Entrevista a Clara Fuertes Mis Palabras con Letras

Entrevista a Clara Fuertes

En medio de un verano diferente, comparto con vosotros una entrevista a la escritora Clara FuertesPor casualidad, encontré su última novela, en la que pone de relieve la figura de María Casares, musa del existencialismo francés, que protagonizó obras escritas por dramaturgos de la talla de Jean-Paul Sartre y Albert Camus, con quien mantuvo una atípica historia de amor e infidelidades, que duró doce años, en los que se amaron con pasión, incondicionalmente; fue un amor real, valiente, compañero.  Así que me puse en contacto con ella, para pedirle una entrevista.  Enseguida aceptó la invitación, de modo que le agradezco enormemente su disposición desde el primer instante, a pesar de tener su agenda repleta de actividades.  

Para ella es un compromiso narrativo hablar de las mujeres, no solo conocidas o reconocidas, también anónimas.

Como suele ser habitual, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros.  De modo, que es una excelente oportunidad para conocerla un poquito mejor.  Soy muy afortunada, de nuevo me encuentro con una escritora que ha contestado con muchísima generosidad y un mimo que se siente a todas las cuestiones planteadas.

(Fotos en blanco y negro de Yolanda Aguas.  Foto en color de Ángel Manso) 

Entrevista a Clara Fuertes Mis Palabras con Letras 1

Os la presento:

Clara Fuertes nació en Aranda de Duero (Burgos), y pasó su infancia y adolescencia en Valladolid, trasladándose más tarde a la ciudad de Zaragoza donde cursaría sus estudios universitarios de Ciencias Económicas y Empresariales especializándose en Investigación de Mercados y Marketing.

Un día la enseñanza llamó a su puerta de forma casi inesperada y se volcó en ella especializándose en la rama de FOL (Formación y Orientación Laboral), y obteniendo CAP en la misma especialidad, aspecto que le permitió desarrollar además de esta, otras funciones de profesorado en el área de la economía; en su última etapa, antes de dedicarse por completo a la escritura y a la creación literaria, mientras vivió en el extranjero (Italia, Florencia) fue profesora de Lengua y Literatura española para extranjeros.

Precisamente, sería allí, en Italia, donde Clara Fuertes se reinventaría a sí misma; el descubrimiento que le aportó la enseñanza de su propia lengua nativa y el poder compartir la literatura española con sus alumnos extranjeros, fueron el detonante para iniciar una clara y firme vocación profesional, escribir.

***

La obra de Clara Fuertes son fragmentos de vida cotidiana, denuncia, drama, ficción basada en hechos reales, amor, crítica, biografía, desvelo, historia, viaje, compromiso…

Su palabra también es infancia, familia, valores, una manera de sentir

Sus libros:

Novelas: 

Agua de limón, 2014 

Otoño desde mi ventana, 2016

Háblale!… A quien comprenda tus palabras, 2016

El gran dragón negro, 2018

Luz de Abril

Mi querida Irène, 2019

Me enamoró una lágrima, 2020 

Todas las horas del día, 2022

Para niños:

Álbumes ilustrados en verso (Primeros lectores y en verso)

La gotita Pilar (El ciclo del Agua).

Mi pequeño arbolillo (El bosque).

Orejotas (Abandono de animales).

El amigo de Jorge (Día del libro)

Novela infantil:

La estela de Lidia (novela corta infantil sobre el mundo del toro).

Entrevista a Clara Fuertes Mis Palabras con Letras 2

Y aquí está la entrevista:

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias. Estoy convencida de que, siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

Tengo muchos libros favoritos y autores que me enamoran; algunos dejan de hacerlo un tiempo, y después vuelven a conquistarme. Eso es lo bueno de la literatura, que está viva. Cambia según tu estado de ánimo, la edad o el lugar en el que te encuentres. También de que una historia te toque o no. Cambia incluso si lees por la mañana o por la tarde, en solitario o acompañada.

Tengo varios libros favoritos. Hay uno que me marcó de joven y se quedó conmigo abriéndome una literatura que, a día de hoy, sigue siendo mi preferida, el drama, el duelo, los hechos reales, la versión de un diario o las cartas manuscritas: «Paula», de Isabel Allende. Leyendo este libro me di cuenta de que la literatura podía tocarte el alma y en esta línea tengo varias novelas que están entre las lecturas que más me han emocionado en la vida: «La hora violeta» de Sergio del Molino, «Charlotte» de David Foenkinos, «El olvido que seremos» de Abad Faciolince, «El año del pensamiento mágico» de Joan Didion, «El baile» de Irène Némirovsky, «Los días del abandono» de Elena Ferrante entre muchos otros. ¡Hay tantos! El último descubrimiento en esta línea ha sido la voz de Bárbara Blasco en «Dicen los síntomas».

