Vuelvo con muchas fuerza e ilusión después de las vacaciones… y comienzo septiembre con una nueva entrevista.

¡Qué afortunada soy! He conseguido que otra escritora responda a mis 12 preguntas. En esta ocasión le planteo diversas cuestiones a la autora Begoña Oro.  ¡No os perdáis sus interesantes respuestas y, por favor, pasaros por su genial página web!

Ha aceptado compartir conmigo su tiempo, su amabilidad y su punto de vista sobre distintos temas.  ¡¡Gracias Begoña!! 

Primero os la presento:

Begoña Oro nació en Zaragoza.

Durante años trabajó en el mundo editorial, en Barcelona y en Madrid, como editora de libros prácticos, clásicos y, sobre todo, obras juveniles.

Más tarde, trabajó como responsable de Investigación y Comunicación editorial. Impartió talleres de lectura por toda Centroamérica, y se dio cuenta de que la lectura puede cambiar el mundo: «reading for change».

Al final, descubrió que lo que quería era contar sus propias historias y decidió que su aportación a la causa lectora, a la causa educativa, sería «writing for change».

Hace tiempo que tiene un lector de libros electrónicos, perfil secreto en Facebook, cuenta secreta en Twitter y dos blogs igualmente secretos. Y más de 200 títulos publicados, entre libros escritos por ella y libros traducidos.

Sus obras para niños las podéis ver aquí.

Sus obras para no tan niños:

Pomelo y limón

Premio Literatura Juvenil Gran Angular 2011

Don Juan Tenorio

Adaptación del clásico de José Zorilla al cómic

Croquetas y wasaps

¡Buenas noches Miami!

X Premio Eurostars Hotels Narrativa de Viajes

Tú tan cáncer y yo tan virgo

Premio Jaén de Narrativa Juvenil 2018

Y aquí está la entrevista:

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritor, eres primero un gran y apasionado lector.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

Me gusta leer narrativa contemporánea, poesía, literatura infantil y juvenil, clásicos… Un poco de todo, bueno, a poder ser. Pero también aprendo de lo que no me parece tan bueno. Me cuesta darte nombres porque son tantos… Pero, por dar uno, Gloria Fuertes.

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fue el proceso de tu primer libro, de tus primeros pasos dando forma a tus palabras. 

Di mis primeros pasos profesionales como editora. Eso me dio una visión privilegiada del proceso de creación «desde el otro lado». Aprendí mucho y creo que no he dejado de llevar una editora en mí, alguien que revisa con esmero, espíritu crítico y cariño lo que yo misma escribo.

Mis primeros libros, durante mucho tiempo, fueron libros de texto hechos por encargo, que es otra fabulosa forma de aprender y de inculcarte una disciplina férrea.

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto, tú eres una escritora con más de 200 títulos publicados, entre libros escritos por ti y libros traducidos.  En este sentido ¿puedes contarnos si vives de esa profesión? Y en caso afirmativo ¿cuándo llegó el momento de poder hacerlo? Por otra parte ¿cómo ha sido tu relación con las editoriales?.

Actualmente puedo vivir de la escritura y me siento una gran privilegiada por ello. No siempre ha sido así y me consta que hay compañeros muy talentosos que no pueden hacerlo.

He trabajado y trabajo mucho pero no niego que también he tenido mucha suerte ¡y excelentes editoras!

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

Lo que está en nuestra mano es ofrecer a los jóvenes ficciones que valgan la pena el esfuerzo de leer, porque es innegable que supone un esfuerzo.

Personalmente tengo claro que la experiencia de la lectura es distinta y puede competir, y compatibilizarse, con otras, también entre lectores jóvenes. La prueba es que los jóvenes que leen, leen mucho y devotamente.

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Antes era nocturna pero ahora me gusta escribir fresca, por las mañanas. Me concentro casi en cualquier sitio: en casa, en la biblioteca, en una cafetería mientras espero dos horas a que mi hijo termine una actividad deportiva…

Me gusta escribir al aire libre: en una terraza, un jardín, un parque… Me gusta distraerme mirando insectos. Si estoy en un sitio público y me distraigo escuchando conversaciones ajenas, me digo a mí misma que también estoy «trabajando», haciendo oído.

