lunes de otoño» aquí en Zaragoza, me gustaría saber si tú crees que son útiles los certámenes, no los grandes, si no los pequeños a los que optamos pequeños escritores y si nos puedes contar tu experiencia, si tú has sido jurado alguna vez.

Por supuesto, tengo fe en los concursos pequeños.  Los certámenes pequeños creo que son una manera absolutamente indispensable para que autores que, a lo mejor no tienen el acceso al mercado que tenemos personajes conocidos por nuestra faceta periodística o lo que sea, tengan la oportunidad de llegar al público y de revelar su talento.  Son absolutamente necesarios.

Eso no tiene nada que ver con los grandes premios literarios, dotados con grandes cantidades económicas, que están otorgados de antemano, en la mayor parte de los casos.  O sea, que no son concursos, son premios a los que concurren autores ya consagrados y que solo dan oportunidad prácticamente a esos autores consagrados.

Sobre mi experiencia, yo nunca me he presentado a un concurso, la verdad.  Sí he sido jurado de alguno.  En mi caso, primero hubo una selección de textos porque se habían presentado muchos textos.  A mí me llegaron como cinco y yo di mi opinión.  Por cierto, no fue la que ganó, a veces estás de acuerdo con la mayoría y otras veces no.

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?.  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

No, no, se aprende a escribir como todo en esta vida, por supuesto. Es más, no creo que una actividad que requiere tanto esfuerzo y tanto trabajo pueda ser innata.

Escribir es una cuestión de mucha voluntad, de mucho esfuerzo.  Por supuesto, algo de ficción tiene que tener mi imaginación, absolutamente necesaria.  Creo que tiene que tener una cierta experiencia de vida.  No creo mucho en los autores jovencísimos porque para poder construir una historia, en la que haya acción, emoción, en la que haya sentimientos, pasiones, uno tiene que haber experimentado un poco, un mínimo en la vida.  No digo que tengas que ser muy mayor, pero desde luego no puedes tener dieciocho años, tienes que tener una cierta experiencia vital.

También hace falta imaginación, creatividad, disciplina para documentarse y para trabajar.  Y luego es requisito fundamental haber leído y seguir leyendo mucho y buenos autores.  Porque el lenguaje no se aprende en el diccionario, se aprende en los textos de quienes lo manejan bien y esto ocurre en la buena literatura.

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

En mi vida nunca he tenido secretaria, ni secretario, jamás.  Tengo sesenta años, he trabajado muchísimo en muchos sitios y siempre me he gestionado yo todo, desde mis viajes hasta mis redes sociales. En consecuencia, las redes sociales te las tienes que gestionar tú.  Sobre todo si eres escritor o si eres periodista, porque no puedes poner a alguien expresar tus opiniones o a contestar a opiniones ajenas.  Me parece que un mínimo de honestidad exige que lo hagas tú mismo.

Y yo creo que sí, que las redes sociales son una ventana abierta a la relación con tus lectores o con tus oyentes o con tus espectadores, muy útil siempre que se manejen con respeto.  Yo a quien me insulta le bloqueo ipso facto.  Pero no es el caso de los lectores.

Los lectores me suelen hacer a veces comentarios, que suelo contestar casi siempre.  A veces no contesto alguno porque se me escapa el tuit o lo que sea, pero casi siempre suelo contestar.  Me parece una forma muy útil de relacionarse, aunque yo prefiero el contacto personal.  Prefiero ir a la feria del libro, al Día de San Jorge en Zaragoza, a lugares en los que es posible tener un contacto personal con los lectores, que se acerquen, que te digan sus impresiones, que tú les contestes las dudas que pueden tener, que les preguntes también qué les ha gustado más, por qué, por dónde tienes que ir con tu nueva novela.  Yo disfruto mucho más de este contacto personal.

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

No, no. Disfruto de la literatura universal, de la buena literatura y no creo que haya ni para mujeres, ni para hombres, hay literatura buena o mala.

En cuanto al autor, supongo que sí, supongo que influye tu propia experiencia en tu forma de escribir. Si eres mujer has tenido una experiencia distinta, en general, que si has sido hombre.  Pero no es tanto tu sexo, es tu vida, es tu experiencia lo que influye en tu forma de escribir.  Cada persona es un mundo.  No creo en la ideología de género, ni creo que el sexo determine absolutamente tu forma de ser, no. Creo que somos personas, al margen de nuestro sexo.  Somos personas mucho más complejas de lo que significa ser de un sexo u de otro.

11.- Si tuvieses que quedarte con uno solo de tus libros ¿cuál elegirías? ¿qué me contarías sobre él para que fuese mi próxima lectura? 

Eso no podría, es como si me dijeras si te tuvieras que quedar con uno solo de tus hijos, a cuál elegirías.  Es complemente imposible, no elegiría ninguno.

Cada libro es un mundo.  A «La visigoda», mi primera novela, le tengo un enorme cariño porque fue la primera, pero no es la mejor escrita evidentemente.   «La peregrina» está infinitamente mejor escrita, mejor tramada y mejor trabajada, porque hay entre medias ocho novelas escritas.  Es la última de mis novelas y me ha llenado de satisfacciones.  Hace poco me dieron el Premio Internacional Pentafinium, que concede la Federación de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago y que me hizo muchísima ilusión.  Es un libro con el que me siento muy identificada y me abrió una experiencia maravillosa, como fue la de hacer el camino primitivo de Santiago  y conocer a unas personas maravillosas.

Entre ambas, están «Astur», que es una novela muy mágica, a la que tengo mucho cariño y disfruté mucho, «Un reino lejano», que es un libro lleno de aventuras,que también quiero mucho.

No sé, es que es muy difícil.  Si te dijera cuál debe ser tu próxima lectura, te diría lo que les digo a muchos lectores de la feria del libro, depende de lo que busques.  Si te gusta más la novela contemporánea, te recomendaría «Lo último que verán tus ojos», que es un thriller histórico, pero situado en el periodo entre la Segunda Guerra Mundial y la actual, y además es como una trama policíaca.  Si te gusta más la novela histórica, te recomendaría «La peregrina»«La visigoda» o «Un reino lejano».  O si te interesan, por ejemplo,los cátaros te recomendaría «Imperator».  Te preguntaría qué es lo que te interesa y en función de eso, te recomendaría.

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro. ¿Estás ya trabajando en una nueva historia? En caso afirmativo ¿nos puedes adelantar algo? ¿Cuáles son tus próximos planes relacionados con la cultura? 

Estoy trabajando en una nueva novela, la tengo ya a medio escribir y tiene una vinculación con «La peregrina», aunque va un poquito más lejos en el tiempo.  Y hasta ahí puedo leer.

¡¡No puedo más que reiterar mi agradecimiento por esta entrevista a Isabel San Sebastián!! Gracias por su amabilidad, su disposición, su tiempo y sus respuestas.

Isabel, ha sido un verdadero placer que hayas aceptado mi invitación y charlar contigo un buen rato.  Te agradezco sinceramente tu trato desde el primer momento, cuando me dedicaste tu novela y dijiste sí.

¡Te deseo lo mejor en todos tus proyectos y en todas tus facetas!