Estoy en una inmensa y maravillosa nube, a pesar de que ya han pasado unos días, gracias a un especial e increíble coloquio sobre mi libro «Relatadas». Os lo tengo que contar porque no tengo ganas de bajar todavía, sigo esbozando una sonrisa cada vez que lo recuerdo y eso hay que saborearlo, sin ninguna duda. Fue una experiencia única que se queda para siempre en mi corazón y que me ha hecho olvidar por completo algunos sinsabores en otra faceta de mi vida.

Detalles
Dónde: Sede de Grupo San Valero
Fecha: 28 de mayo
Hora: 19:00 horas
El programa ya lo habéis podido ver en la imagen. Algo diferente, poco usual para una charla literaria, lo sé. Lo que no faltó fue la ilusión y el mimo en los detalles. Y el resultado superó con creces mis expectativas. Venga, empecemos.
El empujoncito
Un buen día, hablando del recorrido de mi libro, alguien muy especial para mí me animó a organizar algo en Zaragoza y, sí, me convenció rápidamente. María José, mi tocaya, me lo hizo prometer, y me gusta cumplir mi palabra, aunque no sabía qué respuesta iba a tener.
Había hecho algunas presentaciones —una en Belchite que os conté aquí— y, sobre todo, disfrutado de una inolvidable y mágica cata literaria en Grandes Vinos (tengo un borrador que no llegué a publicar, no sé muy bien la razón). Por eso, quedaba pendiente organizar en mi ciudad algo diferente.
Cultura de Universidad de San Jorge
Enseguida decidí dónde me gustaría que fuese y me puse en marcha. Poco después tuve una respuesta afirmativa por parte de Carmen, un sí que me alegró enormemente. Ya tenía el sitio: muy bonito, céntrico y muy vinculado con la cultura. Pensamos que no podía ser una presentación, puesto que el libro ya tiene una cierta trayectoria, y nos decantamos por un coloquio sobre «Relatadas». Primer paso dado.

Rodrigo y Grandes Vinos
Como he apuntado un poquito más arriba, en septiembre «Relatadas» vivió uno de sus mejores momentos: una cata literaria coincidiendo con la fiesta de la vendimia en Cariñena. Esa tarde, varios de mis relatos se vincularon para siempre con distintos vinos de la bodega Grandes Vinos.
Este nuevo coloquio no podía repetir lo que vivimos entonces, pero sí podía tener una muestra de ese maridaje entre literatura y vino. Se lo propuse a Rodrigo, la persona que había tenido aquella excelente idea de la cata.
Me encontré con otro decidido sí, y empecé a notar que el Coloquio iba a fluir de una forma insuperable. Mi intuición no se equivocaba.
Marisol Aznar
Tenía que encontrar a la persona adecuada para que me acompañase en el diálogo sobre los relatos, y, por casualidad, vi una fotografía de Marisol Aznar. No os miento, pasó así. Supe que tenía que ser ella. Además, sabía que había leído el libro y que le había gustado mucho. Lo difícil iba a ser cuadrar con su agenda; sin embargo, tenía ese día libre y aceptó. ¿De verdad? Cada paso estaba siendo increíble, todo encajaba.
Pastelería Tolosana
Y, en ese punto, pensé que tenía que colaborar con Tolosana de alguna manera. Como ya os conté aquí, hace unos años gané el concurso AR Dulces Letras que ellos organizaban. Ese premio de microrrelatos me empujó a retomar la escritura, me hizo creer que podía hacerlo y que, tal vez, gustarían mis palabras, las cuales durante un tiempo habían quedado aparcadas.
Florida&Hermosso
Espacio Exterior y Flores Ohana

Coloquio

Fragmentos del relato «La paciencia de Mercedes»:
Página 135
En algunas ocasiones, especialmente cuando se producían esas colisiones fraternas, recordaba su empeño en enseñar. Le hubiese gustado disponer de la oportunidad de estudiar, tal y como hacía Fernando, que iba a la Universidad para ser médico. Sin embargo, a ella no le dieron la ocasión de intentarlo.
—Nena, vosotras, por vuestra naturaleza y flojera, solamente sois idóneas para dedicaros a dos cosas, a ser maestras o a ser enfermeras. Y no estoy dispuesto a que limpies los mocos de los críos de cualquiera o las heridas de cualquier pelagatos. Ayuda en las labores, instrúyete para llevar una casa, pronto hallarás a la persona adecuada para contraer nupcias y gozar de muchos sucesores.
Página 137:
Se prometió que su hija sería independiente, que iría a clase y se formaría en lo que ella quisiera, pondría en sus manos las armas esenciales para que fuese valiente y pudiera tomar sus decisiones. Ese iba a ser su principal cometido y el objetivo que iba a dirigir su devenir, afrontaría los sinsabores, pasaría por alto sus añoranzas y sus carencias, pero esa criatura, por encima de todo, elegiría.
Relatadas es, además de un libro de relatos, un acto de justicia, y no solo poética, es un reconocimiento a quienes fueron ninguneadas, apartadas, borradas o tachadas de los libros de historia, todas esas personas anónimas que nos construyeron y que recorrieron por primera vez los itinerarios que ahora transitamos de forma más fácil gracias a ellas. Son nosotras y nosotras somos ellas con nuestras propias batallas, más colectivas y menos individuales de lo que imaginamos.
Tratamos algunos de los temas más relevantes de los relatos: cómo la sociedad nos quería sumisas, cómo el objetivo era casarse y tener hijos, cómo nos llamaban solteronas de forma despectiva o cómo no podíamos hacer algunas gestiones sin permiso, además de hablar sobre la homosexualidad entre mujeres y la maternidad. Nos recreamos en la paciencia, en ese consejo que se nos ha dado de forma reiterada a las mujeres para aguantar o resignarnos ante ciertas actitudes o comportamientos.
Surgieron otras cuestiones, como si son personajes reales o inspirados en alguien, o el significado de algunos símbolos: la alacena de tazas, los dobladillos con alfileres o la casa que se incendia y de la que salen chispas de colores.

