Reseña "El alma de las flores" de Viviana Rivero Mis palabras con letras

Reseña «El alma de las flores»

Autora: Viviana Rivero 

Páginas: 728

Curiosidades

Voy a comenzar la reseña de la novela «El alma de las flores»  comentando que, hasta ahora, no conocía a su autora, Viviana Rivero

Una escritora argentina que ha trabajado como asesora legal de empresas y como abogada, y ha puesto en marcha numerosos grupos de autoliderazgo para crecimiento y desarrollo de la mujer. Además, ha sido productora y directora de programas televisivos.

Curioseando más sobre ella, he leído que sus obras destacan por la defensa de los derechos de la mujer, y sus leitmotivs narrativos son el amor, el desafío femenino, la emigración España-Argentina y sobre todo la mujer como sujeto que debe asumir responsabilidades y tomar decisiones por sí misma.

Sabe de lo que habla.  Ella tiene abuelos españoles, checoslovacos e italianos, que recordaban su viaje y lo contaban en su casa.  La impronta de esos abuelos o bisabuelos puede verse en los libros que escribe.  Y por eso también, sus libros tienen un pie en Europa.

Además, esta novela que narra una historia de amor e inmigración en dos momentos históricos separados casi un siglo, fue una de las diez finalistas del Premio Planeta 2019.

“No importa la época ni el país, el ser humano siempre es igual y sufre las mismas cosas”

Para escribirlo, Viviana Rivero se documentó muchísimo, ya que la presentó al Premio de referencia y no quería que tuviese errores:

«Pasé mucho tiempo estudiando toda clase de libros de una tendencia u otra. Me escribí y entrevisté con muchas personas de España y tuve muchas reuniones también. Aún hoy hay ciertos temas que me costó mucho escribir porque ellos mismos no sabían bien qué había pasado, o recibía versiones opuestas de un mismo evento. Por ejemplo, me costó mucho escribir el escape del personaje principal, María, porque no lograba entender los mecanismos de escape en la guerra civil».

Y, respecto a Rafael y el modo en que se abre camino como músico, tuvo la inspiración en su marido. Él es músico y vivió en España, por lo que conoce el tema.

Sinopsis

En 1936 María Álvarez irrumpe en la vida de los Díaz Montero, herederos de un emporio jamonero y enfrentados políticamente. La relación entre ellos nunca se recuperará, tampoco el jardín de Encarnación, su madre, en el que las plantas languidecen sin explicación: se debilitan las rosas de Provenza, el narciso se desvanece… Lo que Encarnación no imagina es que su agostado jardín  presagia  la tragedia que asolará a su familia y a todo un país.

Años después, Rafael Becerra, argentino en crisis existencial, decide afincarse en  Madrid.  Atrás quedarán su profesión, la mujer que alguna vez amó y su hijo. Deberá enfrentarse al desafío de emigrar a la tierra de su abuela María, quien jamás hablaba de su vida en España.

Ambos compartirán la lucha por sobrevivir y la irrupción sanadora del amor.

Viviana Rivero vuelve a demostrar que es una auténtica maestra para la creación de tramas apasionantes y de personajes tan cercanos que se vuelven inolvidables.

Mi opinión 

Estructura

El libro se divide en distintas partes.  Casi todo ellas tienen el nombre de una planta.  La estructura es la siguiente:

1. La cuesta de Moyano (página 9)

LAVANDA (página 33)

2. Las lavandas de María (página 35)  y 3. La Plaza de los Carros (página 74)

VIOLETA (página 111)

4. Violetas para don Federico (página 113)  y 5. Cine Callao (página 160)

CRISANTEMO (página 187)

6. Los crisantemos del primo de Cuca (página 189) y 7. Ateneo de Madrid (página 219)

ROSA (página 247)

8. Las rosas de Encarnación (página 249) y 9. Taberna La Carmencita (página 274)

DALIA (página 295)

10. Las dalias de Consuelo (página 297) y 11. Café Gijón (página 326)

GERANIO (página 345)

12. El geranio de María (página 347) y 13. La Violeta (página 367)

NARDO (página 385)

14. Los nardos de Carmen (página 387) y 15. Café del Hotel Palace (página 410)

MARGARITA (página 429)

16. Las margaritas de Sebastián (página 431) y 17. Café Lion (página 439)

AZUCENA (página 471)

18. Azucenas para Encarnación (página 473) y 19. Antigua Pastelería del Pozo (página 511)

PALMA ARECA (página 531)

20. Palmas areca para Pedro (página 533) y 21. Cementerio del Este (página 541)

PIMIENTO (página 551)

22. La flor del pimiento y doña Isabel (página 553) y 23. La Plaza Mayor (página 579)

OLIVO (página 599)

24. El olivo de Aquiles (página 601) y 25. La Puerta del Sol (página 611)

ROSA DE PROVENZA (página 629)

26. La rosa de Provenza y María (página 631) y 27. Museo del Prado (página 655)

GRAMA (página 665)

28. La grama para los pies de María (página 667), 29. Bar Iberia (página 684) y 30. Pastelería La Duquesita (página )

Epílogo (página 717)  y Agradecimientos (página 723)

El libro está escrito en tercera persona, aunque hay algunas partes – claramente diferenciadas- que se cuentan en primera persona.  Eso nos permite saber qué están pensando los personajes.  Por ejemplo, la novela empieza contándonos Rafael cómo se siente durante su viaje a España.  Así, conocemos sus sentimientos y su tristeza.

La historia

«El alma de las flores»  es la historia de dos inmigrantes, en distintas épocas, pero relacionadas y con una estrecha vinculación.

Por un lado, está Rafael.  Vive en la actualidad, es un personaje de 2014.  Viaja a España para solucionar una crisis personal y para responder a preguntas sobre la historia de su abuela María, que nunca quiso hablar de esos últimos años en su país.

Por otra parte, está ella, María, su abuela.  Su historia transcurre en 1936, coincidiendo con la Guerra Civil española.

Y esas dos vidas se van dando paso, una en presente, otra en pasado, comunicándose entre ellas, alternándose en el tiempo pero dejando un mensaje común.  No importa el momento, ni la época, ni las circunstancias, ni siquiera el lugar.  El ser humano no cambia, siempre le importan las mismas cosas, siempre sufre por los mismos temas, siempre consigue consuelo de un modo parecido, siempre encuentra personas dispuestas a ayudarle y otras a lo contrario.

Por eso, precisamente, debe buscar el equilibrio y centrarse en quien resulta positivo para su camino.

También es la historia de algunas flores, vinculadas con los personajes y con lo que va sucediendo.  Las plantas empiezan a sufrir cambios inexplicables.  En realidad, esos cambios son un presagio de los acontecimientos que se avecinan.

«La misma rueda que les mostraba a los hombres que, si se obstinaban en alentar luchas sangrientas y devastadoras, ellas no los acompañarían más.  El alma de las flores no lo soportaría.  Ellas preferían perecer, olvidar su destino de alegría y vida, antes que verlos destruirse» (página 683) 

Pero, hay mucho más. Además, se aborda la crisis existencial del protagonista al comienzo, debida a distintos temas, incluida una crisis matrimonial. Las posturas contrapuestas ante la inmigración, la diferencia entre una frase hiriente y unas palabras de aliento. Los primeros pasos en el amor, entre dos personas de origen distinto. La soledad en vertientes muy diversas, la del inmigrante, la de la persona incomprendida, la del que vive solo…

También los sentimientos que se generan al estar lejos de tu casa:

«Porque cuando se está lejos de la patria, en una ausencia se unen muchas otras y en una partida se reviven todas las que hubo antes» (página 173)

O las dos formas que hay de mutilarse: una física; otra, emocional.  La importancia de los recuerdos en nuestra vida:

«Eran los pocos objetos que mostraban que alguien la había querido, que alguna vez había sido feliz» (página 195) 

El tema de las drogas, las malas compañías, las adicciones. De cómo, en tierra ajena -sin familiares, seres amados, ni amigos a quienes recurrir, se depende la mano de la providencia, parar no morir de muchas formas, sobre todo, de tristeza. De qué manera la vida se las ingenia para introducir en nuestra existencia personas traídas de la otra punta del mundo para ayudarnos a ser felices y vivir mejor.

