Hoy, cuando todavía resuenan los ecos del Día del Libro y del Día de Aragón, comparto con vosotros una entrevista a la escritora Juana Cortés Amunarriz, una autora que afirma lo siguiente: «Dedico casi todo mi tiempo libre a escribir, si bien la escritura conlleva diversas formas de trabajar; creación, documentación, lecturas de apoyo, corrección, y demás. Intento hacer algo todos los días. Y mi cabeza suele estar siempre ocupada con esos proyectos en los que me sumerjo.». Le pedí una entrevista y enseguida aceptó la invitación, de modo que le agradezco enormemente su disposición.
Una de sus novelas, titulada «Las vivas», narra la lucha de un grupo de mujeres valientes que intentan salvar a un piloto inglés, protegido por la red Comète. Sin embargo, la llegada de Franco complica aún más la situación, precipitando una serie de acontecimientos que revelan la fortaleza y coraje de estas mujeres. En esta novela coral, las protagonistas reflejan el valor, la solidaridad y la supervivencia en tiempos de guerra. Hay un compromiso antiguo, muy primario, que las empuja a sostenerse unas a otras. Es una historia de supervivencia, coraje y dignidad.
Como suele ser habitual, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros. De modo, que es una excelente oportunidad para conocerla un poquito mejor. La escritora ha contestado a todas las cuestiones planteadas con mucha generosidad, así que, no os perdáis nada.

Os la presento:
Juana Cortés Amunarriz (Hondarribia, 1966) es licenciada en Filosofía y escritora de relato, novela y literatura infantil y juvenil. Reside en Madrid, donde inicia su trayectoria literaria en 2004.
Ha obtenido numerosos premios de relato, entre los que destacan el Gaceta de Salamanca, el José Calderón Escalada, el Tomás Fermín de Arteta o el Ignacio Aldecoa. Cultivando este género, ha publicado los libros «Queridos niños» (premio Ciudad Alcalá de Narrativa 2009), «Las batallas silenciosas» (finalista del premio Setenil al mejor libro de relatos publicado en España en 2012) y «Cenizas» (premio Tiflos de relato 2021 y también finalista del Setenil en 2022).
Entre sus novelas destacan «Las sombras» (premio Tiflos 2015), «Los ausentes» (2021), «La sangre del verdugo» (2023), «Las vivas» (2024) y «Lebab, el efecto luciérnaga» (2024).
En el ámbito de la literatura infantil y juvenil, ha publicado «Corazón, mano, corazón» (premio Avelino Hernández y finalista en los Premios Euskadi de Literatura Juvenil 2012), «Maimón, ojos azules» (finalista del premio Edebé 2018) y diversos títulos con la editorial NubeOcho. En 2016 ganó el Ciudad de Málaga con «Esmeralda y yo», galardón que volvió a conseguir en 2022 con «Prodigioso Repelús».
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«La belleza de sus heridas», su última criatura y premio Kutxa Ciudad de San Sebastián, es una recopilación de relatos en los que la autora nos introduce en el mundo de las «hermanas», un mundo de rabia y subversión, de exploración de los límites frente a la placidez de los sueños burgueses.
«Éramos las desubicadas. Las abandonadas, las despreciadas, las chicas difíciles que nadie quería, las locuelas, las agresivas, las de la autoestima por el suelo… En fin, ovejitas desamparadas que reunían en un redil. Pero ovejitas que al crecer se podían convertir en lobos»
Sus libros:
Novelas
Memorias de un ahogado, 2010
Las sombras, 2015
Los ausentes, 2021
La sangre del verdugo, 2023
Las vivas, 2024
LEBAB, el efecto luciérnaga; 2024
Relatos
Queridos niños, 2009
Las batallas silenciosas, 2012
Cenizas, 2021
La belleza de sus heridas, 2024
Literatura infantil y juvenil
Corazón, mano, corazón; 2012
Esmeralda y yo, 2016
¿Qué le pasa a Nicolás?, 2017
Maimón, Ojos azules 2018
Prodigioso Repelús, 2022
Superpaco y los niños poseídos, 2023
Superpaco y las estatuas vivientes, 2023
Un deseo de cumpleaños a lo bestia, 2025 (Serie Animales de poder, coescrito con María Frisa)

