Reseña La leyenda de la peregrina Mis Palabras con Letras

Reseña «La leyenda de la Peregrina»

Autora: Carmen Posadas

Páginas: 475

Curiosidades

Comienzo la reseña de «La leyenda de la Peregrina» indicando que este libro parte de la fascinación que la autora, Carmen Posadas, siente por los objetos que pasan de una mano a otra y las historias que podrían contar. Ella había escuchado hablar de la perla Peregrina, pero desconocía que había tenido una andadura tan increíble a lo largo de los siglos: de Felipe II a Elisabeth Taylor.

La perla estuvo en manos de muchas de las mujeres que a través de la historia fueron infelices en el amor.  La escritora nos cuenta, en pequeños episodios, traiciones, amores, desgracias y adulterios que ayudan a entender la cara B de la historia porque la A ya la conocemos.
«Si entiendes cómo era Felipe II en zapatillas podrás comprender qué pasó en Lepanto»

Esta es la historia de la perla más famosa de todos los tiempos. Una perla, extraída de las aguas del mar Caribe, que adornó el cuello de varias reinas españolas desde Felipe II, y tras una larga escala en Francia e Inglaterra, acabó en Hollywood, cuando Richard Burton se la regaló a Elizabeth Taylor, su última dueña conocida.

De hecho, a Liz Taylor le ofrecieron escribir la historia de sus joyas. Empezó a hacerlo pero se dio cuenta de que algunas tenían mucha historia, como la Peregrina, y otras no tenían nada que contar. Al final abandonó el proyecto.

Esta perla peregrinó durante siglos, pero en realidad la llamaban así por su quinta acepción, porque era extraordinaria, rara. También la llamaban la única. No ha habido una perla de parecidas características.  Durante mucho tiempo se creyó que la perla que le había regalado Felipe II a María Tudor era la Peregrina. Luego se ha documentado que la Peregrina entró en la Casa Real española cuarenta años después de la muerte de María Tudor.

La que ella lució era otra perla, la Pelegrina, con ele, que también tiene mucho que contar: después de María Tudor, vuelve a la Casa de Austria hasta Felipe IV, que se lo regala a su hija cuando se casa con el rey Sol (Luis XIV); permanece en la corte francesa hasta María Antonieta, desaparece en la Revolución Francesa y reaparece al cabo de los años en el joyero de la madre de Felix Yusupov, asesino confeso de Rasputin.

Carmen Posadas:

«A lo largo de los siglos se han atribuido a las perlas tanto cualidades positivas como negativas. Se dice que las novias no pueden llevar perlas, porque perlas son lágrimas, y van a sufrir en su matrimonio. Hay quien lo cree a pies juntillas. «.
«De lo que sí estoy segura es de que ha sobrevivido a expolios, robos, incendios y a todo tipo de ambiciones y que reaparecerá».

Sinopsis

Una joya legendaria en manos de una sucesión de mujeres extraordinarias.

La Peregrina es, sin duda, la perla sino más extraordinaria, más famosa de todos los tiempos. Procedente de las aguas del mar Caribe, fue entregada a Felipe II y desde entonces se convirtió en una de las joyas principales de la monarquía hispánica. Pasó por herencia por el joyero de varias reinas hasta que, después de la Guerra de la Independencia, fue llevada a Francia.

En ese momento comenzó la segunda vida de la Peregrina, cuyo momento culminante fue cuando, ya en el siglo XX, Richard Burton se la regaló en prenda de amor a otra mujer de leyenda: la inmensa actriz Elizabeth Taylor.

Confesando su inspiración a partir del clásico contemporáneo El escarabajo de Mújica Laínez, Carmen Posadas escoge como protagonista de su nuevo proyecto a un objeto destinado a pasar de mano a mano y a tener una trayectoria azarosa, aventurera y, sin lugar a dudas, digna de la gran novela que el lector tiene en sus manos.

Mi opinión 

Estructura

Comienza el libro con un prólogo, del que la autora nos cuenta más cosas en la parte final, para desvelarnos cómo se fraguó esta introducción.  Tendréis que descubrirlo vosotros.  Pero sí puedo trasladaros que Carmen Posadas ha empezado a recuperar un modo de ver la realidad que se parece mucho al que tenía de niña.  Como en la infancia, vuelve a prestar más atención a esos silenciosos espías de nuestras vidas, mudos centinelas que ya estaban ahí antes de que naciéramos y seguirán estándolo cuando nos hayamos ido.

Después, el texto está dividido en trece partes.  Son episodios diferentes, pequeños relatos dentro de un interesante conjunto, que tiene como hilo conductor una perla.

Y concluye con una Nota de la autora. Ahí descubrimos algún detalle que la autora no conocía cuando empezó a escribir el libro, se desvela cuál fue el último mutis teatral de la perla y nos enteramos de que la Peregrina sestea porque es sabia y sabe mejor que nadie que todo pasa.

La historia

En «La leyenda de la Peregrina»  la protagonista es La Peregrina, una perla.

