Esperando el calor que no llega, por lo menos aquí, hoy comparto con vosotros una entrevista a la escritora Desirée Ruiz, una autora que ha contado que «siempre me ha interesado la gente, las personas, siempre he sido muy sensible a las emociones de los demás. He sido muy intuitiva respecto a cómo se podían sentir. Me ha interesado mucho estar pendiente… «. Le pedí una entrevista y enseguida aceptó la invitación, de modo que le agradezco enormemente su disposición.
Su última novela, titulada «Las casa de las amapolas», además de tener ingredientes de intriga, de misterio, de inquietud, de tragedia, de drama, también tiene luz y es esa luz el aspecto más diferencial con sus anteriores obras. Hay dolor, hay drama, pero quiere que al lector le quede una idea final y es que, pase lo que pase, aunque haya decisiones equivocadas, incluso dolor, al final siempre existe la posibilidad de un nuevo comienzo.
Como suele ser habitual, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre su libro. De modo, que es una excelente oportunidad para conocerla un poquito mejor. La escritora ha contestado a todas las cuestiones planteadas con mucha generosidad, así que, no os perdáis nada.

Os la presento:
Desirée Ruiz (Zaragoza, 1973) es escritora y profesora en Castellón, apasionada por las historias que conectan con las emociones humanas. Ganadora del I Certamen de Relato Corto Bohodón en 2009, ha explorado distintos géneros narrativos en antologías y microrrelatos. Su debut novelístico con «Ofelia descalza» (2015) marcó el inicio de un camino literario que continuó con «El silencio acuna pesadillas» (2020) y «Villa Melania» (2023).
Recientemente ha publicado su nueva novela, «La casa de las amapolas».
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«La casa de las amapolas» es una apasionante novela en la que la autora combina con gran sensibilidad una tragedia familiar y la esperanza de un nuevo comienzo.
Flora, una solitaria mujer envuelta en un halo de misterio, vive retirada en La Casa de las Amapolas, un lugar idílico pero apartado de todo en plena sierra de Albarracín.
Tras la desaparición de su hija, Aurora, y de la amiga de esta, Blanca, Flora dejó atrás todo su mundo: su hijo Dani, su marido y el trabajo, y se trasladó allí. Eso fue hace más de veinte años. Nunca más se supo de las chicas desaparecidas y ambas familias quedaron destrozadas. La Casa de las Amapolas se convirtió entonces en el refugio donde intentar cicatrizar sus heridas.
Ahora que el hijo de Flora también ha fallecido, su nuera y su nieta planean mudarse a La Casa de las Amapolas con ella, lo que trastocará la vida de las tres mujeres, removerá el pasado y sacará a la luz la terrible verdad de la desaparición de Aurora y Blanca.
Sus libros:
Ofelia descalza, 2015
El silencio acuna pesadillas, 2020
Villa Melania, 2023
La casa de las amapolas, 2025

Y aquí está la entrevista:
1.- Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias. Estoy convencida de que, siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora. ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos?
Soy una gran lectora desde niña y leo casi de todo. Mis autoras preferidas son las hermanas Brontë, aunque tengo una especial debilidad por Charlotte. Pero podría darte una lista interminable: desde Elisabeth Gaskell, Edgar Allan Poe, Jane Austen o Charles Dickens hasta Agatha Christie, Marcela Serrano, Kate Morton y otros muchos. Y la poesía de Emily Dickinson.
2.- Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor. Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos dando forma a tus palabras.
Recuerdo escribir desde niña. Empezaba historias que no terminaba en cuadernos de espiral, y relatos con los que a veces ganaba concursos escolares. Siempre quise escribir novela y, aunque comencé alguna, al final dedicaba el poco tiempo que tenía a los relatos; gané algún concurso y me publicaron algunos en antologías.
Cuando por fin terminé mi primera novela, «Ofelia Descalza», busqué una editorial pequeña que estuviera interesada y así conocí a Ediciones Hades, que apostó por ella. Animada por la buena acogida que tuvo entre los lectores seguí escribiendo y creciendo, hasta llegar hace muy poquito a mi cuarta novela.
3.- Es momento complicado para los libros, las librerías y la lectura. En ese contexto y teniendo en cuenta que has publicado cuatro libros, “Ofelia descalza” (2015), “El silencio acuna pesadillas” (2020), “Villa Melania” (2023) y, ahora, “La casa de las amapolas”, ¿puedes contarnos si vives de la profesión de escribir? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales?
No, no vivo de la escritura: soy profesora. En realidad, yo nunca me he planteado hacerlo; por una parte, es difícil y, por otra, me encanta la docencia y creo que no me gustaría tener que afrontar el proceso creativo como único trabajo.
He tenido mucha suerte con las editoriales con las que he publicado. Ediciones Hades es un editorial pequeña e independiente, pero fue la primera en confiar en mí, y apostó también por mi segunda novela en plena pandemia. Con Espasa pasé a publicar en un gran grupo editorial y aprendí mucho. Ahora, con «La Casa de las Amapolas», estoy encantada con NdeNovela: han captado a la perfección la esencia de la historia y han hecho un trabajo fantástico, además de que el trato personal es maravilloso.