Y aquí está la entrevista:
1.- Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias. Estoy convencida de que, siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora. ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos?
Soy una lectora poco metódica, leo por impulsos, me dejo llevar. No tengo objetivos, ni me obligo a nada. Si me aburre un libro lo dejo sin problema. Puedo pasar meses sin leer porque no tengo tiempo y no conecto con nada, o puedo leer varios libros a la vez. A veces necesito novelas que me enganchen y las devoro con pasión, disfrutando de un placer inmediato que no deja poso y que olvido fácilmente. También intento conocer autores nuevos, hay autores muy interesantes, con mucho talento. Y luego tengo mis libros de cabecera, los que te llevarías a la isla, esos que ya forman parte de ti y consiguen hipnotizarme en dos párrafos. Entre ellos, de Ocean Vuong, «En la tierra somos fugazmente grandiosos». «El verano que mi madre tuvo los ojos verdes» de Tatiana Tibuleac. «Las Malas» de Camila Sousa. «Boulder» de Eva Baltasar. «Jarroa» de Andrea Fernández Plata. «Klaus y Lucas» de Agota Kristoff. «La última vez que fue ayer» de Agustín Márquez. «Subsuelo» de Marcelo Luján…
Durante mi vida he tenido autores de referencia, Cortázar, Michel Tournier, Cormac MaCarthy… Ahora más bien tengo obras. Y muchas veces solo fragmentos de obras. Quizás depende del momento, pero ahora todo me resulta excesivo e inabarcable. Busco lo pequeño, ese brillo fugaz que te hace cerrar los ojos.

2.- Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor. Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos dando forma a tus palabras.
El principio fue el deseo, y ese deseo estaba unido al placer de leer. También a la duda de cómo escribir, algo que se me antojaba misterioso. Y a la sospecha de que nunca lograría darle forma a nada que mereciera la pena. Sin embargo, en los momentos de enajenación próximos al sueño, conseguía escuchar una voz que me gustaba. Intentaba atraparla, pero con la vigilia huía y me dejaba frustrada. Solo podía confiar en esa voz, el resto era palabrería vacía que no llegaba a ningún sitio. Era un reto jugar con las palabras, unirlas en un ejercicio que me agotaba y que casi siempre acababa en la basura. Me volvía loca intentando entender cómo de repente algo latía y dejaba de estar muerto. Y empezaba a vislumbrar que se debía a una conjunción de ideas, de palabras, de ritmos y, sobre todo, de emociones.
Un día salvé un cuento. Para entonces ya era adulta, tenía dos hijas, poco tiempo, mucho sueño. Si un día fui salvaje, me había dejado domesticar. Llevaba zapatillas, pañuelos de papel, iba al parque, cantaba el cumpleaños feliz a mis niñas y les encendía velitas rojas. No sabía cómo la voz de mi infancia se había hecho fuerte. Descubrí que con su susurro todo se transformaba, mi vida se desdoblaba, se multiplicaba. Frente a la mansedumbre, descubría un volcán esperando el momento de vomitar su fuego. Y en ese momento empecé a escribir.

3.- Es momento complicado para los libros, las librerías y la lectura. En ese contexto y teniendo en cuenta que has publicado seis novelas: “Memorias de un ahogado” (2009, El tercer nombre), «Las sombras» (2015, Edhasa), “Los ausentes” (2021, Espasa), “La sangre del verdugo” (con José María Mijangos. 2023, Alrevés), “Las vivas” (2024, Espasa), “LEBAB. El efecto luciérnaga” (con Luis Amavisca. 2024, Duomo); libros de cuentos y relatos: «Queridos niños» (2009), “Las batallas silenciosas” (2019, Baile del Sol), «Cenizas» (2021, Castalia ediciones, Edhasa) y “La belleza de sus heridas” (2024, Pepitas de calabaza); libros de temática infantil y juvenil: “Corazón, mano, corazón” (2012, Everest), «Esmeralda y yo» (2016, Anaya), «¿Qué le pasa a Nicolás?» (2017,NubeOcho), «Maimón, Ojos Azules» (2018, Edebé), «Prodigioso Repelús» (2022, Anaya), «Superpaco y los niños poseídos» (2023, NubeOcho), «Superpaco y las estatuas vivientes» (2023, NubeOcho) y “Animales de poder” (con María Frisa. 1 y 2, Alfaguara IJC); ¿puedes contarnos si vives de la profesión de escribir? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales?
No, no vivo de la escritura. Vivo de un trabajo que me permite comer y pagar las facturas.
La relación con las editoriales es diversa. En general, decepcionante, pero sin más. Creo que hay una sobreproducción importante, demasiados libros, demasiados autores. Principalmente se busca alguien que dé el pelotazo y eso ocurre muy pocas veces. Lo habitual es que tengas muy pocos lectores, vendas muy pocos libros, y eso significa que las editoriales se olviden de ti rápidamente.
4.- Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?
Sí, es cierto. En cuanto los padres dejan de comprarles libros y son independientes los adolescentes suelen elegir otras cosas. No tengo ni idea de si esa afición es recuperable, quizás sí, pero en los casos que conozco, no. Lo que tengo claro es que el libro no puede competir con las series y lo visual. No por sus cualidades, sino por el mundo en el que vivimos. Entiendo que el libro también tiene sus espacios en los que se hace fuerte. Y hay fenómenos editoriales que arrastran a todo el mundo y que consiguen hacer nuevos lectores.
En mi caso, no intento convencer a nadie de nada. Vivimos un cambio de paradigma y todo va muy rápido. Me cuesta mucho entender el sentido de las cosas. Soy consciente de que el mundo que he conocido se desmorona.