La encontró un esclavo en Panamá, con la que compró su libertad; después, se la regalaron al Rey más poderoso del mundo, Felipe II, hasta que con la caída de los Borbones, vino la Revolución Francesa y la perla llega a manos de los Bonaparte: con la caída de Napoleón, se hace con ella la Reina Victoria, y muchos años después, acaba en Hollywood. Ahora está en un país árabe, siempre junto al poder.

Carmen Posadas llevaba mucho tiempo sintiendo que La Peregrina le estaba guiñando un ojo y no se daba cuenta.  Iba a visitar un Museo y allí estaba, escogía un libro de arte y allí estaba.  Hasta que un día, tras la muerte de su madre, encontró un anillo muy bonito de zafiros que era de la familia. Entonces recordó que le había dicho que antes de ser un anillo, su abuela lo tenía de broche y su bisabuelo de colgante.

Pensó en escribir sobre esa historia familiar pero no le daba para un libro, y se acordó de que La Peregrina llevaba tiempo tentándole, aunque no le había prestado la suficiente atención.

Gracias a esa providencial llamada, los lectores vivimos el instante en el que se pescó la perla, visitamos las cortes españolas de distintos reyes, conocemos o volvemos a encontrarnos con distintos personajes que nos van sorprendiendo, que van mostrando su forma de ser, su carácter, sus secretos ocultos, sus pecados inconfesables o sus traiciones.  Y viajamos en el tiempo, casi sin darnos cuenta, recorreremos siglos de historia y nos acercamos a anécdotas y vivencias de todo tipo.

Porque, como dice la escritora, la Peregrina  habla por sí sola.  Lo hace desde los cuadros de los grandes maestros que la pintaron.  Y habla desde los libros de historia y desde las memorias de ilustres viajeros.  Eso sí, ha tenido que tener cuidado con los cantos de sirena que intentaban arrastrarla hacia las muchas y falsas leyendas que se ha tejido a su alrededor.

Los años, los lugares, personajes y las referencias 

Primera parte: De cómo salió la Peregrina de las aguas y de la historia de amor que la acompaña desde entonces

Año y lugar: 

1579.  Archipiélago de las Perlas, Panamá.

Personajes: 

Lumba, Aila, don Vicente de Tolosa, Romualdo, Felipe II, Guluamba, Akali, Kaikara.

Referencias: 

Esclavitud, la pesca de perlas, el Techado, isla Rica, Mandinga, la Negrería, los dioses Babalú Ayé, Ababalá, Auchun, Tembelé y Obbatalá.

Segunda parte: En la que se habla del primer propietario de la Peregrina y de cómo llegó esta de Panamá a la corte de Felipe II 

Año y lugar: 

1580.  La Villa y Corte de Madrid.

Personajes:

Don Diego de Tebes (alguacil mayor de Panamá), don Vicente de Tolosa, la reina Isabel (su majestad inglesa), Romualdo, un viejo magistrado y su esposa, Felipe II, Alonso el Zurdo (posadero), su sobrina Angelilla y el boticario para el que trabaja, don Gervasio; el pequeño infante don Felipe, Ana de Austria y Dieguillo, su tercer hijo, el príncipe don Carlos, Juana la Loca, Pierre Van Ranst; María Tudor, Carlos V, Benito Molina (criador de sanguijuelas y escuchador tras las puertas), Pedro Cerdeño (diamantista y joyero de su majestad), don Servando Pérez (médico personal de la reina doña Ana de Austria), Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela (hijas de Isabel de Valois), el rey Sebastián, el viejo duque de Alba, Lucinda, María Teresa (la hija de Felipe IV) y Luis XIV.

Referencias: 

Piratas, las mazmorras de Portobello, la pensión El Paraíso, el Alcázar, San Jorge, el Consejo de Indias, el de Flandes, el de Italia, el de Aragón, el de Portugal, Pernambuco, un tigre de Bengala, Cámara de Maravillas de su majestad, la Torre Dorada (donde se encuentra el despacho del rey), la reina de Saba, el emperador de China, Cleopatra, san Ramón Nonato, Simeón el Estilista, el parto de una reina, el Registro General, Alejandro Magno, Gengis Kan, los emperadores romanos, las Indias, las posesiones españolas en Italia, zarcillos de Portugal, encajes de Flandes; perlas de Oriente, las fiebres, la fonda Carrasco, Badajoz, El Escorial, Tiziano, Juan Pantoja de la Cruz, Antonio Moro.

Tercera parte: La extraña corte de Felipe III o los pecaos de una dama demasiado memoriosa

Año y lugar: 

1621.  Convento de la Encarnación de Madrid.

Personajes: 

Don Ginés de Vilamilla, Margarita o Greta, su padre don Carlos (hijo segundón del emperador del Sacro Imperio), las archiduquesas de Austria-Estiria, Analisa (hija de otro de los archiduques), Felipe el Hermoso, emperador Carlos V, don Juan de Austria, Felipe II, la archiduquesa Margarita, Isabel Clara Eugenia, el papa Clemente VIII, Felipe III, María de Austria, el pequeño Felipe, Ana (la hija mayor), el cardenal Mazarino, Benito Molina, Pedro Cerdeño, el duque de Tober, Uceda (hijo del duque de Lerma).