La Guerra Civil o la Segunda Guerra Mundial también son temáticas que me atraen muchísimo y me gustaría destacar cuatro novelas que fueron decisivas no solo en mi lectura, también en mi escritura y en que mi primera novela «Agua de Limón» tratase sobre este periodo y la vida de mi abuela: «Los girasoles ciegos» de Méndez, «Un largo silencio» de Ángeles Caso, «La voz dormida» de Dulce Chacón e «Inés y la alegría» de Almudena Grandes. Tengo muchos autores imprescindibles en mis estanterías, algunos llevan conmigo una vida entera y otros son nuevas voces, compañeros de oficio, autores contemporáneos que me encantan y cada vez leo más. ¡Tenemos gente muy potente escribiendo ahí fuera, gente viva con la que se puede hablar!

Agua de limón Mis Palabras con Letras

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos dando forma a tus palabras. 

Para mí, empezar no fue difícil, hacía mucho que lo posponía, de hecho, comenzar a escribir fue algo maravilloso, una catarsis, terapia para los días más grises; vivía un momento personal triste, había hecho un traslado, tenía una vida que no quería tener, una enfermedad que dolía, y, aunque suene a tópico, a mí me ayudó muchísimo escribir. Me permitió olvidarme de todo lo que no fuera la historia de mi abuela y su propio drama durante la Guerra Civil. Cuando la terminé no tardé en publicarla, fue todo muy rápido y emocionante. Hasta que dejó de serlo y abrí los ojos. El mundo editorial es complicado.

Yo solo quería huir y por eso escribí aquella primera novela, pero la convertí, sin darme cuenta, en un auténtico acto de amor.

La verdad es que nunca pensé que llegaría hasta aquí, que me convertiría en escritora, que sería mi vida, que resistiría frente a todo, diez años después, pero aquí sigo, con ocho novelas publicadas y alguna obra infantil. Es un oficio que amo.

Siempre había admirado a aquellos escritores que eran capaces de escribir un libro que marcaba y cambiaba la vida de la gente. Conseguir algo así me parecía un sueño. Y yo lo he logrado. Es algo maravilloso. La literatura ayuda a comprender mejor la realidad. Es la vida misma. Está llena de emociones. Los lectores se proyectan en las vidas que escribes, en los personajes literarios, se meten en su piel y de esta manera viven cosas que de otra manera no harían. Viven sin riesgos o con ellos. La literatura puede llegar a transformarte.

 

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto y teniendo en cuenta que has publicado ocho novelas, además de Álbumes ilustrados en verso para niños, una novela infantil y otras publicaciones ¿puedes contarnos si vives de la profesión de escribir?

Yo creo que estamos ante un momento perfecto. Se lee mucho, en papel, en digital, viajando, hay cientos de clubs de lectura, presentaciones, páginas que recomiendan, grupos en las redes sociales, la literatura está más viva que nunca.

Vivir, ¿se puede vivir de ello?, sí, se puede, aunque no es mi caso, pero sí mi objetivo. En mi opinión la profesión de escritor, como la de cualquier otro oficio artístico, hay que dignificarla, hay que exigir que la cultura se pague, que nuestro tiempo se pague, no solo en las presentaciones que hacemos, también en las entrevistas, la asistencia a clubs de lectura, las firmas, los desplazamientos, alojarnos allá donde vayamos y, por supuesto, escribir. No puede ser que un autor cobre el porcentaje más irrisorio de toda la cadena cuando es el pilar sobre la que se sostiene. Sin autores no habría novelas, esa es la realidad.

 

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil.  ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

Los jóvenes y no tan jóvenes, la tecnología se ha adueñado de una importante parcela de nuestro tiempo libre. Que los jóvenes no lean a partir de los 17 es hasta cierto punto normal. Su vida es un tsunami de emociones, está llena de estímulos, tienen que descubrirse, probar la libertad, los amigos, los límites, el sexo, viajar, la lectura no entra en sus planes porque no hay tiempo, pero tengo el convencimiento de que quien ha tenido una infancia rica en lecturas, acabarán leyendo. Como madre de una hija de 22 y un hijo de 18, sé de lo que hablo y no me preocupa demasiado.

