Reseña «El fuego invisible»

Javier Sierra

El fuego invisible Mis Palabras con Letras 1

Páginas: 467

 

Curiosidades

No puedo empezar de otra forma la reseña de «El fuego invisible».  Tengo que contaros que me he leído este libro porque, entre todas sus obras, me lo recomendó su autor, Javier Sierra, en la entrevista que le hice y que podéis ver aquí.

«Descubrirás que el mundo es lo que somos capaces de ver en él y que para hacerlo más luminoso hay que imaginarlo primero. Lo que cuento es de un gran valor si quieres escribir…»

 

De hecho, al igual que ocurre con todas sus obras, Javier Sierra no se conforma con entretener al lector al tiempo que cuenta una historia bien hilvanada. Además, todas sus obras proponen profundos interrogantes y en ellas se percibe una exhaustiva investigación previa que desemboca en respuestas de gran calado espiritual. Ninguna novela de Sierra deja indiferente al lector, porque no sólo se aprende algo nuevo, sino que nos conduce hábilmente a realizarnos preguntas en torno a las grandes inquietudes de la humanidad y a cuestionarnos todo lo que hasta entonces creíamos saber sobre los temas que propone.

En esta ocasión, el escritor se ha centrado en el grial, pero no sólo como objeto físico, sino como una idea que conecta con la trascendencia y que permite comunicarse, en caso de caer en las manos adecuadas, con otros planos de la realidad.

Asimismo,«El fuego invisible» está plagada de referencias para quien quiera emprender su propia investigación, otra de las características de sus novelas.

 

Sinopsis

David Salas, un prometedor lingüista del Trinity College de Dublín, se encuentra, después de aterrizar en Madrid para pasar sus vacaciones, con Victoria Goodman, una vieja amiga de sus abuelos, y con su joven ayudante, una misteriosa historiadora del arte. Sin embargo, ese hecho trastocará sus planes y lo empujará a una sorprendente carrera por averiguar qué ha sucedido con uno de los alumnos de la escuela de literatura que regenta lady Goodman. Para su sorpresa, la clave parece esconderse en el mito del grial y su vinculación con España.

De esta forma, remotas iglesias románicas de los Pirineos, colecciones de arte en Barcelona, libros antiguos y extraños códigos en piedra se alinean en una trama llena de intriga que nos hará pensar sobre el origen de toda inspiración, literatura y arte verdaderos.

Por otro lado, a los amantes de la escritura que no han decidido si deben o no acometer el reto, los animará a escribir; y a los escritores que creen haber extinguido su llama, les incitará a avivarla.

 

 

Mi opinión 

Estructura

En primer lugar, la novela está dividida en distintas partes:

  • Poco antes de la gran semana,  ¿De dónde vienen las ideas?.  Página 11.  Formada por 4 capítulos.
  • Tres días en Madrid.  Victoria Goodman.  Página 43.  Capítulos del 5 al 17.
  • Día 4. Daimones.  Página 159. Capítulos del 18 al 26.
  • Dia 5. Duelos a textos.  Página 221.  Capítulos del 27 al 37.
  • Día 6.  Visiones oscuras.  Página 293.  Capítulos del 38 al 56.
  • Día 7.  La montaña artificial.  Página 429.  Capítulos del 57 al 60.
  • Epílogo.  Página 457
  • Créditos de las imágenes.  Página 471

Debido a que los capítulos son breves, la lectura es ágil y entretenida.  Además, es de agradecer que aparezca un índice al final de libro, porque noto que la costumbre de añadirlo se va perdiendo.

Durante el desarrollo de la trama, nos vamos encontrando con distintas imágenes que sirven de apoyo al texto.

 

La historia

«El fuego invisible»  es una obra escrita en primera persona, de manera directa y fresca. Tiene la virtud de atrapar al lector desde las primeras páginas. Y, además, lo hace abordando temas profundos con una sencillez digna de elogio. Es un viaje iniciático en busca de las raíces de la creatividad con las dosis justas de intriga, emoción y sentimiento. Una forma de emprender nuestra particular búsqueda del grial.

Antes de leerla, el autor, en la entrevista de referencia, me resumió la historia de esta forma:

«Es una novela que habla del misterio de la inspiración, de cómo los escritores accedemos al mundo de las ideas por las puertas más insospechadas» 

 

También, a través de diversos elementos y de los personajes, Javier Sierra reflexiona sobre las claves de la creatividad, esa chispa divina que tiene una conexión con el más allá, y sobre de dónde vienen las ideas.  Además, de una forma magistral, despierta nuestra curiosidad y nos hace interesarnos por diversos temas.

 

 
Los personajes

David Salas es un profesor español de Lingüística en el Trinity College en Dublín.  Ha organizando ponencias en nombre de esa prestigiosa institución dentro y fuera de Irlanda.  Ha escrito artículos en enciclopedias y ha dado conferencias sobre las palabras, en las que es un experto.  Tiene treinta años recién cumplidos.  Le gusta el deporte y la sensación de que, con esfuerzo, puede llegar a superar sus límites. Además, pertenece al club de remo de la universidad y desciende de una familia acomodada.

Siguiendo con el protagonista, estudia la etimología de ciertos términos y ha trabajado en una tesis durante años, relegando por ello todo lo demás de su vida, viajes, deportes, aventuras, amigos, etc.  Acaba de doctorarse con un cum laude con un trabajo sobre filosofía.  Tiene mente de filólogo y la suerte de contar con ilustres antepasados escritores.  Viaja a España para conocer más sobre su abuelo materno y por un encargo, para buscar un libro.