Referencias: 

El Santo Oficio, Graz, los Austrias, el emperador Claudio, el Alcázar de Madrid, los retratos de Catalina, Gregoria y Margarita; Génova, el puerto de Vinaroz, el palacio de un tal Francisco Sandoval y Rojas (marqués de Denia, más tarde duque de Lerma), el convento de las Descalzas Reales, la Virgen de la Encarnación, el diamante «El Estanque», la barbilla Habsburgo, la Virgen Santísima, el maestro Van der Hamen, Satanás, fray Juan de la Cruz, Teresa de Ávila.

Cuarta parte: La corte de Felipe IV (La Peregrina en el reino de las sabandijas) 

Año y lugar: 

1656.  Una de las salas más soleadas del Alcázar.

Personajes: 

Nicolasito Pertusato, Diego de Velázquez, Diego de Acedo y Velázquez, Felipe IV, Mari Bárbola, doña Mariana de Austria, Baltasar Carlos (hijo de Felipe IV y de Isabel de Borbón), el conde-duque de Olivares, Felipe IV, Marcela de Ulloa, José Nieto Velázquez (aposentador de la reina), el perro Sansón, la infanta Margarita de Austria, il signor Mirelli, Juan José de Austria, la Calderona, Manuelillo de Gante (Despabilador del Rey), Juan Bautista de Sevilla (jugaba al ajedrez con el rey), el minúsculo Estebanillo González, Micaela y su esposo Marcos de Encinilla (guardajoyas y aposentador real), Isabel de Borbón, Carlos II, Luis Martinete (imaginero real y vestidor de santos).

Referencias: 

Los Austrias, el Siglo de Oro, Cervantes, Quevedo, Lope o Calderón, el Alcázar, Miguel Ángel, Alejandría de la Palla, Supremo Senado de Milán, Tiziano, Durero, Las meninas, la fiesta del Corpus, Santa Madonna, María Santísima, Virgen del Perpetuo Socorro, la plaza Mayor.

Quinta parte: Tiempo de brujos, de hechizos y de demonios (La corte de Carlos II)

Año y lugar: 

1700.  Madrid.

Personajes: 

Marie-Catherine le Jumel de Barnevillec de Barneville (Condesa de D’Aulnoy), doña Clara (princesa de Monteleón), Gabrielle de Guisson (condesa viuda de Arrate), el príncipe de Monteléon, Carlos II, Juana la Loca, Felipe Ii, José de Arrate, Nicolasito Pertusato, Mariana de Austria, María Luisa de Orleans, Antonio Álvarez (sacristán), Felipe IV, la marquesa de Soisson (célebre envenenadora de la corte de Luis XIV), Mariana de Neoburgo, la baronesa Berlips y Heinrich Wisser (el Cojo), Mauro Tenda.

Referencias: 

Lorena, la calle Mayor, la paduana Accademia del Ricovrati, los cuentos de Perrault, el Corpus, la publicación Viaje por España, el Alcázar, el protocolo borgoñón, Virgen de los Milagros, Santa Bárbara, San Judas Tadeo, Quintanapalla (aldea cerca de Burgos), los verdes jardines de Fontainebleau, Nostradamus, el famoso carillón de Praga, cuadros de Coello, escultura de Benvenuto Cellini, Nuestra Señora de los Dolores, el sumo sacerdote Melquisedec, Adán y Eva.

Sexta parte: Castrados, locos y un pavoroso incendio (La corte de Felipe V) 

Año y lugar: 

Finales del reinado de Felipe V.  Palacio del Buen Retiro de Madrid.

Personajes: 

Carlo Broschi (más conocido como Farinelli), el conde de Guarelli, Felipe V, la condesa D’Aulnoy, Felipe V, Carlos el Hechizado, Giacomo Casanova, Enrique Jaramillo, Luisa Isabel de Orleans, Luis (príncipe de Asturias e hijo de Felipe V), Isabel de Farnesio, Jaramillo, Irina Pavlova (experta en joyas), Luis XIV (el Rey Sol), Claretta, Beppe Barbarini (joyero real), Felipe IV, Carlos II el Hechizado, Felipe V, Giacomo Casanova.

Referencias: 

La corte de Madrid, Picio, los Borbones, los Austrias, la Nochebuena del año 1734, Alcázar, el palacio del Retiro, Voltaire, Diderot, San Petersburgo, París, Versalles, Las meninas, el incendio del Alcázar, Psique y Cupido, La expulsión de los moriscos del maestro Velázquez, el retrato de Carlos V en la batalla de Mühlberg de Tiziano, Häendel, la cruel Guerra de Sucesión, el palacio de La Granja, el de Aranjuez, la Real Academia de la Lengua, la de la Historia, la de Medicina.