Se muestra también el ambiente en nuestro país antes de la guerra:

«En la España de 1936 cada día se sumaba una nueva problemática de orden político y nuevos hechos de violencia.  Ya nadie tenía paciencia con el otro -y viceversa-, y los dos bandos intransigentes pronto perderían los estribos» (página 349) 

Se refleja el papel de las mujeres y cómo se les excluye, porque hay cosas exclusivamente de hombres. Ellas debían vivir en su elemental mundo de rezos, bordados y jardinería.

«¡Ves que eres tonto! ¿A qué hombre le interesa el cerebro de una mujer? ¡A ninguno! La figura es lo que cuenta» (página 217) 

Las consecuencias trágicas de la contienda, como el hambre, y la rutina que incluye barricadas, corresponsales internacionales, pillos, mosquetes, trapicheo de víveres y cigarros, saqueos, discusiones, fusilados, fotógrafos, presos, tiros, desorientación y miedo.  A lo que se añade el engorroso papeleo para cambiar por mercaderías, la gran inflación, el peligro del patrimonio o las ganas de partir.

La falta de rencor de las renacidas, esas personas que han pasado por esa experiencia traumática y no guardan odio, sino deseos de construir un futuro.  Y el silencio para dejar dormir todo lo padecido.

Los personajes

2014

Rafael Becerra es un argentino de treinta y seis años, que deja Buenos Aires con gran dolor, por una crisis existencial, tras haberse terminado su matrimonio y haber fracasado su restaurante «La Alegría». En su tierra, es profesor de música en colegios secundarios, da clases particulares de guitarra y piano, incluso durante un tiempo tocó la viola en una orquesta.  Tiene una meta, encontrar las respuestas interiores que su corazón de hombre busca.

Viaja a Madrid, la ciudad de su abuela María, a quien tanto quiso.  Poco a poco su personalidad va experimentando profundas transformaciones, comienza a fortalecerse.  Canta en el metro, encuentra varios trabajos y conoce a alguien muy especial.  Es un hombre sensible, sentimental, afectivo y tierno.  Es rubio y sus ojos azules, como los de su antepasada.

Facundo es el hijo de Rafael y de Juliana, su exmujer.  Tiene siete años, es maduro e inocente. Extraña a su padre, cuando hablan por teléfono, le dice que, cuando crezca va a ser músico como él, que va a cantar y a tocar la guitarra. Es un chico inteligente y entiende más de lo que parece.  Quiere viajar con él a Brasil.

Juliana es la mujer de Rafael.  Desde hace más de ocho meses no viven en la misma casa y se tratan como dos perfectos desconocidos.  Tiene el don de hacerlo sentir culpable.  Al principio, no le facilita tener relación fluida con su hijo.

Pepe, José Navarro Flores, tiene un bar, La Media Verónica, en el edificio donde está el apartamento de Rafael. Es un hombre de setenta y dos años, muy delgado, con abundante pelo pero completamente blanco.  Prepara el mejor café del mundo. Es viudo y sin hijos. Sus padres habían venido de Andalucía y se instalaron en Madrid para iniciar el bar cuando él era sólo un niño.  Ama la música también, tiene un piano, quiere aprender a tocarlo, aunque es duro de oído y sus manos son rudas.

A pesar de la rudeza que le envuelve, los años, la observación y la calle le han dado una cuota importante de sabiduría.  Sus frases, muchas veces, están impregnadas de sentencias del Quijote.  Algunos días, pasa por místico y religioso, otros se enzarza en política y, en algunos pocos, lo aguijonea lo sentimental. Recuerda a su difunta esposa, Ana, y a una mujer de Andalucía que, cuando era joven, había tenido cierta importancia.

Santiago Romero es el primer alumno de guitarra de Rafael.  Es un venezolano de veinticinco años que desea aprender a tocar canciones.  Mientras el argentino le enseña guitarra tres días a la semana, él le da lecciones de cómo sobrevivir en Madrid.

Rumen es un búlgaro calvo, que no pasa de los cuarenta años.  Su aspecto es de tipo rudo, fornido y musculoso.  Toca en el metro.  En un primer momento, tiene un encontronazo con Rafael, pero con el tiempo, se hace muy amigos. En sus ojos verdes se descubre una tristeza velada.  Lleva cinco años en España junto con sus dos hijos de dieciocho y veinte años.  Vive con Mima, que no es la madre de sus hijos y que sólo chapucea el español.  Se han conocido por internet.

Le apodan Tenderente, porque antes de comprarse un pie para el órgano, toca con el instrumento apoyado sobre un tenderete para colgar la ropa.  Ha dejado su país tras la quiebra de su barde música.

Lina es una nueva alumna de Rafael.  Es una niña colombiana de nueve años que vive con su madre a tres calle de su apartamento.  La mujer, que la cría sola, se dedica a limpiar los cuartos de los hoteles lujosos del centro. Cree que su hija triunfará cuando sea grande en un concurso de talentos y se convertirá en una estrella mundial.

Papi es un mantero senegalés.  Tiene cuarenta y dos años, aunque parece más joven, tal vez por cuestión de clima.  Ha llegado a España en una precaria barcaza, huyendo del hambre. Extraña su tierra y su familia, pero trata de no pensar porque peor que esa añoranza es morirse de hambre en su país. Es una mezcla perfecta de sabiduría y diversión. Ha aprendido a vivir con lo que le toca.

Lola es la encargada de La Bellota. Es una mujer de cabello blanco.  No es una simple recepcionista, sino que atiende varios asuntos de relevancia comercial.

Alba es una chica exótica para Rafael la primera vez que la ve. Es atractiva, nada convencional, le cabe la palabra «rebelde».  Lleva el cabello castaño largo, surcado por decenas de mechas color rosa claro, un pequeño piercing en la nariz y muchas pulseras de telar en sus muñecas.  Hay algo en ella que no permite quitarle la mirada, algo indescifrable.  Tiene unos enormes ojos marrones aterciopelados, un rostro dulce, enigmático y sensual, pero una mirada dura y profunda, que la muestra desprotegida y al mismo tiempo lista para pelear con el mundo.

Está convencida de que a cada palabra le corresponde una imagen en nuestra mente. Tiene mucha imaginación, les gusta pintar cuadros.  Es directa, sus pensamientos salen de su boca sin filtro ni cuidado.  Tiene veintiocho años, vive sola desde los dieciséis. Irradia un aire de chica frívola y, a la vez, de mujer profunda. Su risa es cantarina, larga y afónica. Está bañada de melancolía y tristeza, lo demás funciona como un disfraz.  No da detalles de su vida.

Daniel Díaz Montero es, junto a su hermano Juan Díaz Montero,(no se le ve mucho por las oficinas porque suele emplear su tiempo en obras filantrópicas, las que permiten a la empresa pagar menos impuestos) quien comanda ahora la empresa La Bellota, fundada por el patriarca, Pascual Díaz Montero, en 1886.  Es el padre de Alba.  Es un hombre alto, fornido, de fuerte personalidad y penetrantes ojos marrones. Transmite las indicaciones de una forma cortante, con mal humor y cierto autoritarismo.