 

José Roca es el abuelo de David.  Pasa toda su vida emborronando páginas.  Tiene unos ojos enormes y unas cejas blancas e hirsutas que hablan al arquearse. Criado en el distrito de Chamberí, castizo, «gato de pura cepa», se afinca en una mansión del centro de Dublín en el otoño de 1950.  Interpreta todo bajo el prisma de la predestinación, todo encaja de acuerdo a un plan.  Tiene uno de esos rostros severos, de grandes barbas blancas y mirada escrutadora.  Planta una semilla en su nieto.

 

Victoria Goodman es una escritora, una de esas mujeres predestinadas a triunfar en el mundo de las letras.  Su padre fue uno de los editores más importantes de la posguerra.  De niña escribió antes incluso de aprender a leer.  Por esa razón, no empezó redactando, sino dibujando palabras.  Instalada en el college Saint Mary, aprendió ballet, piano y hasta esgrima.  Escribía cartas en español a su padre en forma de cuento. Usa perfume de violetas.

Sus textos nunca son dulces, debido a que sazona sus fabulaciones con espeluznantes diálogos.  Escribe su primera novela a los trece años.  Cuando regresa a Madrid, comienza a publicar sus textos con veinticuatro años. Gana algunos premios y su primer dinero.  Como consecuencia de su matrimonio, tiene el título de lady. Debido a los multimillonarios negocios de su esposo y la ausencia de hijos, puede seguir escribiendo.  Mientras tanto, sus libros rebosan de castillos encantados, talismanes, mapas del tesoro y sombras misteriosas.

Tiene sesenta y cinco años y transmite una agradable sensación de confianza.  Sus cabellos meticulosamente escarmenados, la mirada de reposada inteligencia, los pómulos huesudos, las leves bolsas bajos los ojos, la nariz aristocrática, los labios finos y tocados de carmín y su barbilla firme, cuadrada, son la marca de un carácter fuerte.

 

Paula Esteve colabora con Victoria Goodman.  El óvalo de su cara es perfecto.  Tiene un cuerpo delgado pero atlético, una elegancia discreta y apenas va maquillada.  Llaman la atención sus enormes ojos verdes. Tiene un pequeño tatuajeen la base del cuello.  Nació en Canfranc (Huesca) hace veintisiete años y vivió allí que tuvo que dejar los Pirineos para estudiar Historia medieval, por su pasión por las piedras y sus historias.  Tuvo problemas por sus sonadas campañas para evitar expolios.

En el momento en que duda entre opositar a la universidad, escribir un libro sobre alguna de sus investigaciones o irse a recorrer el mundo, conoce a Victoria.   Justo cuando acaba de leer una novela suya, la escritora se interesa por ella, gracias a una entrevista en un periódico local sobre la iglesia de San Pedro el Viejo.  Por eso, le enseña todos los rincones de ese lugar.  Después, empiezan a compartir confidencias y risas e intercambian, finalmente, secretos.

 

Luis Bello es profesor, un respetado director de orquesta y un estudioso de la historia de la música.  Es un hombre serio, quizá demasiado.  Es más, su atuendo expresa cierta voluntad de distanciarse de los demás.  Transmite también cierta arrogancia, un convencimiento de estar por encima, que subraya con sus gestos, su cuidado bigote, su olor a colonia especiada y cierto tono condescendiente al hablar.  Tiene un estudio en la Gran Vía, junto al antiguo Palacio de la Música. Fue benedictino en el monasterio de Silos, sin embargo, dejó los hábitos por la música.

 

Juan Salazar es un muchacho joven, de greñas largas, nariz ganchuda, fina y barba rubicunda, cuadrada, que luce con desparpajo una desgastada camiseta de los Ramones y una cazadora de malla perforada.  Su actitudes desmadejada.  Está terminando Ingeniería informática y tiene un cociente intelectual de doscientos diez, es un superdotado.

 

Ches Marín ha terminado Farmacia y ahora estudia Medicina.  Ultima un grado en Lenguas Clásicas.  Es alta, de una delgadez extrema, larga melena rubia y un rostro níveo, ovalado y sin maquillar, en el que resaltan unos intensos ojos celestes.  Tiene aspecto de musa. Puede que una musa melancólica, prerrafaelita.  No obstante, ha decidido disimular su belleza, en aras de resaltar sus talentos.

 

Guillermo Solís es un muchacho capaz, de una gran sensibilidad, un escritor con un gran futuro por delante.  Estudió simbología en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona.  Además,tiene un sexto sentido para descubrir cosas ocultas y posee todos los ingredientes para convertirse en un gran escritor: capacidad de observación, una mente flexible para relacionar ideas, un instinto innato y una gran tenacidad para lograr sus objetivos.  Es de Barcelona, un buen chaval, muy inquieto, ambicioso, muy celoso de sus cosas, trabajador, perseverante, meticuloso y algo obsesivo.

En la misma línea, es un chico con una vida intensa, una persona muy tranquila, cuidadosa.  También, sabe de arte, de criptografía, le interesan los clásicos y la política. Va a Madrid para asistir a reuniones de literatura experimental.