Séptima parte: Justo antes del diluvio (Cosas que pasaban en la corte de Carlos III) 

Año y lugar: 

1788.  Palacio Real de Madrid.

Personajes: 

Gabriel de Borbón (infante de España), fray Martinho, Carlos el Hechizado, el gran inquisidor don Pascual de Aragón, Carlos III, Felipe V, Fernando VI, Isabel de Farnesio, Bárbara de Braganza, Amalia de Sajonia, Mariana de Braganza, Carlos IV, el duque de Saint-Simon, María Luis de Parma, Pignatelli, Cayetana la duquesa de Alba, Manuel Godoy, el conde de Aranda, Campomanes, Floridablanca, el ministro reformista Squillace, María Antonieta, Felipe IV y su hija María Teresa, Carlos José.

Referencias: 

Los Borbones y la maldición de la locura, el Siglo de la Razón, Shakespeare (el genio de Strafford), Livia Drusila, el emperador Augusto, su hijo Tiberio, Nápoles, Quevedo, el mal de San Valentín, Salustio y su Conjuración de Catilina, Julio César, el Palacio Real de Madrid, Cicerón, el paseo del Retiro, La Granja y Segovia, el Motín de Esquilache, Judas, París y Versalles, la corte de Viena, las calderas de Pedro Botero, la viruela, un cuarteto de Boccherini, la Virgen de Atocha, el Cristo de Medinaceli, san Pascual Bailón, el año 1789.

Octava parte: Caprichos y esperpentos de Goya (La corte de Carlos IV) 

Año y lugar: 

Mayo de 1808.  Madrid.

Personajes: 

Francisco de Goya, Carlos IV, el viejo Isidro, Francisco de Paula (el mejor de los hijos de Carlos IV), Manuel Godoy, Napoleón, María Luisa de Parma, Fernando, María del Pilar Teresa Cayetana Álvarez de Toledo (decimotercera duquesa de Alba), María de la Luz, Costillares, Pedro Romero, Isidoro Máiquez, el conde duque de Olivares, Antonio Saelices, Francisco Javier, María Pilar, Antonio, Vicente, Josefa, Javier.

Referencias: 

La montaña de Príncipe Pío, mayo de 1808, Murat, Bayona, los Caprichos, Portugal, La mascarada de Aranjuez, Holanda, Nápoles, Westfalia, La Familia de Carlos IV, Volaverunt, el Palacio Real, el palacio en el Coto de Doñana, Satanás, el palacio de los Alba, el 23 de julio de 1802, la primavera de 1800, George Washington, Medina de Rioseco, el sfumato, Leonardo, el Papa, Miguel Ángel y la Capilla Sixtina.

Novena parte: Pepe Botella o el rey del botín (La corte de José Bonaparte) 

Año y lugar: 

Circa 1816, veinte meses después de la derrota de Napoleón en Waterloo.  Manicomio de la Pitié Salpêtriére-París.

Personajes: 

Cristóbal Chimbelli, el general F., el mariscal Ney, la pequeña T., Bernadotte, Thomas Dumas, Jean Pierre, Napoleón Bonaparte, monsieur Martínez, Pepe Botella, Jean Paul, doctor Pinel, el conde de Tramera, Carlos IV y su hijo Fernando, Julia Clary, madame Dezolle, María Giulia Colonna, el duque de Atri, la marquesa de Montehermoso, Teresa de Montalvo, el general Castaños, el marqués de Urquijo, el conde de Cabarrús, Zenaida y Carlota, el cura Merino y Juan Martín Díez (El Empecinado), Pepín (otro guerrillero).

Referencias: 

La Pitié-Salpêtrière (la casa de salud más famosa de Europa), Valladolid, Pau, Suecia, Alejandro Dumas, el Gran Terror, el Directorio, el Imperio, la Declaración de los Derechos del Hombre, Córcega, los Bonaparte, Nápoles, la Villa y Corte, Ilustración, la guerra de guerrillas, Goya, Velázquez, Zurbarán, Murillo, Rappu, Julio César, Alejandro, Asia, África, Zeus, Eros, el Olimpo, Tántalo, Rousseau, Ofelia, Sevilla y una Junta Suprema Central, campos de Bailén, Grande Armée, 2 de mayo de 1808, Pedro Botero, el baile de San Vito, el puerto de Guadarrama, San Luis (rey de los franceses), san Simplicio, Santa Devota, Burgos, San Martín, la diosa Fortuna, Ribera, Brueghel, Rubens, Nueva Jersey, Sísfo, Atlas, Prometeo.

Décima parte: El amor y las Mandingas (La Peregrina, de manos de José Bonaparte a las de Napoleón III)

Años y lugares:

1844 y 1865.  Florencia, a la muerte de José Bonaparte y Londres, a la muerte de Harriet Howard.