Otros músicos que eligen tocar en el metro como forma de sustento: Yonko, un gitano búlgaro amigo de Rumen, que toca el acordeón en avenida de América; Marisa, una argentina de voz potente, madres de varios hijos y en pareja con un español; Leonela, una rumana de cabello clarísimo que canta en inglés y solo por la mañana porque en ese horario su hija asiste a la escuela; Luisito, un ecuatoriano muy bajito de unos sesenta años, cuya esposa trabaja como empleada doméstica de una familia acomodada; Zorrino, también de Rumanía, que toda la guitarra eléctrica como pocos.

Blago un búlgaro de piel muy oscura, guitarrista maravilloso; y su esposa, una mujer de aspecto estudioso, de piel muy blanca, que toca el piano; Roberto Marín, ecuatoriano, de unos cincuenta años y violinista; Julio García Sánchez y Alberto Viñas Pazo, ambos uruguayos y guitarristas; Edgardo, un tenorcillo delirante; Alejandro, un cantante argentino al que, después de propinarle una paliza brutal, los guardias entregan a la policía; Miguelito, el ecuatoriano que va a a hacer música el mismo día en que sabe que, del otro del Atlántico, su madre ha muerto.

Doctor Toranzo es el alergista que trata a Facundo.

Los amigos de Alba, una mezcla de pijos, hippies y drogatas: Lupe y dos jóvenes.  Alba siempre es bienvenida pues su billetera gorda de niña adinerada garantiza que la reunión no le falta ningún aditivo que aumente la diversión. Al grupo le gustan las fiestas quitapenas.

Florencia es la hermana de Rafael. Vive con su esposo en Neuquén, en la hermosa Patagonia.

Cumpleaños en el que actúa Rafael: Paco, el cumpleañero, un español dado a la charla; Catalina, su mujer colombiana; Sofía, una chica muy bonita, con la que habla durante el descanso del repertorio.

Cristina es una señora española que se acerca a Rafael para dedicarle elogios y para contarle que, su marido que también es músico, tiene un representante que lo lleva a tocar el clarinete a las fiestas de los pueblos.  Está segura de que a ese hombre le interesará representarle también.  Le habla de forma amable y generosa.

Ernesto es el marido de Cristina, un hombre bajito, de bigotes, apasionado por la música, dueño de un corazón de oro como su esposa.

Paco Mercado es el representante de Ernesto, de sesenta y tantos años, con varios dedicados a la industria del espectáculo.

Los guardias del metro, el taquillero y los policías.

Angélica es una mujer mayor de nacionalidad peruana que asea la casa de Alba tres veces a la semana. Los días en que realiza su trabajo, se convierte en la dueña de la casa, manda y los demás deben acomodarse.

Doctor Ronco es médico en el Hospital La Princesa.

Chus es la madre de Lola, una viejecita que ha trabajado también en La Bellota.

Marta es la mujer que cuida a Chus.

Pola y Rocky son los caseros en Ledrada.  Un matrimonio mayor, españoles de unos sesenta años.

Pupé es la directora de la galería Kreisler.  Conoce a Daniel Díaz Montero desde que eran veinteañeros, cuando ambos coinciden en un grupo que sale de viaje por Italia con la misión de visitar museos para ver arte.

Alberto Saura es un reconocido conductor de un programa televisivo de actualidad política en Argentina.

Nacho es el padre de Rafael.

Doctor kosawa es el médico de Pepe.

Pablo Benavídez es un amigo de Pepe.  Es calvo y con un poco de cabello oscuro a los costados.  Es un español grueso, risueño y bonachón.

1936: 

María Álvarez es la abuela de Rafael.  En 1936, vive en Madrid, no tiene padres y trabaja en el bar Los Santos, a cambio de poder vivir en un cuartucho con una sola ventana y comida. Tiene a su cargo un hermano pequeño, Manolito. Ha dejado sus estudios. Tiene diecisiete años, el pelo rubio y ondulado, los ojos azules, tan transparentes como ella. En una vieja lata de caramelos, guarda lavandas secas para perfumarse.   Sus manos femeninas son hábiles para atender los pedidos y para contar dinero, porque es muy buena con los números.  Tiene cierta inclinación por la decoración.

Su frescura, su modo de hablar, su rostro dulce de belleza ingenua atraen a los clientes.  Es una muchacha lista, atiende con diligencia y maneja la caja con lucidez. Es valiente y afronta los problemas con decisión, a pesar de los lógicos temores.  Su vida cambia cuando acepta una propuesta, después, cuando se enamora y, sobre todo, cuando llega la guerra y sus consecuencias.  Entonces, se convierte en una mujer fuerte, dispuesta a luchar.

Don Aquiles Tormo es el dueño del bar Los Santos, donde trabaja María.  Se entera de todos sus movimientos y luego se los reprocha.  Lleva treinta años en la taberna.  Está deseando gustarle a ella.  Las cejas de tan espesas, se le unen en el entrecejo, le da trabajo mantenerlas prolijas.  Trata de disimular que es calvo.  Arrugas no tiene, sólo las mejillas hundidas le caen con flacidez a cada lado.  Sus ojos son del color del agua.

Ha visto a sus padres trabajar toda la vida sin descanso. Tiene cincuenta años.  Es viudo, tiene hijos grandes y dos nietos.  Se obsesiona por María. La mira con lujuria y le ofrece un acuerdo de trabajo muy injusto, no le da paga.  Con la  izquierda en el gobierno, siente un cosquilleo por las novedades políticas. Es egoísta, tiene paciencia y sabe esperar su oportunidad, aunque sea a costa de la dignidad de los demás.

Antonio es el padre de María.  Es peluquero. Les cocina torrijas, les lee obras que considera valiosas y les enseña a hacer trucos con las naipes. Ella recuerda las interminables partidas de mus, las caminatas por el Parque del Retiro y los abrazos. Analfabeto hasta los treinta años, promueve la educación de sus hijos.

Manuel o Manolito es el hermano pequeño de siete años de María.  Está a su cargoVa solo a la escuela, aunque a ella le gusta recogerlo todos los días.  Le gusta jugar en la calle con sus vecinos y amigos.

Matilde es la madre de María y una jovial francesa.  Enseña a su hija a hablar su lengua a través de juegos, retruécanos y divertidas canciones.  De ella ha heredado el idioma francés y el gusto por las cosas bellas y delicadas.

Doña Crisanta es la vecina de al lado, que tiene el balcón atiborrado de plantas y le regala la florecillas a María.

Ángel Pérez es el amigo de Aquiles y empleado en la Imprenta Municipal.  Se jacta de haber compuesto la Constitución de la República Española de 1931.

La familia Díaz Montero vinculada con la industria del jamón, está formada por: Don Federico (el padre), doña Encarnación (la madre), los gemelos Marcos y Pedro, la hija pequeña Ana.

Los dos gemelos, de veintiséis años, no son idénticos, pero cualquiera se da cuenta que son hermanos; la forma de sus ojos oscuros y penetrantes, sus rostros armoniosos y sus estampas de hombres altos y guapos.  Tienen un estilo semejante.  Sus espíritus son opuestos.

Marcos Díaz Montero es un poco más grueso y conversador. Siempre se llena el plato. Lleva el cabello castaño, corto y con fijador. Él se hace cargo de la empresa familiar.  Es conservador. Le gusta trabajar, le agrada llevar la voz de mando, viajar a Ledrada, pasearse entre los jamones controlando cómo avanzaba su curado, dar recomendaciones a los empleados para que hagan mejor sus labores y, sobre todo, cerrar grandes ventas para los restaurantes y hoteles de Madrid.