 

Otros personajes son:

Susan Peacock es la directora de estudios del Trinity.  Es una dama seria, con carácter, circunspecta, menuda, que no levanta más de metro y medio del suelo y que rara vez habla por hablar.  Es la jefa más inmediata de David y la docente más respetada del claustro.  Aunque dobla en edad a casi todos los profesores, se ha ganado la confianza y respeto a fuerza de preguntas oportunas, consejos administrativos deslizados en el momento adecuado y paseos por los jardines llenos de sabias recomendaciones académicas.  Es el oráculo de Delfos del College.

Gloria es la madre de David Salas.  Es buena amiga de Susan Peacock y comparten edad (sesenta y un años).  Va a contraer matrimonio con un tipo más joven y va a pasarse todo el verano haciendo preparativos para su boda.  Tiene un humor propio, inconfundible.  Del mismo modo, es una persona dada a los dobles sentidos y a jugar con las palabras.  Ha sido guapísima y, a pesar de su edad, encarna todo lo que un irlandés puede esperar de la belleza española: una melena morena y ondulada, ojos oscuros, piel tersa sin rastro de arrugas, silueta impecable y una manera de caminar que parece que nadie en el mundo iba ser capaz de detener.

Steven Hallbright es el prometido de Gloria, la madre.  Sólo es quince años mayor que David.  Es uno de esos empresarios educados en Estados Unidos, importador de hardware, gestor de una multinacional de las telecomunicaciones, máximo responsable de un fondo de inversión en tecnologías en la bolsa de Dublín y, desde que la conoció, mecenas de cinco o seis pintores y diseñadores gráficos. Es apuesto, alto, atlético, pelirrojo y parlanchín.

César Salas es el padre de David.  Es un señor con gafas oscuras, alto, erguido, porte de caballero de los de antes, una melena rizada y negra, un una barba rala muy bien recortada.  Ha estudiado Derecho y consiguió, gracias a su suegro, un trabajo de administrativo en la embajada de España en Dublín.  No es un hombre familiar y tiene un carácter fuerte.

Alice es la abuela de David.

John Alexander Lesseps es el marido de Victoria Goodman.  Es un acaudalado descendiente de la familia Lesseps.  Tiene multimillonarios negocios metalúrgicos.

Raquel es la asistenta de Victoria, su enfermera de noche, una mujer de unos cincuenta años, española, vestida con uniforme azul a juego con el tinte de su cabello, de incuestionable solvencia.

Julián de Prada es inspector, viste de negro, de unos sesenta años, con la cabeza afeitada, tiene una tez blanquísima, como el papel, enfermiza.  Vestido con ropa de invierno, gabardina larga y boina oscura. También su mirada es fría, penetrante, perfora la piel. Sus brazos son inusitadamente largos. Su sonrisa es siniestra, con una dentadura amarilleada por la nicotina.

Aparece un hombre mayor , de pelo canoso largo y revuelto, con gafas.

Beatriz Cortil es historiadora, una autoridad en su campo.  En realidad, es la directora del área de colecciones y restauración preventiva del Museo Nacional de Arte de Cataluña, además de autora de un exhaustivo estudio sobre las pinturas románicas de Tahull.  Parece una diosa guardiona del lugar.  El tono de sus palabras es de suficiencia, aunque, en cambio, en su saludo se percibe un deje de tristeza.  Ronda los cuarenta y cinco, es delgada y atractiva, morena, con melena oscura huele a perfume discreto y sus modales denotan a una persona formal y exquisita.

Monstserrat Prunés es la madre de Guillermo Solís.  Tiene las mejillas tan agrietadas que recuerdan el craquelado de algunas tablas renacentistas.  Sobre ellas, agarradas como sabandijas, unas ojeras amoratadas y enormes delatan una falta de sueño casi crónica y una preocupante dejadez en las habitaciones sociales.  También, tiene la mirada perdida.

Profesora Alessandra Severini es canalizadora, vidente y experta en ciencias ocultas.  Es una mujer madura, no muy alta, con una permanente rubia poco favorecedora.  Parece una muñeca de porcelana articulada.  Es una mujer discreta, no lleva joyas ni un maquillaje excesivo.  Su pelo teñido necesita un repaso y no hace alarde de dinero de ni de posición social.

El profesor Uranus es el presentador del Congreso.

Amalia Domingo Soler es una antepasada de la profesora Alessandra Severini.  Es sevillana y una mujer extraordinaria.  Comienza a escribir poesía a los diez años y a los dieciocho ya está publicando.  Publica sus novelas a la vez que Unamuno o Valle-Inclán, aunque la crítica la desprecia porque, en aquella época, es mujer y espiritista.

Don Arístides Ortiz es el director del Museo Diocesano de Jaca.  Es un hombre muy conocido en el pueblo, tiene setenta y nueve años y lleva más de treinta al frente de una de las colecciones de arte románico más importantes de la península ibérica.  Detrás de sus gafitas de alambre antiguas y su cara llena de arrugas se esconde alguien de una inteligencia despierta y servicial… y de una memoria extraordinaria.

Jaume Fort es el custodio que protege y vigila el «Santo Cáliz» de la catedral de Valencia.  Es un hombre de unos cincuenta años, recio, de rasgos angulosos, pelirrojo y con una enorme barba rizada.  Lleva sotana y alzacuellos.