«Leer Relatadas es puro gozo para los sentidos. Personajes reales que enganchan y mujeres extraordinarias de las cuales te quedas con ganas de saber más. Cada palabra está ahí por algo y todas han sido cosidas con gran precisión. Al leer este libro me siento como en un teatro, disfrutando de una danza delicada. Sin duda, cien por cien recomendable»
Los asistentes también tuvieron su turno y surgieron comentarios, preguntas y sugerencias, como la de que algunos relatos tengan continuidad.
Cata literaria
Después de la charla llegó otro momento importante: la cata literaria de la mano de Rodrigo Pérez. Escogí a tres protagonistas de tres relatos diferentes; cada una quedó vinculada a un vino y a una exquisitez. De cada una de ellas leí un fragmento.

Primera protagonista: Pía de «La reina de los mares»
Lo cierto es que, una semana más tarde, no quedaba ningún atisbo de tristeza en el rostro de aquella bien parecida viuda, madre de tres hijas pequeñas en una época de posguerra. Un tiempo en el que mandaba con egoísmo el hambre, como recalcaba su cuñada Emilia cada vez que creía consolarla de un mal que, para ser veraz en mi relato, no padecía. Junto con esas criaturas, la hermana del fallecido era la exclusiva herencia positiva que había recibido, tras una década de infausto matrimonio, rebosante de maltrato y carente de apego. Lejos de amilanarse por su inédito estado civil o por su atribulado luto, en una sociedad reacia a cualquier cambalache en los roles impuestos, mi antepasada respiró hondo, se santiguó con fe en sí misma y desterró, sin indicios lastimeros de compasión, los recuerdos padecidos para remontar el vuelo.
Escogimos a esa mujer extraordinaria porque el blanco requería un personaje joven, pero que fuese madura para su edad o que va madurando en el relato.
Vino blanco elegido: Anayón Chardonnay. Tono limón suave con un perfume de flores blancas como la madreselva o flor de almendro, de frutas tropicales como la piña o mango y con un toque sutil de vainilla. En boca es cremoso con sabores expresivos de tarta de lima y miel.
Maridado con: Trenza de bonito. Lo mejor de las empanadas, en una Trenza, con un generoso relleno elaborado con auténtico bonito del norte, sofrito de tomate, pimiento, cebolla, y huevos duros. Te sorprenderá su sabor y la combinación de texturas del relleno y la masa de bollería.
Segunda protagonista: la tía Maleles de «Los alfileres del dobladillo»
Tan dedicada estaba a sus labores y exigentes clientas, que no había encontrado espacio para otros quehaceres, como el amor, algo que parecía no preocuparle demasiado, por sus bromas, especialmente relacionadas con el sobrenombre de solterona, que entonces se imponía rápidamente a las que no necesitaban casarse para ser felices, porque eran libres y autosuficientes, dueñas de sus decisiones y de su destino. Cuántas en aquella época hubiesen cambiado una convivencia impuesta, una capacidad de aguante que se daba por supuesta, una anulación de su temperamento y de su peculiaridad, unas normas que constreñían su existencia, por un apodo ridículo y malsonante, como numerosos términos relacionados con el sector femenino. Ella era capaz de reírse y pasar por encima de aquellas continuas y reiteradas críticas, que le obligaban a vestir santos por su edad y condición, respondiendo que, desde luego, nadie podría hacerles mejores vestimentas a aquellas figuras que aquella sastrecilla valiente, armada con la aguja de la sinceridad, el hilván de la sonrisa y el dedal de la experiencia.
Escogimos a esa mujer extraordinaria porque el rosado requería alguien que fuese dinámica y extrovertida.
Vino rosado elegido: Corona de Aragón Garnacha Rosado. Color rosado vivo. Aromas de fresas, sandía y regaliz. En boca es un vino afrutado y refrescante que invita a tapear.
Maridado con: Trenza Graus. Versión salada de nuestra Trenza de Almudévar, es el matrimonio perfecto entre dos productos de Aragón de alta calidad, como son la Trenza de Almudévar y longaniza de Graus.