Pedro es esbelto, un poco desgarbado, un tanto taciturno y observador. Come poco. Los negocios no se hallan entre sus prioridades, Trabaja en la jamonera, pero tiene afición por escribir filosofía y pasar tiempo con crema intelectual de la ciudad.  Sus ideas políticas lo llevan cada vez más lejos de la Iglesia.  Quiere cambiar el mundo. Es un alma buena, sensible a las necesidades de los demás, atento a las penurias y carestías del ser humano.

Lucha por convertir este mundo en un lugar mejor.  Es un gran intelectual, un pensador nato, una mente privilegiada y lúcida que sabe leer la realidad y los cambios profundos que demanda la sociedad. Su capacidad de observación lo convierte en un hombre único. Su existencia es solitaria y no puede compartir con nadie el todo que conforma él como persona. Es serio y, por momentos, triste. Las pocas veces que sonríe, el rostro se le endulza. Es austero, odia los lujos y el dinero, cree que la opulencia divide a los seres humanos.

Don Federico es el padre. Es un hombre mayor con una salud debilitada y delega el mando.  Desde que empieza con la enfermedad de los temblores en las manos y en los pies, ya nada le preocupa, no parece el mismo, permanece más interesado en las actividades simples de la vida, como comer o dormir, que en la jamonera, su vida antes.  Deposita prácticamente toda la responsabilidad de la jamonera en Marcos y Pedro.  Es conservador.

Doña Encarnación es la madre y muy exigente con los detalles.  Tiene un amor especial por las flores y las plantas.  En su vivienda hay dos espacios verdes que constituyen su orgullo y a los que cuida con sus propias manos: el balcón grande y el bello patio, con cerámicas y azulejos en sus paredes. Hay cosas que le gusta hacer por sí misma, no mandarlas a sus criadas, sobre todo si tienen que ver con sus plantas y su familia.

Tiene una conexión especial con sus plantas, tal es su amor que parece que estas aman sus manos.  Une el amor que siente por las plantas y el que tiene por su familia cultivando las flores preferidas de cada miembro.  De los gemelos, Pedro es su preferido porque lo encuentra más parecido a ella y a su familia materna, incluso, en su forma de ser. Lo más importante de su existencia es la vida espiritual de la familia.

Ana es la benjamina, de veintiún años, un sol que ilumina la casa con sus risas. Por su condición de mujer, queda excluida de las competencias y pugnas de poder que hay entre los gemelos. Cuando se case, va a ser mantenida por su marido.

Cuca, es una de las criadas de la familia Díaz Montero.  Es la mayor de las dos criadas, trabaja en la casa desde hace veinte años, sabe bien la exigencia de su patrona con los detalles.  Quiere mucho a los hijos de la familia, mantenerlos satisfechos es su prioridad. La otra es Aída, la más joven.  Ambas van vestidas con delantales blancos y cofia en la cabeza.

Teodoro Abascal es un trabajador de la empresa con el que han tenido un altercado.

Vicente es el hijo del fontanero, al que Pedro, de niño, invita a jugar y a compartir la merienda de leche, chocolate y churros recién hechos, porque le parece injusto que le chico en su casa sólo merendara té y un bollo de pan.

Don Ricardo es el confesor de doña Encarnación.

Ernesto Osuna es el prometido de Ana Díez Montero, un candidato con su propia fortuna, cuyos padres aceptan que la nuera aporte tierras en calidad de dote.

Jugadores de las partidas de mus en Los Santos: Colorado, dueño de una tienda de telas y botones; don Sánchez, en otros tiempos almacenero, pero hoy vive como un nuevo burgués gracias a unas tierras heredadas, mudando sus ideas políticas; don León, que gana una vez una vivienda; el calvo Alonso; y otros jugadores nuevos.

Saturnino Moratín, es un muchacho de diecisiete años, muy rubio, con facciones armoniosas y exageradamente bellas.  Lleva un enorme pañuelo rojo al cuello, para que sepan que es izquierdas.  Trabaja en la taberna Los Toros, donde hace de todo: pela patatas, pica cebollas, lava las sartenes y las ollas gigantes.  Por la tarde, trabaja como recadero de varias tiendas.  Todo para juntas unas pesetas para comer cada día, no puede consentirse pequeños lujos.

Sus padres, con doce años, lo mandan a la ciudad para que tenga un mejor porvenir por ser el hijo mayor. Se mantiene solo.  Está orgulloso de su osadía, de ganar lo necesario para subsistir honradamente.  Odia la vida que lleva, odia que no haya salida, que no pueda cambiar nada, que no pueda decidir.  Rabioso, está atrapado en su propia existencia miserable. Está deseando ser mayor de edad.

Chicho y Miguel son dos buenos amigos de Saturnino.  Ambos tienen ya dieciocho añosMiguel es hijo de la dueña de un par de habitaciones de la corrala, siempre maneja dinero.

Cosme es la persona que se encarga de comercializar los vinos en los restaurantes.

En el burdel de la calle Huertas: Margarita Manes, la dueña del lugar; Marta es la chica de cabello rubio corto, de Andalucía, más avispada que el resto y secreta adherente al ideario republicano; Romilda tiene buen aspecto, rubia, de pelo largo.

Doña Isabel es la casera de la casa azul. Es una mujer de mediana edad, con pañuelo en la cabeza, vestida de luto.

Doña Flora Sánchez acompaña a Saturnino, trabaja en un local donde cose junto con otras costureras. Lleva el cabello en un prolijo recogido, viste ropas modernas y habla sobre cómo cambiar la sociedad por una más justa. No tiene hijos y su marido se dedica a la minería en el norte. Se hospeda en un cuartito.

Aurelio es un mozo que atiende en el Yakarta.

Partenio es un parroquiano de Los Santos.

Joaquín Arderíus (personaje real) es un escritor, dobla la edad de Pedro, pero existe entre ellos una camaradería, un entendimiento insondable. Ambos provienen de familias acomodadas, ejercitan la escritura filosófica, comparten ideas revolucionarias y desean un cambio social en su país.  Cada encuentro resulta cálido, fructífero y jugoso en conclusiones intelectuales.

Noemí Rodríguez es una amiga de Ana, que ha salido con Pedro, pero la dejó porque carece de cerebro.

Alfonso Sánchez Portela (personaje real) es el fotógrafo que hacer el reportaje con motivo de los cincuenta años de La Bellota.

Consuelo Ríos es una joven estudiante que tiene a su cargo adornar el Salón de Actos del Ateneo de Madrid una tarde. Estudia medicina y conoce los usos de la dalia para mantener a raya la insulina en los enfermos diabéticos.

Vecinas de la casa azul: Charito, una joven madre soltera de un niño, es tan buena como elemental, de derechas y ultracatólica y doña Juana, una señora mayor que, como su marido, apoya las ideas socialistas.

Ramón es el nuevo y joven ayudante de Aquiles.  Cumple sus tareas con bastante eficiencia, no es una lumbrera, pero al menos sabe servir cerveza del grifo. Tiene experiencia, aunque el dueño debe explicarle cómo quiere las cosas, señalarle los detalles e ir detrás.

Noemí es la chica que sale con Saturnino, trabaja para una familia como criada en una lujosa residencia. Su tarea principal consiste en ordenar los cuartos donde duermen y el lavado y planchado de la ropa.  Tanta ropa permanece bajo su responsabilidad que se siente abatida y sin fuerzas.  Su patrona se muestra muy exigente cuando se trata de la ropa de sus hijos. Irradia belleza.

Carmen Delgado (personaje real) es la joven madre y esposa de un político de la talla de José María Gil Robles. Su rol de compañera le exige atención y apoyo al trabajo de su esposo, influyente líder de la oposición española.  Ella y su esposo sueñan con un país mejor, donde criar los varios hijos que anhelan.