 

Los lugares

La trama se desarrolla en diversos escenarios:

Al comienzo en Irlanda, concretamente en Dublín: el colegio de la Santa e Indiivisible Trinidad de la Reina Isabel, más conocido como el Trinity College, la Old Library; el restaurante The Rock; la plaza Parnell, el cementerio de Glasnevin, college de Saint Mary; Museo de Historia.  Y también se hace referencia a las cuevas de Dunmore, a sus praderas, los acantilados de Moher y Galway.

También transcurre en Madrid: la Iglesia del Santísimo Sacramento; el distrito de Chamberí: el barrio de Argüelles; el parque del Oeste; la sierra de Guadarrama; la plaza de toros de Las Ventas; el palacio de El Pardo; la Casa del Libro de la Gran Vía; la Puerta del Alcalá; el parque del Retiro, la Puerta de la América Española, el Paseo de Coches; el Museo del Prado; la calle Menéndez Pelayo; el barrio del Marqués de Salamanca; la calle Alcalá; la calle de Velázquez; el antiguo Palacio de la Música; el aeropuerto; el hotel Wellington; la Biblioteca Nacional, junto a la plaza de Colón; el Auditorio Nacional…

Asimismo, el Barrio de Las Letras; la calle Castelló; la Puerta de la América Española; el Paseo de Coches; O’Donnell; la casita del Príncipe, la Casa de Vacas o la Fuente Egipcia; el Palacio de Telecomunicaciones; el reloj de la torre de Telefónica; la Minerva de bronce de la terraza del Círculo de Bellas Artes, el ángel del edificio Metrópolis; la torre mudéjar de las antiguas Escuelas Aguirre; la Puerta del Sol; la chocolatería San Ginés; la calle Mayor; las calles Alfonso XII y Reina Cristina; la zona norte; pueblos de la Sierra; la estación de Atocha; la calle María de Molina; el Hospital Gregorio Marañón; la calle Alcalde Sainz de Baranda.

Barcelona es otro de los escenarios de libro; El Museo Nacional de Arte de Cataluña; la plaza de España y sus torres venecianas; la estación de Sants; el Montjuic; la Sagrada Familia; sus calles rectas admirables; la Font Màgica; calle Larrard, una de las más empinadas de la ciudad; el parque Güell; el centro; el Teatro del Liceo; el Port Vell; el barrio del Eixample; el Barrio Gótico; el Borne; las Ramblas; el Palacio Nacional; el Palacio de Congresos; la Gran Vía de les Corts Catalanes; el Hotel Catalonia Plaza; el cementerio de Montjuic, que comparte terrenos con naves industriales, grúas y contenedores de multinacionales navieras.  Y la Ronda del Litoral, la A2, El Prat, Esplugues, Cornellá.

Además, Valencia; el centro; la catedral, el Miquelet y la capilla del Santo Cáliz.

Por último, otro lugar es Jaca; con sus fiestas locales dedicadas a San Juan, santa Orosia y san Pedro, sus ermitas antiguas, iglesias, fortalezas, plazas; la catedral; el Museo Diocesano.

 

A lo largo de la historia, aparecen algunos lugares que son casi protagonistas también del libro:

El Museo Nacional de Arte de Cataluña, también conocido por sus siglas MNAC, está situado en la ciudad de Barcelona. Destaca por su colección de arte Románico, considerada una de las más completas del mundo.

La Fuente mágica de Barcelona, llamada fuente de Montjuic, está situada en la plaza de Carles Buïgas, en el distrito de Sants-Montjuïc.

Montaña artificial del Parque del Retiro en Madrid. Es una montaña artificial creada en el Parque del Retiro por orden del rey Fernando VII en el año 1815.

La Catedral de Valencia.  Está dedicada por deseo de Jaime I a la Asunción de María. Fue consagrada el año 1238 por el primer obispo de Valencia posterior a la Reconquista, Fray Andrés de Albalat. Se encuentra sobre la antigua mezquita arábiga de Balansiy.

Real Monasterio de San Juan de la Peña situado en Botaya, en la Peña Oroel, al suroeste de Jaca (Huesca), fue el monasterio más importante de Aragón en la alta Edad Media. En su Panteón Real fueron enterrados un buen número de la corona de Aragón.

El Ábside de San Clemente de Tahull es una pintura románica perteneciente al conjunto de la decoración mural de la iglesia de San Clemente de Tahull en el Valle de Bohí, donde se encuentra la mayor concentración de arte románico de toda Europa.

Monasterio de San Pedro de Burgal​​ es un monasterio benedictino situado cerca de la localidad leridana de Escaló (La Guingueta) en la comarca catalana del Pallars Sobirá (España).  Es el ejemplo más primitivo de arte románico de los Pirineos.

La iglesia de Santa Eulalia de Estaón (Lérida).  Fue iglesia parroquial de la villa de Estaon hasta el siglo XVIII, que, por la construcción de un nuevo templo, pasó a ser simplemente una capilla. En los años 1920, se modificó: la nave pasó a ser rectoría y se derribó el ábside románico.

Iglesia de Santa María de Ginestarre (Lérida) es una iglesia románica situada en el agregado de Ginestarre, dentro del término municipal de Esterri de Cardós, en la comarca catalana del Pallars Sobirá.