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual.
Yo escribo en cualquier sitio, a cualquier hora. Tengo muy poco tiempo, así que no puedo esperar a que se den “buenas condiciones”, si así fuera no escribiría nunca. Generalmente escribo en el metro, en el tren, en lugares llenos de gente. Carezco de habitación propia, de orden, de ritual. Se tiende a idealizar la escritura, pero en realidad es trabajo y trabajo. Un trabajo apasionante, eso sí.
6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio. Además, quiero pedirte que nos cuentes cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes.
Hay días en los que todo fluye, otros vas a trompicones. Hay días para desarrollar trama, otros para darle estilo al texto, otros simplemente para leer o corregir. El trabajo se adapta al día y al estado de ánimo. Fluir es importante, dejarse llevar, estar cómodo.
A veces trabajar consiste en no hacer aparentemente nada, salvo tener los ojos bien abiertos y estar receptivo, listo para encontrar una buena idea.
Y sí, saber a dónde quieres llegar con la historia es importante, aunque luego lo cambies. Es asegurarte de que la historia no se te va a caer y todo ese trabajo no será en vano.
Documentarme, me documento poco. Generalmente escribo cosas muy cercanas, espacios, tiempos, situaciones que conozco de primera mano. Para «Las vivas» sí tuve que leer sobre la época, 1943. Aunque tampoco quería una información exhaustiva. Prefiero llegar de refilón, que la realidad no me ahogue la historia. Siempre he tenido problemas con la realidad a la hora de escribir. Tengo que alejarme bastante para poder estar cómoda.

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos. En tu caso, has obtenido diversos premios de relato, entre los que destacan el Segundo Premio Hucha de Oro, el Gaceta de Salamanca, el Premio de Relato Tomás Fermín de Arteta, el Leopoldo Alas Clarín, el Ignacio Aldecoa o el Tiflos de Cuento. En tu opinión, ¿son útiles estos certámenes? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Has sido jurado alguna vez?
Yo he sido “concursera”, algo de lo que estoy muy orgullosa. Para mí ser concursera es como ser titiritera, algo simpático, un poco intrascendente, bastante vocacional. He participado en miles de concursos y he ganado muchos de ellos. Concursos de cartas de amor, concursos con un límite de palabras, con una temática determinada…. Es algo que, ahora que lo pienso, me ha hecho feliz. Cada premio es un mundo, desde que escribes el relato, lo envías y, si hay suerte, te llaman para decirte que has ganado. Y viajas a recoger el premio y lo mismo te llevas un jamón que 6.000 €. Conoces a los concejales y a un sponsor de una marca de lavabos que es la que paga el cheque. Y cenas en un parador, o cuatro sándwiches de chorizo, y conoces gente curiosísima y un niño canta y una joven toca el arpa y una señora de noventa y cinco años te lee una poesía. No sé, es algo muy genuino.
Y sí, son útiles. En mi caso, te animan a seguir. Te aportan un beneficio económico. Yo he publicado varios libros al haber ganado concursos que incluyen publicación, por ejemplo, los Tiflos. Publiqué «Las sombras», premio Tiflos de novela. Y publiqué «Cenizas», premio Tiflos de cuentos. También libros infantiles, «Corazón, mano, corazón» fue premio Avelino Hernández. Los premios ciudad de Málaga me permitieron publicar con Anaya «Esmeralda y yo», «Prodigioso Repelús». Publiqué con Edebé «Maimón ojos azules» al quedar finalista en su premio. Y el libro de relatos, «La belleza de sus heridas», lo publicó Pepitas de calabaza al ganar el Premio Kutxa Ciudad de San Sebastián.
Así que estoy muy agradecida a los concursos.
He sido jurado alguna vez, por ejemplo, del premio Ciudad de Alcalá de Narrativa. Es una experiencia curiosa esa de ver los concursos desde el otro lado.