Paula Heredia es la nueva secretaria de Marcos Díaz Montero.

Sebastián Zurita , a sus sesenta años, ostenta el título de camarero más antiguo del Café Lion. Le pagan un buen salario y, a veces, puede permitirse el lujo de probar exquisiteces, restos de platos caros.  Vive solo y concibe el café como su casa.  Cuida su trabajo, realizando con dedicación tareas que no están dentro de sus obligaciones, limpia las mesas con un producto especial y coloca flores en un jarrón ubicado en la punta derecha de la barra.

Con Arturo Artoz va a cerrar una gran venta de vinos Marcos Díaz Montero.

Fernando Contreras es administrador de los apartamentos.

Ignacio Saura es un periodista argentino, hace un mes que cubre la guerra para La Nación de Buenos Aires.  Con cuarenta y un años, hijo de de un aragonés que emigra joven a la Argentina después de participar activamente en la Primera República Española. Se manifiesta a favor de esa forma de gobierno y contrario al alzamiento nacional.

Familia argentina que viaja en el Tucumán: Álvaro y Aurelia Becerra y su hijo de veintiséis años Rafael, que dirige la academia.

Y, por supuesto, son también protagonistas: La Media Verónica, el bar de Pepe que ofrece un buen wifi; la jamonera La Bellota o el bar Los Santos de Aquiles.

Los lugares

La trama se desarrolla, sobre todo, en Madrid.  Hay un Madrid de 1936 y otro de 2014.  Y, esa ciudad, es otra protagonista, sin duda.

Recorremos muchas de sus calles y de sus edificios.  Y, nos detenemos en algunos especialmente:

La cuesta de Moyano: la zona donde se encuentran las casetas de venta de libros de segunda mano, ubicadas en la calle de Claudio de Moyano.

La Plaza de los Carros: situada en el barrio de Palacio. Allí aparcaban los carruajes y carretas que visitaban el mercado y partían diligencias a distintos puntos del país.

Cine Callao: ubicado en plaza del Callao, 3. Fue inaugurado en 1926. Dispone de una terraza diseñada para emitir películas al aire libre.  Sus escalinatas de acceso son famosas por ser punto de descanso y encuentro.

Ateneo de Madrid: es una institución cultural fundada en 1835.  Por sus salas han pasado presidentes y premios nobeles españoles.

Taberna La Carmencita: fue fundada en 1854.  Está ubicada en calle de la Libertad 16, de Chueca.  Su especialidad son los huevos fritos con morcillas.

Café Gijón: fundado en 1888, se encuentra ubicado en el paso de Recoletos 21.  Siempre gozó de fuerte presencia literaria y artística entre sus visitantes.

La Violeta: es una casa que elabora artesanalmente caramelos con la flor de la violeta.  Está ubicada en plaza de Canalejas 6. Fue fundada en 1915, y tiene una fachada con una vidriera que transporta a otra época.

Café del Hotel Palace: ubicado en la plaza de las Cortes 7, ha sido es uno de los lugares más refinados de la capital.  Su café es famoso por la calidad premium.

Café Lion: fue fundado en 1931.  En Alcalá 59, actualmente funciona un pub irlandés. Antes de la guerra, era uno de los pocos lugares donde se reunían pacíficamente los personajes de ambos bandos políticos.

Antigua Pastelería del Pozo: fundada en 1830, se encuentra en la zona de la Puerta del Sol, en la calle del Pozo 8, próxima a un manantial de agua a la que se le atribuía milagros curativos.

Cementerio del Este: Debido a la epidemia de cólera en 1884, surgió el cementerio de la Almudena como provisional junto a la Necrópolis del Este, que se estaba construyendo.

La Plaza Mayor: empezó a construirse en 1580 y se inauguró en 1619. A lo largo de los años ha sido usada como mercado, sitio de ejecuciones de reos, beatificación de santos, escenario de corridas de toros, espectáculos y conciertos.

La Puerta del Sol: es la plaza donde se proclamó la Segunda República en 1931.  Allí se encuentra la estatua de El Oso y el Madroño, símbolo de Madrid.  También el Reloj de la Casa de Correos, desde donde se tañen la campanadas de fin de año.

Museo del Prado: creado en 1819.  Debe su origen al coleccionismo de las dinastías gobernantes de varios siglos.  Recibe casi tres millones de visitantes por año.

Pastelería La Duquesita: ubicada en la calle de Fernando VI y fundada en 1914.  Debe su nombre a la muñequita de alabastro que preside el local y que fuera mutilada durante la guerra civil.

Junto a estos, en 1936 visitamos: el Instituto Cardenal Cisneros, el Parque del Retiro, la ermita de Atocha, la calle del Conde de Romanones, la Imprenta Municipal, la plaza del Progreso, las Escuelas Pías de San Fernando, Getafe, la plaza de Santa Ana, la calle Argumosa, el barrio de Salamanca, la calle del Espíritu Santo, la Puerta del Sol, el Ministerio de la Gobernación, la calle de Toledo  próxima al Manzanares, la calle de Miguel Servet, la zona del Ensanche, el Paseo de la Castellana, la Casa del Pueblo.

La calle del Barquillo, la de Alcalá, el Círculo de Bellas Artes, la calle de las Huertas, la calle de la Magdalena, la del Ave María, calle del Olmo, la de Atocha, Relatores, calle del Almendro, el barrio Justicia, la calle del Piamonte, la calle Mayor, de Arenales, de Preciados y de la Montera, las tabernas de la Cava Baja, la catedral de San Isidro, el Teatro Español, el torreón de los Almacenes Simeón, la plaza de Cibeles, el templo de la calle de la Concepción Jerónima.

Calle de Gravina, la iglesia de San Luis en la calle de la Montera, calle del Barquillo, el Hotel Grande de la Gran Vía, restaurante La Violetera, plaza del Callo, calle de Pelayo, calle de Alcalá, la iglesia parroquial de Santa Teresa y San José, calle del Pez, la de San Bernardo, La Carmencita, Casa Paco, Casa Botín, La Bola, el Monasterio de San Ildefonso, San Juan de Mata, convento de las Trinitarias Descalzas.

Restaurante Lhardy, taberna Los Toros, bares don Quique, Pipo, Cybeles y Tugures, el jardín de Las Vistillas, los barrios populares de Tetuán, La Ventilla y Cuatro Caminos, Casa Alberto en la empinada calle de las Huertas, la malograda posada del Dragón, la plaza de Santa Cruz, Morería, el Mesón del Segoviano, calle de la Cava, Cuatro Caminos, plaza de los Carros, iglesias de San Andrés, San Francisco el Grande y de San Isidro Labrador. Chamberí, Las Ventas, Las Rondas. pastelería La Duquesita de la calle de Fernando Vi.

Calle de la Reina; la plaza de Canalejas, el Portillo de Embajadores camino al Manzanares, el mercado de la Cebada, calle de Velázquez, el Palacio de las Cortes, el Hotel Palace, el bar Chicote, el café Del Madroño en la calle de Preciados, la calle de Bailén, el Hospital Provincial, café Varela, calle de Lista, calle de la Montera, Panadería del Pozo, Liceo Francés de la calle Marqués de la Ensenada, el Palacio Heredia Spinola.

Calle del Doctor Fourquet, la plaza Mayor, plaza del Progreso, barrio de Argüelles, puente de Arganda, el mercado de Torrijos, Atocha, el Casino, Ciudad Universitaria y el distrito del Congreso, el Museo del Prado, el hotel Savoy, la basílica de San Francisco el Grande y la plazuela de Antón Martín; estación Banco de España.