La iglesia de Santa María de Taüll (Lérida) es una iglesia románica en la localidad catalana de Taüll, situada en el Valle de Boí. Pertenece al grupo de Iglesias románicas catalanas del Valle de Bohí, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El monasterio de Santa María de Aneu (Lérida) se encuentra en el municipio de La Guingueta en la comarca catalana del Pallars Sobirá.

La catedral de San Pedro de Jaca (Huesca) es una de las construcciones más características y antiguas del románico en España. Comenzó a construirse casi al tiempo que la de Santiago de Compostela en el último cuarto del siglo XI como sede episcopal y cabeza del Reino de Aragón por iniciativa del rey Sancho Ramírez.

La iglesia de Santa María de Santa Cruz de la Serós (Huesca) es la iglesia de una antigua abadía benedictina medieval de Aragón. Se encuentra ubicada a unos 16 km de Jaca, en el pueblo de Santa Cruz de la Serós, en la provincia de Huesca.

El Sepulcro del tenor Francesc Viñas en el cementerio de Montjuic (Barcelona)

 

Además, se mencionan París; Oporto, Porsmouth, La Habana. Canfranc; los Pirineos, de Yebra a Sasabe, de Siresa a Jaca; Huesca y sus fiestas de San Lorenzo; Jerusalén, Roma y la basílica de San Pedro; Glastonbury; el lago Lemán de Ginebra; Guadalajara; Aragón; Washington y el Capitolio; Sevilla y la Giralda; el Camino de Santiago en ruta hacia Galicia; Salvatierra de Esca; África y Camerún; el Gran Canal de Venecia con sus góndolas; el Convent Garden de Londres; el Metropolitan de New York; la Scala de Milán; las islas Canarias; Atenas; Calcena; Graus; México; Egipto; Siria; Palestina, el monte Sión y el Tabor; Toledo; Alemania; Francia.

 

Referencias 
Filósofos:
  • Parménides de Elea, uno de los padres de la filosofía griega; Platón, el padre del pensamiento occidental y el diálogo «Crátilo»; Sócrates y su método filosófico, que consistía en hacerse preguntas sobre cualquier cosa; Cicerón: «una habitación sin libros es como un cuerpo sin alma»; Pitágoras.

 

Libros:
  • El «Primus calamus» de Juan Caramuel, uno de los libros más raros y mejor ilustrados del Siglo de Oro español. En especial su tercer volumen llamado Metametrica era una extrañísima obra llena de juegos de palabras, tipografías raras, enigmas, grabados de laberintos y equívocos.
  • «El forastero misterioso» de Mark Twain, algo parecido a una autobiografía novelada del padre de Tom Sawyer.
  • «El alma del mundo» de José Roca, abuelo del protagonista en la novela.
  • «El castillo de Goort» del personaje del libro Victoria Goodman. También «Las visiones de Patmos».
  • «El cuento del grial» de Chrétien de Troyes, el texto del que todo el mundo hablaba a finales del siglo XII.

 

Literatura:
  • Calderón de la Barca; Philip K. Dick; Edgar Allan Poe; Julio Verne; Bram Stoker; Shakespeare; Cervantes; Gabriel García Márquez; Virgilio en «La divina comedia»; Mario Vargas Llosa; Camilo José Cela; Cervantes y El Quijote; Thomas Mann; Stevenson; lord Byron; el Zohar, un antiguo y venerable texto cabalístico escrito en España hacia el año 1250 por Moisés de León; la poesía de los místicos del Siglo de Oro español; «El Señor de los Anillos» de Tolkien; «Alicia en el País de las Maravillas»; Homero y «La Ilíada»; el Corán; la Biblia y el capítulo 26 del evangelio de San Mateo; «El código Da Vinci» de Dan Brown; Conan Doyle y su célebre detective Sherlock Holmes; Bram Stoker y su novela «Drácula»; «La dama de Shalott»; Tomás Moro; el rey Arturo, Merlín, Ginebra o la Mesa Redonda; José Luis Corral, un sabio heterodoxo que también escribe novelas; Robert de Boron; el poeta bávaro Wolfram von Eschebach; Víctor Hugo; Juan Ramón Jiménez; Pío Baroja; Blasco Ibáñez; santa Teresa; Dostoyevski; Juan Rulfo y «Pedro Páramo»;  Rilke; Miguel de Unamuno; el poeta Percy Shelley; John William Polidori y la primera novela de vampiros; Mary Shelley y su «Frankenstein»; San Pablo y su carta a los Romanos; la bella Blanchefort de «Li contes del graal»; el gran trovador irlandés William Yeats; Eduardo Mendoza y su novela «La ciudad de los prodigios»; Kyot de Provenza; Liam Mac Uistin «El Jardín del Recuerdo»; Henry James y su libro «Otra vuelta de tuerca»; Caperucita.
  • Sobre todo, destacan las referencias al inventor del esperpento, Ramón María del Valle-Inclán.  Aparecen varias veces sus obras: «Luces de bohemia» con Max Estrella o «La lámpara maravillosa».
Astronomía:
  • El cometa Halley, su paso en 1835 y su retorno en 1910.

 

Modelos: 
  • Sombrero Panamá; un Chester.

 

Marcas:
  • Kindle; máquina de escribir Underwood Leader verduzca y de teclas blancas; Big Mac; Vespa; una copa de Salon Blanc de Blancs 99; una botella de Perro Verde; Ford; moto Kawasaki z1000; un Audi A4; sedante Rohypnol.