4.- Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?
Creo que, en general, todos estamos sometidos a demasiados estímulos, la mayor parte de ellos muy inmediatos; se diría que vivimos en un estado de multitarea constante. Es difícil centrarse en una sola cosa, en algo como la lectura que, además, exige concentración y tiempo, paciencia. Sin embargo, precisamente porque vivimos en ese caos de información y prisas, la lectura es ahora más necesaria que nunca, un refugio donde desconectar de todo lo demás.
No sé si es cierto que los jóvenes no leen. Quizá lo que ocurre es que no leen lo que nosotros queremos, o lo hacen de una forma diferente. En todo caso, mis hijas leen muchísimo. Aún así, es necesario seguir promoviendo la lectura desde pequeños, crear hábito, hacer de ello casi una forma de vida.
5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual.
Soy muy caótica a la hora de escribir, así como inconstante. Al contrario de lo que ocurre con mi trabajo, en el que soy ordenada y metódica, no tengo ningún horario fijo para escribir: puedo hacerlo por la noche, por la mañana, puedo estar sin escribir meses y después no dejar de hacerlo durante días… Tampoco lo hago en ningún sitio especial; es cierto que en casa tenemos un cuarto de estudio donde suelo escribir, pero puedo hacerlo en cualquier otro lugar, no necesito silencio, ni ruido, ni música. Tan solo necesito estar inspirada ese momento, relajada, tener el suficiente tiempo por delante como para meterme en la historia.
Suelo tomar notas a mano en libretas que llevo siempre encima o que tengo en diferentes habitaciones de la casa, aunque el texto lo escribo a ordenador.
6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio. Además, quiero pedirte que nos cuentes cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes.
Me inspiro observando lo que sucede a mi alrededor o a las personas con las que me cruzo: la vida está llena de historias interesantes y apasionadas, solo hay que parar y observar. De todos modos, las ideas me llegan como flases, como nubes no demasiado concretas a las que poco a poco les voy dando forma.
Los personajes siempre son previos a la historia: los construyo con cuidado, llego a conocerlos perfectamente antes de escribir, casi como si fueran personas reales. Sin embargo, cuando comienzo nunca sé exactamente qué pasará en la historia ni cuál será el final, voy tomando decisiones durante el proceso.
Si un día no estoy creativa, simplemente no escribo. Si quiero avanzar con la novela, aprovecho para documentarme o para releer y corregir.
En cuanto al proceso de documentación, antes de empezar a escribir suelo leer bastante sobre temas que tendrán importancia en la historia. Por ejemplo, con «La Casa de las Amapolas», cogí en la biblioteca muchísimos libros sobre flores y plantas, que luego tuve que volver a consultar durante el proceso de escritura. También nos fuimos a pasar un fin de semana a Albarracín, aunque ya lo conocía, exclusivamente para documentarme sobre la zona y volver a ver esos lugares desde la perspectiva de los personajes.