Y en 2014 nos movemos también por: la Gran Vía, la avenida de la Albufera en Vallecas, la boca del metro de Callao, la calle de Diego de León, Portazgo, final de la línea en Valdecarros, el metro en Plaza Elíptica, el municipio de Rivas-Vaciamadrid, la línea 1 hasta Pacífico, la 6 hasta Sainz de Baranda y la 9, la calle de Atocha, la estación de Diego de León, Bulgaria, Príncipe Pío, calle de Atocha, Antón Martín, la plaza de Santa Ana, el Ateneo, el mercado de Vallecas, calle Puerto Alto, el Gran Jamonal.

Entrevías; el bulevar del Puente de Vallecas, metro en Alto de Extremadura, la A-3 carretera de Valencia, Hospital de La Princesa, calle Fuencarral, restaurante argentino Baires en Tres Cantos cerca de Alcobendas, calle del Monte Igueldo, calle de Alcalá, paseo de Recoletos, estación de Legazpi, café Yakarta, esquina de Fuencarral y Augusto Figueroa,  el Cementerio del Este.

La churrería de San Ginés; el pub irlandés The James Joyce; Vicálvaro o Chamartín; la M-30, Las Ventas, el cementerio de la Almudena, Barrio de Embajadores, la Plaza Mayor, el Museo del Jamón, la calle del Arenal, el centro comercial de Príncipe Pío y el aeropuerto de Barajas.

De Argentina: Buenos Aires, el puente Bosch (que cruza el Riachuelo), el bar Iberia (ubicado sobre la Avenida de Mayo, sede de los republicanos españoles exiliados), el viejo edificio del diario La Nación (cerca del Luna Park), Palermo, la Avenida de Mayo y el Teatro Colón.

Los valles Calchaquíes en el norte, Neuquén en la hermosa Patagonia, Las Leñas y Tigre (un lugar verde y hermoso).

Y viajamos a la finca de Ledrada, en Salamanca, donde se crían los animales de los Díaz Montero.  También a Pioz en Guadalajara, al pueblo de Valdelcubo, o a Sigüenza y a Almadrones por la ruta E-90.

Se mencionan Europa, Ecuador, Venezuela, Bulgaria, Algeciras, Estambul, el Mediterráneo, Brasil, Barcelona, Hollywood, Valencia, Talavera, los Alpes, Toledo, Zahínos en Extremadura, Cádiz, La Rioja, Andalucía, Bolivia, Perú, Cataluña, Salamanca, León, Chicllón en Ciudad Real, Sarratella y Valle d’Alba en Castellón, Babia, Biarritz,  Asturias, Málaga, Estados Unidos, Casas Viejas, Colombia, Rueda, Los Santos de la Humosa, China, Calatayud, Valladolid, Melilla, Sevilla, Marruecos, Badajoz y su plaza de toros y la calle de San Juan, Dubái, Alicante y el paseo del Doctor Gadea, Marsella, Villarreal, Niza e Italia.

Referencias 

Hechos históricos:

  • Los comicios que dieron el triunfo a la alianza de izquierdas; La República; la aprobación del decreto-ley de amnistía para los presos por delitos políticos y sociales; el saqueo y la quema de iglesias; redacción de una serie de proposiciones por parte de José María Gil Robles y su ponencia en el Palacio de las Cortes; hechos ocurridos entre el 16 de febrero y el 15 de junio de 1936 (269 muertes, 1287 heridos, 160 iglesias destruidas, 251 asaltos o incendios de templos, 215 agresiones frustradas, 138 atracos, 113 huelgas generales, etc.); bomba 49 sobre un café de la calle Preciados; los asesinatos de Castillo y Calvo Sotelo; el golpe militar fallido; la guerra civil; apoyo de Alemania e Italia al bando de los nacionales; fusilamientos producidos a manos de los soldados marroquíes reclutados con el bando nacional; los bombardeos; mil doscientas cincuenta personas salvadas de la guerra por el Tucumán y sus doce travesías de Alicante a Marsella; el accidente tranviario acaecido en el puente Bosch, que cruza el Riachuelo, en Buenos Aires.

Personajes históricos:

  • El anarquista José Buenaventura Durruti; Julián Besteiro, figura moderada del socialismo; Manuel Portela Valladares; Marx; Pablo Iglesias; Hitler; Juan Hinz; Claudín Vidal; Pepito López; Nicolás García; Pablo Amuchástegui; Einstein; José María Gil Robles; Dolores Ibárruri; José Antonio Primo de Rivera; el teniente José del Castillo; el líder monárquico José Calvo Sotelo; José Giral; Francisco Franco; el miliciano Felipe Sandoval; doctor Lorenzo Barrera, cónsul argentino.

Entidades, organismos o instituciones:

  • El Frente Popular; la Casa del Pueblo; el Partido Socialista; la Unión General de Trabajadores; el Ministerio de la Gobernación; el Partido Comunista; Biblioteca de Educación Obrera; las Juventudes Socialistas; Juventudes Socialistas Unificadas (JSU); el Orfeón Socialista; la Falange; la Diputación Permanente; Asociación de Amigos de la Unión Soviética; el Socorro Rojo; Confederación Española de Derechas Autónomas; CEDA; la Compañía Telefónica Nacional de España; la Guardia de Asalto; la Unión Militar Republicana Antifascista; oficiales tomando decisiones en la sala de cartografía del Ejército en Melilla, el Marruecos español; Ministerio de Marina; Comandancia Militar; el Comité Provincial de Investigación Pública de Madrid; Quinto Regimiento.

Libros y literatura:

  • Dan Brown; «Más allá del jardín» de Antonio Gala; Pérez Reverte; el Quijote de Cervantes; Antonio Machado; «La Batalla y La Antorcha»; «Escuela y despensa» de Fernando de los Ríos Urruti; Joaquín Arderíus; Samuel Ros, un intelectual, hijo de comerciantes importantes; Otelo; Henri Lenormand; Jean Cassou; André Malraux; Jacinto Benavente; Rafael Alberti; Pablo Neruda; Azorín; García Lorca; Guillermo de Torre; Francisco Ayala; «Las aventuras de Tom Sawyer»; la escritora comunista María Teresa León.

Tiendas:

  • Casa del Libro de la Gran Vía; tienda de bicicletas de Don Quique; Zara de la Gran Vía.

Arte: 

  • Hipólito Hidalgo de Caviedes y Gómez; El Greco y «El expolio»; los frescos de Quintanilla Isasi «El pueblo en marcha»; Tiziano; Tintoretto; Goya; «Las meninas» de Velázquez.

Modelos:

  • Azulejos de Talavera; violetas de los Alpes; dos Browning 7.65; decoración art nouveau,

Transportes:

  • Avión; metro; Renfe; el barco Tucumán, de Alicante a Marsella; el Alsina, la nave que cubría la ruta a Buenos Aires.

Fútbol:

  • Messi; Real Madrid; Atlético; Rayo Vallecano.

Religiosas:

  • Biblia; la Virgen; la Santa Iglesia Católica; Dios; Jesús;  Caín.

Música:

  • Melodía de «El pastor solitario»; Shakira; Mark Knopfler; la «Marcha turca»; «Un gato en la oscuridad»; «Un velero llamado Libertad»; «Flor pálida» de Polo Montañés; Ismael Serrano; Calamaro; el «Himno a la Casa del Pueblo»; «Lady Laura» de Roberto Carlos; «Deseo de cosas imposibles» de La Oreja de Van Gogh; «Algo contigo»; «Sabor a mí»; «19 días y 500 noches»; Sabina; La Quinta Estación; Zaz; «Cómo te extraño mi amor» de Leo Dan; la «Quinta Sinfonía» de Beethoven; «Con te partirò» de Andrea Bocelli; «Anda» de Luis Eduardo Aute; «Pa’Madrid» de El Barrio; El Cigala; Drexler; «Inolvidable»; «Soledad»; «Corazón loco»; «El día que me quieras»; «Garganta con arena».