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Pequeños secretos, es cierto, los autores estamos llenos de pequeños secretos, ja, ja, ja. Yo, por ejemplo, enciendo una vela cada vez que comienzo a escribir y su aroma cambia según mi estado de ánimo. También agradezco. Me gusta hacerlo. Me considero una mujer muy afortunada. Antes de comenzar, de sentarme, le doy a mi perro un largo paseo y eso me ayuda mucho, me despeja. También el café. Soy muy organizada en cuanto horarios se refiere. Trabajo de mañanas, siempre, y a veces por la tarde. Si estoy concentrada me pueden dar las diez de la noche sin ningún problema.

Ahora solo tengo un rincón propio porque he cambiado de casa varias veces en los últimos años, pero tuve esa habitación propia tan necesaria para los creativos de la que hablaba Virginia Woolf y de ese templo salieron todos mis libros. De este rincón, de momento, no ha salido nada.

 

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio.  Además, quiero pedirte que nos cuentes cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Escribir una novela no es algo baladí, no es una afición ni tampoco se hace en dos días o en momentos de inspiración que pueden ser cuatro al día o, a veces, ninguno, como piensa mucha gente. Escribir es un trabajo, un trabajo serio, necesita un horario, tiempo, dedicación, investigación, presupuesto, horas y amor. Hay que amar lo que se hace porque vas a vivir desdoblada en dos, tres o tantos personajes como quieras crear. Vas a vivir en lugares distintos. En momentos distintos. Vas a viajar en el tiempo. A enamorarte de otro hombre o de una mujer quizá. Vas a tener otros hijos. Amigos distintos, amantes, formación, madre, padre, hermanos, toda una vida ajena a la tuya, una vida de ficción, pero, en realidad, auténtica sobre el papel. Es una experiencia en dos planos paralelos.

A mí me gusta mucho narrar en primera persona. La primera persona tiene muchas ventajas y algún que otro inconveniente. Implica un alineamiento sentimental e ideológico con el personaje que a veces conviene y a veces no. Yo me siento respaldada por los hechos históricos, que después siempre ficciono. El trabajo de los historiadores es fundamental para los escritores y me encanta perderme en estos trabajos y recoger muchos datos. Normalmente mi teoría es la del iceberg, mucha documentación y de todo lo que recojo solo pongo una pequeña parte para darle un contexto histórico a la novela. Puede que la investigación y la creación sean los momentos que más disfruto.

Cuando me bloqueo, que sucede, suelo leer o salir a pasear por la ciudad. A veces un pequeño bloqueo lo resuelvo con una técnica muy sencilla. Elijo un libro cualquiera y lo abro por una página cualquiera. La primera frase o palabra que me salta a la vista, la escribo y tiro del hilo a ver a dónde me lleva. No funciona en todas las ocasiones, pero libera bastante.

Cuando empiezo tengo muy claro hacia dónde quiero ir y el devenir de la trama, así como el de los personajes. Luego, durante el proceso, puede ocurrir cualquier cosa, soy una autora muy abierta. Cada día comienzo el trabajo leyendo lo que he escrito el día anterior, de esta manera sigo el hilo con mayor facilidad.

 

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos. Sé que has ganado algunos premios: Asociación Amparo Poch, primer premio o Letras como Espada, primer premio.  En tu opinión, ¿son útiles estos certámenes? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Has sido jurado alguna vez? 

Todo lo que da seguridad es útil, aunque tampoco es algo necesario. El mejor premio es creer en ti. La opinión de los otros es muy subjetiva. Los casos que has citado, en los que he ganado premios, me presenté por puro impulso, eran micro relatos y me gusta, de vez en cuando, cambiar de registro. De todas formas, no suelo participar en premios. Quedé finalista en un premio importante y me estuvieron mareando casi un año y, al final decidieron no publicarlo. Aquello me entristeció mucho porque para mí es una novela preciosa y ha tenido una acogida muy buena entre los lectores. También gané un premio infantil de álbum ilustrado que nunca llegaron a publicar (eso sí, me lo abonaron). Este no he llegado a publicarlo por mi cuenta, pero un día de estos, lo haré.

He sido jurado en dos ocasiones y no me gustó demasiado la experiencia, lo dicho, muy subjetiva. Lo que te encanta a ti, puede no gustarles a tus compañeros y, al final, hay que votar igualmente.