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos. Sé que tú fuiste la ganadora del I Certamen de Relato Corto Bohodón en 2009. En tu opinión, ¿son útiles estos certámenes? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Has sido jurado alguna vez?
Hace años, cuando decidí que quería que me leyeran, participé en diferentes concursos con relatos cortos. No sé si tengo una opinión formada al respecto. Cuando gané ese primer certamen me hizo mucha ilusión, así como cuando fui seleccionada para participar en alguna antología. Pero creo que en los concursos son muchas las personas que se presentan y creo que, a veces, la elección entre uno u otro depende del momento y del azar.
He sido jurado en un par de ocasiones de concursos de relatos escolares que convocaba la Asociación de Escritores de la Provincia de Castellón. Aunque la primera selección es más sencilla, es difícil escoger entre los finalistas, y en esa elección influyen muchos factores.
8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo. Pero, ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo? ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato?
Creo que hay aspectos que pueden aprenderse y otros que son innatos. El cuidado del lenguaje es muy importante: la elección de las palabras más adecuadas, la corrección en la estructura… Pero también hay que tener una cierta sensibilidad, una forma de ver el mundo, de observar y de escuchar. Quizá intuición, ver donde otros no ven.
9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales. A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras. ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?
Yo no tengo demasiados seguidores, de modo que la opción de contar con un profesional que gestione mis redes es bastante innecesaria (risas).
Creo que las redes son peligrosas en algunos sentidos: nos puede hacer perder mucho tiempo, exponernos de algún modo y a menudo dan una visión distorsionada de la realidad. Sin embargo, también pueden servir para comunicarse y para conocer a personas maravillosas, como a mí me ha pasado. En cuanto a la relación entre escritores y lectores, facilitan la interacción y la cercanía, y a mí eso me encanta: de hecho, conocer la opinión de mis lectores, que me cuenten lo que les parece la historia o que me pregunten, me parece maravilloso.

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro?
No me gustan las etiquetas, de modo que tampoco me gusta eso que llaman “literatura para mujeres”. Aunque quizá sí sea cierto que las mujeres tengamos una sensibilidad especial en algunos aspectos o respecto a algunos temas, y que por tanto sea más fácil empatizar entre nosotras.
11.- En mi web, publico también reseñas de mis lecturas. El día 2 de abril de este año, se lanzó tu último libro, “La casa de las amapolas”, una gran novela femenina de intriga, en la que el misterio tiene tanto peso como las sensaciones, la ambientación o los personajes. De tus novelas, ¿cuál me recomendarías para que fuese mi próxima lectura? ¿Por qué?
Te recomendaría «La Casa de las Amapolas». Es una historia de intriga y de secretos familiares en la que se enlaza el pasado y el presente, donde se exploran las relaciones entre los personajes y las emociones de estos. Es una novela donde hay drama y misterio, pero, a pesar de ello, también hay belleza, color y luz. Creo que engancha al lector, resulta inquietante, pero el final deja una sonrisa en los labios. Es una buena historia para leer en primavera, un refugio donde escapar de las prisas y del estrés de la vida cotidiana. Además, aunque la casa se encuentra en la sierra de Albarracín, parte de la historia transcurre en Zaragoza, de modo que muchos escenarios te resultarán muy conocidos.
12.- Y la última pregunta está relacionada con el futuro. ¿Estás trabajando en alguna otra obra o ahora mismo estás volcada en la promoción de tu novela publicada hace solamente unos días? Si estás escribiendo ¿puedes adelantarnos algo?
En estos momentos no estoy escribiendo, no tengo tiempo entre la promoción de la novela y el próximo final de curso. Pero ya estoy “conociendo” a algunos nuevos personajes y pensando en la siguiente historia.

¡¡Tengo que darle un millón de gracias por esta entrevista a Desirée Ruiz, cuando se encuentra en medio de la promoción de su libro!! Ha sido un verdadero placer conocer un poco mejor a esta escritora.
Me he sentido muy representada en tu forma de escribir, porque la mía también es un poco caótica y está basada, sobre todo, en tener tiempo. Y, tienes toda la razón, la vida está llena de historias interesantes y apasionadas, solo hay que parar y observar. Solamente añadiría: escuchar.
Desirée, espero leer muy pronto tu novela y acepto encantada tu recomendación, estoy deseando leerla. ¡Gracias por acercarte hasta esta página y por tus interesantes respuestas! ¡Te esperamos por aquí siempre que quieras!







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