Personajes: 

Madame Leopoldina, la mulata Lucy O’Brian, Pepe Botella, Marcel Duval, el conde de Saint Germain, Zenaida, Luis Napoleón, Coco (guacamayo de Bahía), Harriet Howard, Luis Felipe, Mountjoy Martyn, Carlota, Josefina Beauharnais, Aimée de Rivéry, la vieja Celeste, Hortense Beauharnais, Luis Bonaparte, reina Victoria, duque de Wellington, père Pierrot, María Luis de Parma, Felipe V y sus hijos Luis I y Fernando VI, James Hamilton (marqués de Abercorn), la marquesa de Abercorn, Matilde Bonaparte, Eugenia de Montijo, Paul, Aurore Dupin (George Sand), Alejandro Dumas, capitán Clarence Trelawny.

Referencias: 

Mandinga, Nueva Jersey, Portobelo, Cádiz, Constitución «La Pepa», Florencia, Pernanbuco, Samarcanda, África, América, The Times, Lord Byron, Percy y Mary Shelley, Baudelaire, Estados Unidos, El conde de Montecristo, el Journal des Debats, Ajaccio, Londres, Asprey&Garrad, Boodles, isla de Martinica, Argelia, sultán de Turquía, Waterloo, Gran Bretaña, Inglaterra, París, Calais, Julio César, las Galias, La guerra de las Galias, la Jefatura de Policía de París, la Sainte Chapelle, Notre-Dame, la Asamblea francesa, Roma, mina de estaño de Polonia, Florencia, Mayfair, el palacio de Buckingham, bodega de Burdeos, el Elíseo, Saint Honoré, la rue du Cirque, Pushkin, Niza, La Celle-Saint-Cloud, palacio de Beauregard, Edmundo Dantés, castillo Beauregard.

Undécima parte: La Peregrina versus la Pelegrina (Una historia en la que se mezclan la corte de la reina Victoria, la muerte de Rasputín y los ardides de cierto agente secreto que supo estar en todas partes sin [apenas] ser visto)

Año y lugar: 

1960.  Botley, Osforshire, Inglaterra, casa de Oswald Rayner, antiguo miembro del M16.

Personajes: 

Oswald Rayner, Felix Yusúpov, Rasputín, Ernest Hamilton, Dough Fairewell, sir John Hamilton (virrey de Irlanda), lady Louisa, reina Victoria, Ernest Hamilton, el capitán Mansfield Cumming (director de los servicios secretos británicos), Zinaida Yusupova, Felipe II, María Tudor, Felipe IV, su hija María Teresa, Luis XIV, José Bonaparte, príncipe Alberto (Bertie, el príncipe de Gales), el duque de York, Liane de Pougy, Émilienne d’Alençon, Le Bella Otero o la Sirena de los Suicidios, Guillermo de Alemania, el zar Nicolás, Leopoldo de Bélgica, la señora Gozney, el doctor Wooldridge, señor Hoare, Purishkévich, el gran duque Dimitri Pavlovich, Irina Alexandrovna, el doctor Lazovert.

Referencias: 

Buckingham Palace, Revolución rusa, revista Life, Botley, Nashville, Tennessee, Pulitzer, Buckinghahm Palace, la Okhrana (policía secreta del zar), Revolución francesa, Reader’s Digest, Bois de Boulogne, San Petersburgo, París, Versalles, el Alcázar de madrid, Krug Private Cuvée, J & B, Johnnie Walker, el M16, Petrogrado, Oxford, Cambridge, la Duma, Gran Bretaña, Rusia, palacio Moika, Neva, la Revolución de octubre, los Urales, Lenin, Stalin, la guerra de 1914, Boulogne-Billancourt-sur-Seine, Esplendor perdido, la Browning, Yankie Doodle Dandy, Proust, una Webley, repúblicas africanas, Oriente Medio, Leslie Howard, Winston Churchill.

Duodécima parte: Victoria Eugenia de Battenberg y la falsa Peregrina. 

Año y lugar: 

1969.  Lausana, Suiza.

Personajes: 

Victoria Eugenia de Battenberg, la duquesa de Abercorn, la reina Victoria, Charles Chaplin, Oona, Patricia Connaught (Patsy), Alfonso XIII, la Nanny, la infanta Isabel, María Cristina de Habsburgo, el zarévich de Rusia, Leopoldo y Mauricio, Alfonsito, una corista del Kursal, Celia Gámez, Alfonso de Borbón Dampierre (el hijo de mayor de Jaime), Franco, Juan Carlos, Sofía, Enrique, la azafata María Pilar, Marilú Tolo, Elsa Maxwell, Mimí J., Churchill, Grace de Mónaco, Hemingway, el negus de Etiopía, el duque de Windsor, Doris, Emmanuela Dampierre, don Jaime, Valentino, Diana Rigg, Billy Wilder, Coco Chanel, Rainiero, la Callas, Graham Greene, Ian Fleming, George Lazenby, Sean Connery, el ministro Solís, Elsa, Ursula Andress, Elvis, Marilyn, Vidriera, el marqués de Villaverde, el príncipe Felipe, Anne Sophie, Albert, Leonard, Truman Capote, Jackie Onassis, Frankie, Aaron R. Frosch, Richard Burton, Frank Sinatra, Chistina Onassis, Edgar Bronfman, Mia Frarrow, Marlon Brando, el duque de Alba, Carmen.