Tercera protagonista, del relato «El hilo de la vida»
La doctora de la residencia me ha recomendado escribir para ejercitar mis deterioradas facultades y no olvidar mi pasado, intentando hilvanar así un incierto futuro en el que me cuesta confiar, aun cuando mi salud es de hierro. Me inclino a ensimismarme en mis primeros años, recreados con una rotunda fantasía y adornados con el resabiado matiz de mi vulnerable y atormentada vejez. He resuelto obviar una madurez que me acongoja y renueva sin descanso mis pesadillas, a pesar de las numerosas pastillas que ingiero para mis dolencias, entre las que destaca el insomnio. Juego al despiste con la nostalgia y con la verdad, la auténtica y la gestada para la ocasión, muevo las piezas según mi conveniencia, según mi estado de ánimo o guiada por las constantes molestias de mi maltrecha rodilla. Si algo he asimilado con el implacable paso del tiempo es que ni unos somos tan perversos, ni otros tan santos, que sin excepción atesoramos virtudes y defectos, que son los implicados quienes conocen los detalles y que la justicia no es igual, ni de lejos, para todos.
Escogimos a esa mujer extraordinaria porque el tinto con barrica requería alguien con templanza.
Vino tinto elegido: Monasterio de las Viñas. Garnacha viñas viejas 40 años. Vendimia seleccionada. Roble 4 meses barricas francesas. Pero en una edición especial para «Alfamén, Arte y Misterio» y «Almonacid de la Sierra -Mágico-.
Este vino nace para acompañar un recorrido donde el arte habla, la historia se oculta y el misterio deja huella. Entre las calles de Alfamén y las piedras de Almonacid de la Sierra, cada sorbo guarda relatos, símbolos y silencios que solo se rebelan a quien saber mirar… y escuchar. Brinda despacio. No todos los secretos se cuentan de golpe.
Maridado con: Pastel Café&Nocciola. Bizcocho tierno de chocolate con crujiente de avellana. Acompañado de un cremoso de café y chocolate y una mousse de gianduia de avellana. Rematado con una ganaché aireda de café.
Música
No faltó la música. Pudimos disfrutar de dos canciones del nuevo disco de Florida&Hermosso. La primera canción: «Zarzuela» en forma de videoclip y sorpresa para mí. La historia de esta pieza musical es muy bonita. Cuenta con la participación activa de Domador, quienes ayudaron a dar forma a lo que el propio dúo describió en sus redes como una auténtica «locura» musical. Al promocionar el estreno en sus redes sociales, el grupo utilizó como guiño y referencia la emblemática frase «La vida pirata es la vida mejor…». ¿No son geniales?

La segunda en directo. Esta canción se ha convertido en un imprescindible para mí, «Memoria y Punyal». Su primera canción cantada íntegramente en lengua aragonesa. La letra y el núcleo conceptual del lanzamiento incluyen un profundo componente emocional y rinden tributo a Orly Vázquez, quien era considerado el «fan número uno» del dúo. El homenaje se materializa dentro de la narrativa de ciencia ficción del vídeo a través de un entrañable robot llamado ORL-EE, cuyo nombre es un claro juego de palabras.

Fue increíble escucharles en esta versión diferente, con piano y acústica, exclusiva para la ocasión.
Firma de libros
Sí, también hubo firma de libros, con todo mi cariño en cada una de las dedicatorias.
Mi agradecimiento
Os lo decía al principio, estoy feliz, sigo en una nube de la que no quiero bajar, porque estoy disfrutando muchísimo. Hoy, en el mismo lugar, asistiendo a la presentación del disco «Ababoles» -que ha sido sorprendente, divertida e ingeniosa-, he paladeado de nuevo un millón de sentimientos.
Me acompañó mucha gente, más de la que esperaba y no voy a olvidar nunca que estuviesen conmigo en una cita tan especial. Gracias a todos, me sentí muy arropada. Además, me dijeron cosas tan bonitas, que las guardo en mi corazón para los malos momentos. Me disteis vuestro tiempo -vuestro mayor tesoro-, vuestra atención y vuestro cariño. No puedo ni debo pedir más.

Gracias a todas las personas que lo hicieron posible: María José, Carmen, Marisol, Rodrigo, Jesús, Asun, Isabel, César, Ana y Tania. Sois parte de mí, sin ninguna duda. Gracias también a mi familia, por su ayuda y compañía, siempre.
Gracias a los que, de una forma o de otra, habéis formado o vais a formar parte de «Relatadas», su camino es lento, reposado y, al mismo tiempo, solamente me ha traído satisfacciones.
Encontrarme y compartir con personas normales este privilegio se ha convertido en un sueño cumplido. No, no me despertéis todavía, por favor. La sonrisa de aquella tarde ha vuelto para quedarse. La vida tiene a veces sorpresas maravillosas e inolvidables.







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