Marcas:

  • Toyota; mazo Fournier; Mercedes Benz; McDonald’s; quesos de las firmas Romero y García Vaquero; Yves Saint Laurent; zapatos Hush Puppies; Audi; Fiat; bicicleta Orbea; pantalones marca Christian Dior; navaja suiza Victorinox; perfume Miyake; anís del Mono.

Vinos:

  • Tinto de Rioja; Pata Negra de verdejo de Rueda; fresco verdejo de Rueda; una botella de Protos cosecha 2011; un Ribera del Duero; un Rioja; nuevos vinos de Valdepeñas.

Enfermedades:

  • Gonorrea; Parkinson; cáncer.

Cine:

  • Selena Gómez; actrices de Hollywood; Ginger Rogers y Mirna Loy; Penélope Cruz; China Suárez; «El gran experimento»; «El acorazado Potemkin».

Dioses y mitología:

  • Venus.

Tabernas:

  • La Carmencita; Casa Paco; Casa Botín; La Bola; Los Toros; Pipo; Cybeles; Tugures; Mesón del Segoviano.

Plataforma:

  • Skype.

Bancos:

  • Banco Pichincha; la Caixa.

Supermercados:

  • Mercadona.

Restaurantes:

  • Lhardy.

Bombonerías y pastelerías:

  • La Violeta; la Duquesita.

Televisión:

  • Paco León, en su papel de Luisma, en la serie Aída.

Himnos:

  • «La Internacional».

Medios de comunicación:

  • El Liberal; Ahora, un diario que se autoproclamaba de centro; ABC; El Heraldo, periódico vespertino; revista Nueva España; Radio España; Unión Radio Madrid; La Guía del Ocio;  El Debate; periodista estadounidense Jay Allen; el Journal de Genève y su reportero Jacques Bretel; diario La Nación.

Celebraciones:

  • Navidad; Nochebuena.

Cárceles:

  • Cárcel Modelo.

Juegos:

  • Mus; Monopoly; Pictionary.

Galerías:

  • Galería Kreisler y Tamara Kreisler.

Teatro:

  • «No pasarán»; «El pueblo en armas»; «Viva la República».

Superhéroes:

  • Hombre Araña.

En resumen… «El alma de las flores»

Al principio me costó un poquito entrar en la historia, pero creo que se debió más a causas externas.  Debido a las circunstancias que nos rodean y nos llenan de incertidumbre cada día, en ocasiones me cuesta concentrarme y también ser constante.  Me ha pasado a la hora de escribir también, aunque voy recuperando el placer de hacerlo día a día.

Después, me fui metiendo y conseguí que me fuese atrapando, que los protagonistas me fuesen interesando y que me empezasen a preocupar sus vidas, sus problemas, sus aventuras en distintas épocas, en sus ciudades y en sus lugares de destino.  Y mi lectura fue cogiendo ritmo, se fue intensificando, avanzando ya con ganas y con inquietud por ver lo que iba sucediendo. Fue claramente de menos a más.

Como ya me vais conociendo, sabéis perfectamente que este libro tiene todos los ingredientes para que me guste.  Dos momentos diferentes que se entrelazan (recurso muy habitual en mis relatos, aunque todavía no los hayáis podido leer todos), una saga familiar, personajes que se van comunicando de una forma muy especial y, por supuesto, la Guerra Civil española.

En este caso, la contienda es el escenario en el que se desenvuelven los protagonistas de una de las épocas de la novela, pero acabará afectando a todos los personajes por las consecuencias de las mismas.  Además, nos la cuenta una escritora argentina, con una visión más o menos ajena y una mirada objetiva.  Aunque la conclusión sigue siendo la misma, en un conflicto todos pierden.

«La guerra castigaba a buenos y a malos»

Me ha parecido muy original la forma de dividir los capítulos.  Por un lado, los del pasado, que se inician con una flor.  De cada una aparece una ficha, con distintos datos para que la conozcamos mejor: su historia, uso medicinal, significado y lo que dice la leyenda. Y por otro, los del presente que nos colocan en un lugar, como una referencia que nos sitúa y da pie a que sigamos a los actores de esta trama en sus movimientos.

Es muy curioso cómo las plantas comienzan a sufrir cambios inexplicables: las rosas de Provenza se van debilitando, los crisantemos son insuficientes para las tisanas, el narciso se desvanece misteriosamente…  parece como que presagian la devastadora grieta que está dividiendo España por los acontecimientos políticos que están produciendo y que llevarán al país a la guerra civil.

También me gusta mucho la evolución de Rafael Becerra, un hombre que llega como inmigrante en plena crisis existencial porque todo su mundo se ha roto, que sufre por la separación de su hijo, pero que se va reconstruyendo.  Para mí, su viaje le convierte en alguien muy valiente, capaz de enfrentarse a sus fracasos, a sus miedos en un lugar extraño, solo y comenzando sin nada.

Y siento debilidad por María, una mujer fuerte, que se ve obligada a enfrentarse a todas las dificultades posibles.  Sin embargo, no se rinde, no se da por vencida, lucha con uñas y dientes por lo que quiere, por su hermano, por su amor, por su vida.  Entiendo su silencio respecto al pasado y me conmueve como al final de sus días, se abre con sutiles pinceladas, con certeras pistas para que la conozcan mejor, para que encuentren sus raíces.  ¿Recordáis la entrada de mi blog dedicada a la importancia de las raíces?

Asimismo, me he fijado en las citas del Quijote que nos van dando a conocer Pepe.  No hay charla en la que no cite el libro de Cervantes.  Es un fanático de esa gran obra maestra de la literatura.  Sus frases y sus pensamientos, muchas veces, están impregnados de sentencias de ese libro, que cita seguido para elevarlo al grado de Biblia. Es un personaje ácido, sabio de la vida y perseguido por la soledad.

«El sueño es alivio de las miserias de los que las tienen despiertos» (página 80)
«El amor nunca hizo ningún cobarde» (página 333)
«Una confidencia, por lo general, tiene tanto de confianza como de indiscreción» (página 548)

Además, son buenísimas las frases de las camisetas de Alba.

«Me importa un carajo» (página 78) 

Al margen de todo esto, la novela es muy interesante porque trata temas muy variados.  Desde las relaciones fraternales complicadas, las ideas políticas enfrentadas que derivan en conflictos, el complicado papel de la mujer en el pasado, la búsqueda para resolver la necesidad y el hambre… Hasta el proceso de un divorcio, el duro camino de las drogas, las peleas entre padres e hijos, el cruce de emociones en la inmigración, el rechazo por tu origen, las manos que sí acogen

Sin olvidar que durante la obra, se resaltan valores tan importantes como la amistad, el amor verdadero e incondicional, la honestidad, la humanidad o la solidaridad.  Y, a la vez, vivimos sentimientos fuertes como la desesperación, la tristeza, la añoranza, la soledad, la traición, la injusticia, la lujuria, el egoísmo… Junto a la necesidad de olvidar, de no contar en unos casos y de abrirse en otros, de huir, a la sensación de sentirse extraño por una parte y querer quedarse por otra.

A lo largo de la lectura, queda muy patente que la escritora, Viviana Rivero, ha dedicado mucho tiempo a documentarse.  De hecho, me he enterado de que leyó cerca de 12 libros sobre la Guerra Civil, hizo muchas entrevistas, habló incluso con gente que estuvo en esa guerra, con políticos, y vio numerosos documentales.  Es evidente que pasea por las calles de Madrid con soltura, como si fuese su ciudad.