Referencias: 

Lago Lemán, la emperatriz Sissi, Ginebra, la Gazette de Lausanne, Parke-Bernet, Nueva York, la firma Hennell & Sons de Londres, Cleopatra, Canadá, Buckingham Palace, la corte de Madrid, la casa real de Prusia, los Hesse, la iglesia por la Carrera de San Jerónimo, la calle Mayor, Suecia, Chamonix, Kent, BOAC, Londres, Financial Times, Montecarlo, Al servicio secreto de su majestad, James Bond, Ventimiglia, el Eden Roc, unos Ricards, los Grimaldi, Vogue, un Muratti Ambassador, la Riviera, The Wall Street Journal, Hollywood, Broadway, hotel Granville, Central Park, la Gran Manzana, Estocolmo, palacio de la Zarzuela, Lausana, Madagascar, Cincinnati, la Côte Basque, Fuenderrabía, Zarauz, Harpo Marx, Proust, Nueva Orleans, Sardi’s, Christie’s, Sotheby’s, Monet, Degas, Canaletto, la Metro Goldwyun Mayer, Bora-Bora, San Valentín, el rubí del Príncipe Negro, el diamante Orloff, Gotenburgo, Pepito Grillo.

Decimotercera parte: La señorita Taylor se prepara para salir de escena (Silencio, cámara, ¡acción!) 

Año y lugar: 
2002.  Casa de Elizabeth Taylor, Bel Air, California.
Personajes: 
Elizabeth Taylor, Charlton Heston, Orson Welles, Jane Fonda, Walter, Richard Burton, Montgomery Clift, James Dean, Rock Hudson, Michael Todd, Mankiewicz, Sybil, el joyero Harry Winston, Harriet Annenberg, Candy.
Referencias:
La Biblia, Cleopatra reina de Egipto, el sida, Cleopatra, el antiguio Egipto, Marco Antonio, sir Laurece Olivier, la 20th Century Fox, Roma, Valium, Nilo, diamante Krupp, el Holocausto, Las mil y una noches, diamante Taj Mahal, el Taj Mahal, la emperatriz Jehan y su marido, Jahangir; Mumtaz Mahal, diamente Cartier, mina de Sudáfrica, Nueva York, Cartier, el Caribe, Felipe II, Las Vegas, Palm Beach.

En resumen… «La leyenda de la Peregrina»

Hace un tiempo, tuve la suerte de que Carmen Posadas respondiese a las 12 preguntas que suelo hacer a los autores.  Podéis leer la entrevista aquí.  Entonces, le pedí que me recomendase uno de sus libros.  Esta fue su respuesta:

«Te hablaría de mi próximo libro. Estoy muy contenta de cómo ha quedado (¡y yo no lo digo casi nunca!) El protagonista no es una persona sino un objeto. La joya más famosa que ha existido: La Perla Peregrina».

Le pedí que me adelantase algo de ese nuevo título, que todavía no estaba publicado.  Y me señaló:

«Desde que un esclavo la pescó en Panamá comprando con ella su libertad por ser una pieza tan extraordinaria, ha pasado por muchas manos hasta llegar al presente. Reyes, reinas, aventureros, asesinos, artistas, estrellas de cine, duques, aristócratas, impostores… de todo ha habido entre los propietarios y también entre las personas que han configurado su historia de casi 500 años.
Siempre me he preguntado qué pasaría si los objetos pudiesen hablar. Cuántas historias de amor, odio, traición, abnegación, etc. podrían contarnos. Yo no sé hablar con los objetos, pero la Perla Peregrina habla por sí sola. Lo hace desde los cuadros de los grandes maestros que la pintaron. También desde los libros de historia, cartas, crónicas y memorias de aquellos que la admiraron.
Esta es su historia y también la de grandes personajes de la historia que la poseyeron. Desde Felipe II hasta Carlos el hechizado. Desde los primeros Borbones hasta Pepe Botella. Y luego desde Napoleón III a Elizabeth Taylor».

¡Cómo le agradezco ahora mismo su recomendación! He disfrutado muchísimo con la lectura de esta novela.  De verdad, cada parte me ha divertido, me ha llevado a un momento de la historia, me ha invitado a conocer mejor a personajes históricos, me ha entretenido y picado mi curiosidad, me ha transportado de una forma amena a cada época y escenario del relato.  ¡No puedo pedir más!  Es lo que busco cuando abro la tapa de una nueva historia.

Cuando creía que uno de esos episodios me había encantado y era difícil de superar, llegaba el siguiente y me gustaba aún más.  No podría quedarme con uno solo, todos son importantes para completar una novela que es fantástica en su conjunto.  La historia de esta perla es extraordinaria, sin ninguna duda, pero también ha sido muy acertada la forma de abordarla y contarla.