 

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

Se puede aprender, hay cientos de academias que imparten clases, yo misma lo he hecho, enseñar, pero independientemente de aprender una estructura, una trama, el desarrollo de personajes, la documentación, hay aspectos que no se pueden enseñar y son la pasión, la facilidad de palabra y ser capaz de transmitir las emociones. Es un don, se tiene o no se tiene. A mí cuando me dicen algunos compañeros que escribir es un sufrimiento no lo entiendo. Escribir es algo maravilloso y fluye. Si no lo hace es mejor no dedicarse.

 

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

En mi opinión las redes sociales son imprescindibles en esta época, nos conectan con el mundo, con nuestros lectores, nos acercan, nos dan la oportunidad de ser amigables, de comentar una lectura, de agradecer. A mí me encanta leer los mensajes de los lectores que me llegan y siempre, aunque tarde un tiempo, respondo. Ayudan a difundir la obra, a que llegue a más gente.

¿Gestionarlas o que te las gestionen?, buena pregunta. Yo prefiero gestionarlas yo, es tiempo que me resta de escribir o de estar con mi familia, lo sé, pero es más personal y se nota. Hay más cariño hacia el lector cuando mimas lo que escribes.

 

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

Me molesta mucho cuando leo el término «literatura femenina», ¿qué es la literatura femenina?, ¿palabras escritas por mujeres?, ¿una especie de subgénero aparte?, ¿algo peyorativo?, ¿por qué esa diferenciación?, ¿acaso existe la literatura masculina?

La escritura no debería tener género, aunque escribamos hombres y mujeres, ¿qué más da? La escritura son historias y las historias son lo único que puede definir la literatura. ¿Son buenas?, ¿nos hacen soñar?, ¿viajar?, ¿sentir?

Otra cosa es elegir el personaje principal. Para mí, narrativamente, escoger una voz femenina es un compromiso. Además, no lo voy a negar, me resulta más sencillo, me acerca al personaje. Me ayuda a trabajar con naturalidad y sin artificios.

 

11.-  En mi web, publico también reseñas de mis lecturas.  De tus ocho novelas ¿cuál me recomendarías que leyese? ¿Qué me contarías sobre ese libro para que fuese mi próxima lectura?

Son ocho, podría estar todo el día, ja, ja, ja. Cuando estoy en ferias del libro y se me acercan los lectores y me reconocen que no me han leído, yo siempre les recomiendo que empiecen por la novela que más les llame la atención (título, portada) o bien que empiecen por el principio o por el final de mi obra. A mí me gustan todas.

 

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el futuro.  ¿Estás trabajando en alguna otra obra o ahora mismo estás volcada en la promoción de tu novela publicada en 2022: “Todas las horas del día” (una biografía novelada de la actriz María Casares en su centenario)?  Si estás escribiendo algo ¿puedes adelantarnos algo? 

He estado muy volcada en la promoción y llevo más de un año dedicándome en cuerpo y alma a María Casares. Creo en ella. Para mí María ha sido un auténtico regalo narrativo y he sentido como propio todo su olvido.

No obstante, comencé a escribir una novela sobre el duelo a la muerte de mi padre que tuve que abandonar por motivos personales y, ahora estoy con una novela sobre mujeres, jóvenes trabajadoras, principios del siglo XX. Me ha costado centrarme en ella, pero, ahora mismo, estoy muy contenta y espero terminarla antes de que termine el año. Quizá para entonces pueda retomar el duelo que me quedó pendiente.

Todas las horas del día Mis Palabras con Letras

 

¡¡Tengo que darle un millón de gracias por esta entrevista a Clara Fuertes!!  Me ha llamado la atención que tenemos muchas cosas en común: temáticas preferidas comunes en las lecturas, autores, nuestras protagonistas son mujeres, edades de los hijos, buscar en el paseo la salida a un pequeño bloqueo y el tema de las velas.  A mí me encantan las velas y me sirven como terapia muchas veces.

Vuelve a salir en esta entrevista el tema del don de escribir, o se tiene o no se tiene.  La cuestión es ¿cómo saber si se tiene?

Clara, espero leer muy pronto tu novela «Todas las horas del día» ¡Gracias por acercarte hasta esta página, por tu intenso trabajo literario, por tu constancia y por tu generosidad, tanto a la hora de responder a las preguntas de esta entrevista, como en tus perfiles sociales! ¡Te esperamos por aquí siempre que quieras!

 

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