 

Arte:
  • Velázquez; El Greco; Rubens; el cuadro «El jardín de las delicias»; la Capilla Sixtina; Waterhouse; Van Gogh; Dalí y sus pinturas llenas de magia; Antoni Gaudí, contradictorio alquimista católico; Michelangelo Buonarroti y su «Piedad»; el escultor Mariano Benlliure; Monet.

 

Historia:
  • La muerte de Franco; la nueva Constitución; el nuevo rey; la posguerra; el Conde Duque de Olivares; el rey Felipe IV; el rey Fernando VII; Napoleón; las Cortes de Cádiz;el papa Sixto II; el avance del islam por la Península a partir del siglo VIII; el rey Alfonso el Batallador, uno de los fundadores de Aragón; los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI; el rey aragonés Martín el Humano; el rey Juan Carlos; Nostradamus; Ada Lovelace, la matemática que a principios del siglo XIX sentó las bases de las calculadoras mecánicas; Maquiavelo; los Reyes Magos; la creación del reino de Aragón; Ramiro I, su hijo Sancho Ramírez, los hijos de éste, Pedro I, Alfonso el Batallador y Ramiro II el Monje; la Reconquista; el rey aragonés Martín el Humano; los apóstoles, San Juan Bautista y San Juan Evangelista; Lucía de Pallars y el conde Artau; santa Ana, santa Lucía y santa Eulalia; el profeta Ezequiel; Elías; san Juan, santa Orosia y san Pedro; el descubrimiento de América; san Sixto (Sixto II), uno de los primeros papas de la iglesia católica; su diácono Lorenzo, el emperador Valeriano; san Clemente, que dio forma a la estructura jerárquica de la Iglesia; la Exposición Universal de 1929; el papa Silvestre II, que decidió introducir los números arábigos en la cristiandad.

 

Música:
  • AC/DC; Queen; Arthur Abell; Brahms; Strauss; Puccini; los Ramones; el mítico «Take the A Train» de Duke Ellington; el Parsifal de Wagner; Mozart; Mendelssohn; Arriaga.

 

Cine:
  • Las películas de Indiana Jones y la última cruzada.

 

Entidades, organismos o instituciones:
  • La Philosophical Society; Ministerio de Asuntos Exteriores; la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños en La Habana; las antiguas escuelas de misterios de Grecia; la Biblioteca Pública de Nueva York; Greenpeace; la biblioteca del Instituto de Estudios Altoaragoneses; la oficina de turismo de Huesca; el 112.

 

Ilustraciones:
  • Ferrándiz.

 

Medios de comunicación:
  • El Ya; el ABC; el Diario 16; The New York Times; Heraldo de Aragón; La Vanguardia; La Ilustració Catalana; Radio Nacional de España; Digital Humanities Quaterly.

 

Universidades:
  • La Universidad Complutense; la Universidad de Zaragoza.

 

Danza:
  • Isadora Duncan.

 

Mitología griega:
  • El aborrecido dios Moro de los griegos, hermano de Tánatos (la muerte) y de Ker (la perdición); Cronos; Apolo; Ulises; Prometeo; Tánatos, el dios de la muerte; Hipnos, la divinidad del sueño.

 

Tiendas de vestidos de novias:
  • De Stafford.

 

Internet, aplicaciones:
  • Steve Jobs; Google Street View; WhatsApp; navegador especial llamado TOR.

 

Tradiciones:
  • En Irlanda despiden así a los seres queridos.  Con una larga charla sobre su vida en la que cada invitado desgrana el mejor momento que compartió con el difunto.

 

Psicología:
  • Complejo de Edipo.

 

Enfermedades:
  • Epilepsia de Gastaut-Geschwind.

 

Videntes:
  • Eusapia Palladino, una gran vidente italiana.

 

Sudario:
  • Sábana Santa de Turín.

 

Expertos:
  • En arte románico: Otto Demus; Max Hirmer; Joseph Goering.
  • En textos evangélicos: el doctor Antonio Piñero.
  • El químico ruso que ordenó en sueños la tabla periódica de los elementos: Dimitri Mendeléiev.
  • El alemán que dio con la fórmula del benceno, August Kekulé.
  • Johannes Kepler intuyó que los planetas se deslizan en órbitas elípticas alrededor del sol.
  • El profesor de arqueología de la Universidad de Zaragoza, el doctor Antonio Beltrán.
  • Sir Oliver Lodge, quien a finales del siglo XIX asombró al mundo con el primer experimento público de telegrafía inalámbrica y que después investigó los misterios del cerebro humano.

 

Urbanismo:
  • Ildefons Cerdà, que planificó el barrio del Eixample.

 

 

En resumen… «El fuego invisible»

Esta novela me ha atrapado desde el principio y me ha producido esa agradable sensación de querer seguir leyendo, ese «venga, un poquito más que el siguiente capítulo no es largo», ese «venga, ahora tengo un ratillo, me pongo aunque no sea demasiado tiempo, a ver qué ha pasado» y, sobre todo, ese «venga, apago la tele que no me interesa y me pongo a leer».  Y eso, creedme, es una auténtica delicia.

Sin duda, es una historia bien estructurada, de lectura ágil, que te ofrece un poco de todo a partir de la primera página, intriga, suspense, misterio, viajes,arte, numerosas referencias, incluso su pequeña dosis de amor.  Y ese todo va acompañado de una importantísima labor de investigación que se intuye continuamente y que despierta inevitablemente tu curiosidad.  Porque muchas veces vemos monumentos, iglesias, pinturas o leemos sin fijarnos en los detalles, sin reparar en algunos aspectos que son muy reveladores.