Mientras lees, es evidente la importante labor de documentación que hay detrás.  Puede entreverse en los detalles y en la información que puede ir extrayéndose.  Hay muchos datos, pero no te abruman, ni te cansan, te apetece saber más, profundizar en cada uno de ellos.

Carmen Posadas nos cuenta que para trazar la andadura de más de cuatrocientos años de la perla Peregrina ha tenido que viajar, investigar y devorar multitud de libros.  Aunque también reconoce que ha disfrutado cada minuto.  Añade que la labor ha sido casi de orfebre.  De la lectura de un libro de cuatrocientas páginas sacaba a veces una anécdota (o en ocasiones ninguna).  Y lo que no servía para descubrir alguna desconocida aventura de la perla, le valía para recrear una época o para recolectar modismos y palabras arcaicas.

Me ha encantado compartir con la autora la idea de que la perla es sabia y que sabe que todo pasa.  Como pasaron las guerras a las que ha sobrevivido, las revoluciones, los incendios, las traiciones, las venganzas y también los muchos amores de los que ha sido silenciosa observadora.  Y me quedo, por supuesto, con la intriga de saber qué ha pasado con ella, dónde está ahora mismo.  Porque un objeto con una historia tan maravillosa, es ya un poco de todos y más después de viajar con ella por tantos siglos y de la mano de tantos dueños.

¡Quinientos años de historia! Una trayectoria azarosa e increíble, aderezada de inéditos retazos y recuerdos llenos de sentimientos, unas veces buenos y verdaderos, otras salpicados de traición, engaños o infidelidades.  La obra se desarrolla entre el año 1579, cuando se pescó en aguas del archipiélago de las Perlas, en Panamá, hasta 2002, en Bel Air, California, cuando la estrella de Hollywood Liz Taylor se plantea escribir una historia sobre La Peregrina, que adquirió su marido, el actor Richard Burton, en una subasta en Nueva York, en 1969.

Tengo que destacar también cómo cada episodio se plantea de una forma diferente, utilizando la escritora variados registros.  Algunos son parecidos a crónicas históricas, otros tienen un tono más desenfadado, más divertido, casi como una comedia.  Y hay otros en forma de diario, de carta o incluso de memorias, que nos cuentan los protagonistas en primera persona.  Es sorprendente que, cuando comienzas una parte, no sabes qué modalidad será la elegida para contar los hechos.

En algunas ocasiones, los narradores han sido o son testigos de los hechos que se están contando y, en otras, son los protagonistas del relato y aportan sus opiniones, sus sensaciones, incluso sus temores.  Además, cada parte se centra en una época, en un contexto y en unos personajes concretos, con los que siempre está relacionada la perla.  Por eso, cada una de las partes es un relato en sí mismo, aunque en determinadas oportunidades, nos topamos con algunos personajes ya presentados previamente.

La perla ha sido siempre un objeto muy codiciado y ha estado siempre en sitios muy relevantes. Ha ido dando tumbos y tumbos.  Eso nos permite, a través de las páginas de la novela, codearnos con personajes históricos.  Desde la corte de Felipe II, los reyes de la Casa de Austria, los Borbones, José Bonaparte y su familia, la reina Victoria… Hasta llegar a Hollywood.  Llevarnos por tantos ambientes e infiltrarnos entre tantos personajes de renombre no era tarea fácil.

Sin embargo, la narración es brillante y elegante. combinando realidad y ficción de una manera hábil y entretenida.  En cada parte, se ha escogido a un narrador que simboliza claramente ese momento, desde un vendedor de sanguijuelas, una monja que vive en el convento de la Encarnación y que tiene que purgar un pecado, un personaje del cuadro de Velázquez «Las meninas», Nicolasito Pertusato, un enano listísimo que parece un niño; Gabrielle de Guisson, condesa viuda de Arrate, y Madame D’Aulnoy; Carlo Broschi, más conocido como Farinelli; Gabriel de Borbón, Francisco de Goya, Cristóbal Chimbelli… Personajes tangenciales que nos cuentan la vida de esa época.

Es apasionante comprobar que una perla puede convertirse en un objeto tan famoso.  Sin ir más lejos, Velázquez la pintó en cinco retratos.  Muchos escritores han hablado de ella.  Aunque hay muchas cosas que no se saben y, a pesar de eso, pienso que Carmen Posadas ha tenido especial cuidado en centrarse en lo sucedido realmente, en ser fidedigna y bastante respetuosa con la historia, sumando pequeñas pinceladas de ficción para hacer posible la novela.

En este sentido, me gusta también su sentido del humor en muchos fragmentos, su sutil toque de ironía en determinadas escenas y su intencionado punto de vista, dependiendo del personaje que se convierte en narrador del episodio.  Creo que tiene una peculiar y marcada forma de escribir, que espero seguir disfrutando en otras de sus novelas, incluidas en mi lista de próximas lecturas.

Como ya he comentado, me han encantado todos los pasajes del libro y reconozco que me lo he pasado en grande mirando, a través de la cerradura de esos aposentos, de esas habitaciones reales, de esas casa o conventos, para enterarme de muchísimas cosas que desconocía.  Podría leerlo ahora mismo de nuevo y estoy segura de que continuaría disfrutándolo.