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio. Y también cómo te documentas para tus obras, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Los días malos, que los tengo, los sorteo trabajando, escribiendo esas páginas que ya sé de entrada que no son buenas y que tendré que cambiar por completo más adelante, pero tengo que pasar por ahí.

A los personajes acabo conociéndolos como si los hubiera parido y son ellos los que me salvan de no tener clarísimo todo el camino. En cierto modo, me van llevando hacia ese final que, sí, he vislumbrado pero que siempre dejo abierto a alguna sorpresa hasta para mí misma. Y sobre la documentación, leo muchísimo sobre el tema que sea. Además, cuando estás metido en un proyecto, es como si la documentación llegara a ti; todo te resuena a ese proyecto.

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.   En tu opinión ¿son útiles estos certámenes? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Has sido jurado alguna vez?

Me parecen muy útiles. Es una manera de asegurarte de que te leerán en un plazo determinado de tiempo (los concursos se fallan en una fecha y no se puede retrasar la lectura de manuscritos). Yo me he presentado a concursos, he ganado, he perdido, he quedado finalista… y también he sido prelectora. En varias ocasiones, he leído minuciosamente muchos de los manuscritos presentados a distintos concursos para elaborar un informe de cada uno y hacer una propuesta de preselección para el jurado. Como he realizado ese trabajo de manera rigurosa y honesta y se cree el ladrón que todos son de su condición, tengo mucha fe en la limpieza de los concursos de literatura infantil y juvenil.

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?

Rigor en su trabajo, autoexigencia, amor por las palabras, pasión por los diccionarios, curiosidad por el mundo, experiencia vital, empatía, ingenio, paciencia, tiempo, una habitación propia… Uf, tantas cosas…

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

Me hace muy feliz encontrarme con los lectores en ferias, colegios, firmas… y también en las redes sociales. En realidad, me hace especial ilusión ese contacto en redes porque, tímida como soy, las redes me dan cierta «distancia de seguridad» y, obviamente, el registro escrito es mi favorito. Lo malo es que estar en las redes sociales, como todo, lleva tiempo, un tiempo que tienes que restar a otra actividad. A mí me gusta llevarlas personalmente pero entiendo que haya quienes deleguen esa labor.

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

¿Literatura para mujeres? Ay, pobres hombres. ¿Por qué privarles de determinadas obras? ¿No llevamos nosotras siglos leyendo sus cositas?

Creo que en un libro influye todo: que su autor sea hombre, mujer, hija única, padre de gemelos, manco, venida a menos, luterano, pecosa… Escribimos con lo que somos.

11.- Recientemente he leído tu libro «Pomelo y limón» porque se lo mandaron en clase a mi hijo y así pude hacerle preguntas sobre el mismo para prepararlo.  La verdad es que disfrutamos con la lectura y después comentando lo que iba pasando.  Me encantó cuando me dijo «mamá, hay temita».  Pero ¿qué obra tuya me recomendarías que leyese? ¿Qué te ha dado más satisfacciones la literatura para niños o para no tan niños? 

Te recomendaría ‘Tú tan cáncer y yo tan virgo’, una obra escrita a cuatro manos con el científico Alberto J. Schuhmacher en la que también “hay temita” (muy fan del comentario de tu hijo).

Respecto a la obra que me ha dado más satisfacciones, probablemente la colección de la ardilla Rasi (La pandilla de la ardilla) o Misterios a domicilio. Es muy emocionante ver la entrega de esos primeros lectores.

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro.  ¿Estás ya trabajando en una nueva historia? En caso afirmativo ¿nos puedes adelantar algo? 

¡Sí! ¡No!

¡¡¡Un millón de gracias Begoña por tu amabilidad y tus respuestas!!! Me hiciste realmente feliz cuando aceptaste mi invitación y me pediste sin dudarlo las preguntas.

Aunque me han encantado tus respuestas, me quedo con la frase: «Escribimos con lo que somos»Estoy completamente de acuerdo y no puede ser de otra forma.  

¡Estaré muy pendiente de tu nueva y secreta (por ahora) historia!