De modo que, de esta lectura han surgido diversas visitas que tendré que hacer sí o sí, a pesar de que son lugares que ya conozco.  Por ejemplo, tengo muchas ganas de ver de nuevo, y con más detalle, Santa Cruz de la Serós.

Por otro lado, esa curiosidad no debe ser solamente hacia lo exterior, en la novela se plantea la importancia de conocerse a uno mismo, cuestión que queda claro en el texto que ya se plantearon los clásicos hace siglos.  Ciertamente, uno de los viajes más difíciles y complicados de la vida es hacia nuestro interior, para conocer nuestras emociones, nuestra capacidad, nuestros límites, los verdaderos sentimientos que ocultamos y tantas facetas que componen nuestro ser.

Y, otro tema que surgen en la obra y que nos plantea dudas para seguir pensando es el poder de la palabra.  Es más, lo hace a través de la palabra grial, que no aparece en los evangelios y que fue inventada en la Edad Media por un poeta, pero con un concepto diferente al que podemos pensar.  Se asocia a un cuenco, portado por una mujer y del que salen rayos luminosos.  De hecho, ese objeto, con ese sentido, ya se estaba pintando en ábsides de iglesias románicas en nuestro país.

Después, a través de las palabras de los trovadores, se vincula a la última cena de Jesús y comienza a buscarse como reliquia.  De hecho, actualmente el «real» puede visitarse en numerosos lugares. ¿No es increíble la historia? Una palabra: grial y una sorprendente evolución.

«El Grial es un punto de intersección entre lo divino y lo humano, como la vía de acceso que tenemos para llegar al territorio de lo sagrado. Por eso nos obsesiona: porque la materia se nos queda pequeña y tenemos una inquietud que trasciende lo tangible y lo visible».

Pero, quiero insistir en la importancia que se le da a la palabra durante toda la novela, desde el principio:

«A menudo subestimamos el poder de las palabras.  Son éstas una herramienta tan cotidiana, tan inherente a la naturaleza humana, que apenas nos damos cuenta de que una sola de ellas puede alterar nuestro destino tanto como un terremoto, una guerra o una enfermedad.  (…) En cualquier instante -hoy, mañana o el año que viene- una mera sucesión de letras pronunciadas en el momento oportuno transformará nuestra existencia para siempre» (página 13)

Ciertamente, como se indica en el texto, incluso hay palabras que tienen la extraña capacidad de trasladarte en el tiempo, de arrancarte de donde crees estar y devolverte de pronto a otro momento de tu existencia.  Son las llaves que abren las puertas de la memoria.  Además, como se transcribe en esta historia, «el que conoce los nombres conoce también las cosas».

En la misma línea, a lo largo del libro se dan muchas pautas que deben servir para alguien que quiere escribir.  Empezando por el entusiasmo, imprescindible para ese propósito.  Pero, sobre todo, se necesita partir de una duda formulada con claridad y que el autor pueda ir resolviéndola página a página.  ¡Atención! Quien formule esa pregunta debe ser una persona de corazón puro, sin prejuicios.  ¿No es una lección básica, sencilla y, al mismo tiempo, llena de contenido?

Sin olvidar que escribir es buscar, buscar siempre y dar voz a tus personajes.

Asimismo, Javier Sierra indica con toda claridad cuáles son las cualidades que debe tener un escritor:

  • capacidad de observación
  • una mente flexible para relacionar ideas
  • un instinto innato y
  • una gran tenacidad para lograr sus objetivos.

Además, insiste, a través de las palabras que Susan dirige a David, en que es imprescindible escribir.  Le aconseja que escriba, bien o mal, que lo escriba todo.  Porque, en ese camino, ordenando sus pensamientos y los lugares que visite, puede que de con algún tesoro.  Desde luego, el ejemplo del autor es la mejor muestra, en la novela es evidente su capacidad de observación, su atención en los más pequeños detalles, incluyendo los que no ocupan el lugar principal.

También, me ha llamado la atención la referencia al número 8, mi cifra preferida.  En el libro, el 8 es una metáfora del santo grial.  Y es cierto que recuerda al símbolo del infinito… ¿realmente es un signo que protege?

De la misma forma, me ha encantado cómo se destaca la relevancia de nuestras raíces.  Se recomienda echarles un vistazo, porque a no ser que seas un necio o ciego, siempre encontrarás en ellas cosas importantes.

Sin duda, es hora de rescatar las obras de autores como Valle-Inclán o Twain, que se preguntan por la creatividad y el origen de las ideas.  No olvidemos estas cuestiones y, por favor, no saquemos la filosofía y las humanidades de nuestros colegios.  Enseñemos a pensar, a reflexionar, a indagar… no dejemos de aprender.

Del mismo modo, me parece interesante que se resalte la importancia del esfuerzo, del estudio y de la formación.

En conclusión, os recomiendo este libro porque la historia te atrapa y reúne todo los elementos necesario para ser una lectura entretenida.  Mientras vas leyendo, aprendes inevitablemente.  Ya habéis visto que el libro está lleno de referencias, relacionadas con los temas más variados.  No es la primera obra que he disfrutado de Javier Sierra y os aseguro que no será la última.  También, os recuerdo que obtuvo el Premio Planeta en 2017 por este título y que acaba de publicar uno nuevo, relacionado con la pandemia.  Suena muy interesante ¿no?