No obstante, si tuviese que quedarme con uno de ellos, elegiría el que está dedicado a Goya.  Sinceramente, me ha parecido una pequeña y deliciosa maravilla.  Por este motivo, han llamado más mi atención las palabras de la escritora a un medio de comunicación local:

«Este es el capítulo que más me costó escribir, casi me mata. Me encanta Goya, pero se me atragantó. Yo escribo con el estómago, y si el estómago me dice que algo no funciona, no funciona. Hasta que me di cuenta de que el problema es que había escrito anteriormente la novela ‘La hija de Cayetana’, en la que Goya es uno de los protagonistas. Al volver a escribir sobre el tema pensaba que me estaba autoplagiando. Como por arte de magia se me acabaron los problemas y escribí el capítulo.»

¡Ah! ¡Si! También me he prendado con los avatares de Farinelli , y el cantante de la voz prodigiosa contratado por la reina Isabel de Farnesio para animar a su marido, Felipe V.  Y me he quedado con los detalles que he encontrado sobre los castrados.  Muy, muy curiosos.  Y me ha conmovido su historia de amor.

«¿Qué es el amor sino el más perfecto y afinado de los duetos?

En conclusión, os recomiendo este libro porque es puro entretenimiento.  Realmente lo tiene todo para que el lector pueda disfrutar, capítulo tras capítulo.

¡Es un sí! Sin ninguna duda, no hay que perderse «La leyenda de la Peregrina» y, como siempre, ya sabéis, cuando la hayáis leído ¡dejad vuestros comentarios!

¡Y recordad que los objetos, si los escuchas, nos hablan y nos cuentan cosas, historias y secretos! 

Mis fragmentos preferidos 

«Chico listo.  Me da a mí que es de los que aprenden sin que se le enseñe» (página 22)

«Yo no creo en los mengues ni en los eggun, pero me da a mí que una perla cuyas andanzas por este mundo comienzan con una historia de amor como la de Aila y Lumba propiciará muchas más de aquí en adelante» (página 36)

«Yo la amaba, y ella no.  Y me temo que para tan cruel regla no hay excepción: se necesitan dos para bailar un minué o, como solemos decir los cantantes, una voz no hace coro» (página 215)

«- ¿Eso de que los tontos miran sin ver y los listos ven sin apenas tener que mirar? – Sí, pero lo más importante era la segunda parte: los listos aprenden de las argucias de los otros» (página 344)

«Fui feliz porque mucho amé» (página 372)

«Por eso sé también que a ella la vida la acabó premiando con la mayor de las recompensas.  Una que solo las personas desprendidas y generosas alcanzan a conocer.  La imbatible felicidad que procura el dar, no el recibir; el amar, no el ser amado» (página 372)

Los fragmentos que me hicieron reflexionar

«Inventiva, gracia y también un puntito de maldad.  Eso es lo que pide el lector de peripecias personales.  La verdad no existe, la verdad es lo que se cuenta, no lo que acontece en la realidad» (página 180)

«Por supuesto.  La frivolidad es la sal de la vida.  Pero, sobre todo, lo que al duque le interesaba, y ahora también a mí, es ahondar en la siempre sorprendente y contradictoria naturaleza humana.  Al fin y al cabo, es ella, con sus grandes miserias y sus pequeñas infamias, la que realmente escribe la historia» (página 225)

«Me gusta su receta de entreverar información seria con unos cuantos sucedidos curiosos» (página 229)

«Una promesa: la de contar al mundo su vida para que no acabe extraviada entre los torcidos y tantas veces mentirosos renglones con los que se escribe la historia» (página 372)

Palabras aprendidas

  • Pinjante: Dicho de una joya o de una pieza de oro, plata u otra materia: Que se lleva colgada a modo de adorno.
  • PernitoNo aparece en el diccionario de la RAE.
  • Covachuelista:  Empleado de una de las covachuelas.  Covachuela: Cada una de las tiendecillas que había en los sótanos de algunas iglesias y de otros edificios antiguos. Cada una de las secretarias del despacho universal, hoy llamadas ministerios.  Era utilizado para referirse a algunas oficinas públicas.
  • Mojarrita: No aparece en el diccionario de la RAE.
  • Introito: Entrada o principio, especialmente de un escrito o de una oración.  En el teatro clásico español, prólogo que explicaba el argumento de la obra y pedía indulgencia al público.  Salmo que lee el sacerdote en el altar al dar principio a la misa.
  • Grogrén: No aparece en el diccionario de la RAE.
  • Fámulo: Criado doméstico. Sirviente de la comunidad de un colegio.
  • Ditirambo:  Alabanza exagerada, encomio excesivo. En la antigua Grecia, composición poética en loor de Dionisio. Composición poética, comúnmente de carácter laudatorio, a semejanza del ditirambo griego. 
  • Fiacre: No aparece en el diccionario de la RAE.

 

 

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