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo. Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo? ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato?
En general, capacidad de trabajo, ánimo para no decaer, paciencia, ganas de mejorar, criterio para reconocer sus habilidades y fortalezas, criterio para reconocer sus puntos débiles e intentar mejorarlos. Curiosidad, empatía. También como lectora agradezco los escritores valientes, que se arriesgan, que no tienen límites. Creo que eso ayuda mucho a mejorar una obra.
Pero, respondiendo a la segunda pregunta, se puede aprender con formación, o a golpes, pero el talento es otra cosa. El talento lo tiene quien lo tiene.
9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales. A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras. ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?
Utilizó internet como todo el mundo, pero soy una inútil en redes sociales. Además, me he cansado, me aturullan y me aburren. Lo de la cercanía creo que es ficticio, como todo lo de las redes. Y también creo que la relación autor lector es artificial; el escritor escribe, el lector lee y el libro es el nexo. Creo que los encuentros, o las ferias, son suficientes para un encuentro escritor/lector. Un escritor no puede estar interactuando con sus lectores en redes, porque no escribiría.
Por otro lado, las redes son útiles para los autores de éxito, les sirven para la publicidad y la promo. Para el resto, en general, las redes tienen muy poco valor. Si tienes éxito, alguien tiene que llevarte las redes. Si no tienes éxito, no creo que compense pagar a un profesional.

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro?
Yo creo que hay personas que escriben. Admiro la calidad, la originalidad. Me gusta esa idea de que el autor desaparece detrás del libro; ofreces lo mejor de ti y tú te esfumas. No me importa quién ha escrito el libro ni a quién va dirigido, lo importante es que un libro me deje sin respiración.
11.- En mi web, publico también reseñas de mis lecturas. En 2024 se lanzó tu último libro, “La belleza de sus heridas”, un puñado de relatos sobre la vida de un grupo de chicas que viven en «el Campo», el centro de acogida en el que han acabado tras sufrir diversas tragedias familiares. Gema, Perla, Desi y Nina, las «niñas del corazón roto», tratan de sobreponerse al desarraigo mediante los bellos lazos que construyen entre ellas. De tus libros y novelas, ¿cuál me recomendarías para que fuese mi próxima lectura? ¿Por qué?
A los lectores de novela les recomendaría «Las vivas». Tiene el formato de una novela de acción y de intriga (un grupo de mujeres intenta salvar a un piloto inglés perseguido por los nazis), pero en realidad es una novela de personajes. Las mujeres protagonistas se ayudan unas a otras, dejan a un lado sus diferencias y se apoyan. Para mí es una novela sobre lo que une a las personas, y que a veces está por encima de lo que las separa.
A los lectores de relato corto les recomendaría «Cenizas», nueve relatos sobre el derrumbe, el duelo, la pérdida. Sin embargo, los personajes se estremecen de deseo, sucumben a la atracción; sueñan, vibran, se retuercen y gimen porque están vivos.

12.- Y la última pregunta está relacionada con el futuro. ¿Estás trabajando en alguna otra obra? Si estás escribiendo ¿puedes adelantarnos algo?
Estoy acabando una novela que publicaré el año que viene. Es la búsqueda de un cuadro desaparecido durante el expolio nazi en Viena. A partir de hechos reales he creado una ficción con personajes que me han permitido tocar distintos temas. Es una novela compleja, sobre la guerra, el expolio, el arte, el pintor, el cuadro, la historia detrás del cuadro. Llevo casi dos años con ella, inmersa en un tiempo que no es el actual, en espacios que nunca he visitado. El esfuerzo está siendo considerable. Espero que merezca la pena.

¡¡Tengo que darle un millón de gracias por esta entrevista a Juana Cortés Amunarriz!! Ha sido un verdadero placer conocer un poco mejor a esta escritora.
Creo que son muy ciertas algunas de las cosas que ha compartido con nosotros con una gran generosidad y con una extraordinaria sinceridad. Yo también pienso que, principalmente, se buscan autores que den el pelotazo y eso ocurre muy pocas veces. Lo habitual es que tengas muy pocos lectores y vendas muy pocos libros. Y, por supuesto, que las redes son útiles para los autores de éxito, les sirven para la publicidad y la promo. Para el resto, en general, las redes tienen muy poco valor. Asimismo, me he visto muy reflejada en lo que nos has contado sobre tu experiencia con los concursos. Sin duda, lo mejor son las llamadas…
Juana, espero leer muy pronto alguno de tus libros o la nueva novela que estás acabando, en el que estás ahora, el tema es muy interesante y seguro que el esfuerzo merece la pena, estaré muy pendiente de su publicación. Y como te gustan los relatos, te propongo leer «Relatadas», si así lo consideras, porque son doce relatos sobre mujeres extraordinarias.
¡Gracias por acercarte hasta esta página y por tus interesantes respuestas! ¡Te esperamos por aquí siempre que quieras!







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