Para terminar, os confieso que creo que he tomado nota de las sugerencias para escribir.  Especialmente he guardado a fuego, en forma de propósito, la clave principal y espero no rendirme, a pesar de que no siempre es una tarea sencilla.

Y, mientras tanto, os invito a adentraros en la historia de «El fuego invisible» y, como siempre, ya sabéis, cuando la hayáis leído ¡dejad vuestros comentarios!

¡A buscar y dar voz!

 

 

Mis fragmentos preferidos 

«La motivación para escribir un buen libro la da el tener algo importante que contar» (página 21)

«No es de extrañar que tras leer la dichosa novela un par de veces más llegara la conclusión de que los escritores son una especie de oteadores de lo invisible.  Su trabajo, cuando es noble, consiste en actuar de intermediarios entre este mundo y los otros» (página 29)

«Entusiasmo. Conectar con el impulso creador.  Dejarse arrastrar por la fuerza de lo que se desea contar» (página 70)

«Sócrates descubrió que sólo el que sabe preguntar puede llegar a alcanzar la verdad.  Es la misma lección que siglos más tarde recibiría Parcival.  Ambos se dieron cuenta de que la verdad, a menudo, no conviene a la mayoría» (página 110)

«Por eso siempre debes guardarte para ti al menos uno de tus dones» (página 127)

«En el fondo, buscar el grial se parece mucho a escribir una novela: necesitas partir de una duda formulada con claridad y que puedas ir resolviendo página a página.  Y lo que precisa es que alguien le haga esa pregunta» (página 134)

«Por eso afirma que para conocer las raíces de cualquier idea resulta imprescindible explorar los lugares donde surgió.  Sin suelo no hay raíz.  Y sin raíz no hay idea» (página 142)

«San Pablo ya dijo en su carta a los Romanos que esa clase de búsquedas, las que permiten ir pero visibilia ad invisibilia («a los trascendente desde lo tangible») desatan siempre la ira de quienes desean ver a los hombres encadenados a la materia» (páginas 218-219)

«Hay palabras que tienen la extraña capacidad de trasladarte en el tiempo.  De arrancarte de donde crees estar y devolverte de pronto a otro momento de tu existencia.  Son las llaves que abren las puertas de la memoria» (página 314)

«Debes saber que, en realidad, las personas a las que quieres no se van nunca de nuestro lado.  Quizá no seas capaz de verlas durante algún tiempo, pero ten por seguro que se quedan. El amor es un lazo que no se rompe jamás.  Por eso sé que tu abuela sigue aquí.  Acompañándonos.  Protegiéndonos» (página 315)

«La clave de una vida feliz, querido David, es que aprendas a dirigir bien tus sueños.  Tu visión.  Que descubras qué forma dar a esa «nada» que a la vez es «todo».  (…)  Sólo tienes que encontrarlo y asegurarte de que nadie te lo robe» (página 317)

«La mentira es la madre de todos los males.  Nos mentimos para no parecer débiles, para no ofender, para proteger nuestra integridad física e incluso para salvaguardar lo que no es nuestro.  Mentimos y nos mienten casi desde que nacemos (…) Aprendemos a convivir tan bien con la mentira que sólo cuando ésta aparece desnuda ante nosotros nos damos cuenta de cuán perversa es» (página 362)

«El «fuego» es algo que todos tenemos dentro, David, pero sólo en unos pocos se sublima» (página 364)

«Dejar volar el alma» (página 417)

«La luz, como las sombras, es algo que se propaga muy rápido» (página 439)

«La clave para resolver cualquier problema pasa siempre por formular la pregunta adecuada» (página 465)

 

Los fragmentos que me hicieron reflexionar

«Escribir es un oficio peligroso.  Imaginar personajes te expone a mentes ajenas.  Terminas oyendo voces que susurran cosas.  Acabas viendo lo que otros no ven y resulta difícil no enloquecer.  Y además están esas sombras…» (página 25)

«Escribir es buscar.  Un día lo entenderás.  Si alguna vez te conviertes en escritor, te pasarás la vida buscando.  De hecho, nunca dejarás de hacerlo.  Jamás.» (página 27)

«Escribir es renunciar a lo que uno es y ponerse al servicio de vidas ajenas que te susurran al oído» (página 70)

«Eso me rompió por dentro, pero también me enseñó que la mejor defensa era permanecer callado en medio de la tormenta.  Aprendí que era preferible observar a tu adversario antes de discutir con él.  A vigilarlo sin mover un músculo» (página 107)

«Las ideas nacen de esa energía que está en todo y que a todos nos une.  Y de la capacidad que tenemos cada uno de nosotros para conectarnos con ella durante los instantes fugaces que dura la inspiración.  En ese momento surge un fuego, un ardor invisible, que te enciende por dentro» (página 316)

 

Palabras aprendidas

  • Pandemonio: Lugar en que hay mucho ruido y confusión.
  • Hierofante: Sacerdote de Eleusis, en Grecia, que presidía la celebración de los misterios sagrados.  Maestro de nociones recónditas.

 

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si no quieres perderte nada, puedes suscribirte y recibir las novedades en tu correo electrónico.

Pon tu dirección