Si soy sincera (y voy a serlo), aunque el libro me ha entretenido y he disfrutado de sus páginas muchísimo, a veces, se me han hecho un poco largos tantos paseos, tanta minuciosidad al relatar los itinerarios, tanto detalle de sucesos que podían contarse más rápidamente.  Me ha resultado un pelín empalagosa tanta perfección en algunos de los personajes (¡qué le voy a hacer! Me gustan los grises) y algo previsibles algunas reacciones o hechos del relato.

Por otra parte, entre líneas, he sacado también un mensaje claro de la autora sobre la inmigración.  Resalta la valentía que se requiere para irse a a otro país.  No es fácil empezar de nuevo y dejar atrás el lugar donde has nacido.  La gente se marcha para mejorar, para encontrar, para florecer, aunque signifique desarraigarse. Lo pasan mal y tienen que pagar un precio, a menudo muy alto.

Además, muestra también algunas reacciones negativas hacia esas personas, que realmente se producen. Y ella intenta transmitirnos, a través de la trama, que todos somos seres humanos. Y a pesar de eso, tendemos a dividirnos en países, a su vez en provincias, en ciudades, en barrios, en familias. Algo que deberíamos cambiar, para empezar a sentirnos parte de un todo, a valorar a los que construyen y acogen, a los que ayudan, a pesar de tener un origen diferente.

Hace unos días, una de mis hijas me preguntaba cómo sería vivir una guerra.  Y creo que este libro responde perfectamente a su consulta.  A través de María, una chica de dieciocho años, vemos lo duro que fue pasarlo.  ¿Estaría hoy alguna chica de esa edad preparada a enfrentarse a esas calamidades?  Al principio, ella es frágil.  Sin embargo, la guerra la lleva (como a otros personajes) a situaciones límite. Y cuando esto sucede, las personas sacan lo mejor y lo peor que llevan dentro. ¿No está sucediendo ahora mismo durante la pandemia?

A María no le queda otro remedio que ir transformándose en una mujer fuerte, cuando su mundo se ve alterado de una forma irremediable.  Ella que no tiene padres y tiene un hermano pequeño a su cargo.  Y ahí está la respuesta, la gente que vive en una guerra está dispuesta a hacer cosas que no haría en una vida normal. Se ven obligados a vivir cada día como si fuera el último y no pueden guiarse más que por sus corazones.

Sin ninguna duda, el libro me ha hecho sentir cosas y también me ha llevado a sufrir con los personajes, a simpatizar con ellos, a descubrir una vez más la fuerza de las mujeres, su papel tantas veces olvidado, cuando somos, por lo menos, la mitad de la historia.  Casi siempre (y sí, estoy generalizando) afrontamos las situaciones con una mayor entereza y practicidad, nos rompemos menos.

En conclusión, os recomiendo este libro porque no me canso de leer obras sobre la Guerra Civil española (siempre queda algo por descubrir, un ángulo diferente desde el que observar), porque está contada por alguien de fuera aunque perfectamente documentada, porque hay muchos otros temas que se tratan directa o indirectamente y porque nos ofrece otros puntos de vista sobre los variados asuntos que aborda.

Para ir terminando, me ha parecido muy acertado ese juego entre el presente y el pasado, porque realmente a menudo está más relacionado de lo que pensamos.

Por todo lo anterior, os invito a leer «El alma de las flores». Después, como siempre, cuando la hayáis leído ¡dejad vuestros comentarios!

¡Gracias Viviana por hacernos vivir tantas historias en una sola novela!

Mis fragmentos preferidos 

«Y, triste congruencia: cuando se viven tiempos felices, nadie atina a precaverse para sortear los tiempos tristes.  Sumergidos en una felicidad que se asume eterna, preferimos confiar en que nunca sufriremos.  Pero no hay ser humano que se salve de atravesar malas temporadas » (página 12)

«Concluyó que la comida no sólo alimentaba, sino que, en algún punto, se relacionaba con el alma.  En otra ciudad, en otro continente, lejos de la patria, los sabores lejanos potenciaban la nostalgia y aumentaban los recuerdos de los seres queridos que, con cada bocado, parecían estar presentes pero también lejanos» (página 74)

***

«Había cantado la primera estrofa cuando algo inesperado sucedió, uno de esos extraños acontecimientos que se producen cuando la vida, después de hacernos un desplante, pareciera tener cargo de conciencia y lamentarse de habernos mortificado e intentara resarcirnos.  O, tal vez, simplemente, como si quisiera dejar claro que es ella la que impone las reglas de este juego, que es ella la que extiende generosa, las manos para darnos, o egoísta, para quitarnos, cuando se le da la gana» (página 93)

«Rafael pensaba que, para ser verdadero amigo, ni siquiera se necesitaba hablar a la perfección el mismo idioma, que bastaba con compartir tiempo, quererse, interesarse en las cosas del otro, acompañarse profundamente en trozos de vida» (página 292)

«Puso el alma en los labios, su corazón así se lo pedía sin mediar razones.  Rarezas del amor, que estalla donde él quiere y, muchas veces, donde menos se lo espera» (página 315)

«La cultura siempre sería un noble vehículo de comunicación más allá de la posición social que otorgara el dinero» (página 359)

***

«no estés triste, argentino, tú no estás aquí para cumplir las expectativas de nadie; tampoco los demás para cumplir las tuyas.  Cada uno debe cumplir las propias y ser feliz» (página 464)

«Porque reconstruir lo que se había malformado costaba lágrimas y esfuerzo» (página 468)

«Lástima que los años para vivir una existencia tuvieran fecha de caducidad.  Porque nadie se salvaba de recibir alguna vez el triste aviso de que sus día en esta tierra terminaban» (página 626)

«La guerra castigaba a buenos y a malos.  La contienda se abría paso y derrumbaba todo lo que se ponía frente a ella» (página 654)

***

«Una misma raza, sin apellido ni colores, en un mismo planeta sin territorios demarcados» (página 683)

«Nada era simple, pero el amor sanaba, acompañaba, daba fuerzas, remendaba y ayudaba a dormir en una mala noche» (página 693)

«Y concluyó que la forma de la hora final se relacionaba íntimamente con la clase de vida que se había llevado durante todos los días anteriores.  La muerte y la vida eran mellizas de distinto padre, caras de una misma moneda» (página 709)

«Porque los grandes deseos del corazón, los puros, los desinteresados, estaban allí por algo.  Nacían para que la persona que los tenía cumpliera con la parte que le tocaba en el universo, eran como piezas de un puzle que debían ser reunidas para armar el dibujo final y perfecto» (página 710)

Los fragmentos que me hicieron reflexionar

«La patria se extraña sin importar de quién se trate o los años que hayan transcurrido» (página 19)

«Ellos no lo saben, pero ese es uno de los extraños instantes en que la vida parece querer tomarles el pelo, y dejarles bien claro que es ella la que manda» (página 141)

«A veces, los momentos simples de la vida eran los más importantes» (página 185)

«Cuando se dice la verdad, el mundo avanza más rápido.  En el metro, una mujer le había comentado una frase que le quedó grabada: «Decir la verdad apura los finales» (página 245)

«Ella no tenía ni idea de lo que significaba tener un hijo.  Porque una vez que llegaba uno, nunca más se vivía en singular.  Se lo amaba de una forma especial, particular, como si respirara a través de él» (página 342)

«Las personas nobles perdonan y los sabios se perdonan a sí mismos» (página 464)

Palabras aprendidas

  • Avizorado: Acechado, observado, aguardado cautelosamente con algún propósito.
  • Cuadrillé: Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.  Dicho de una tela o de una prenda de vestir: Que presenta un diseño de cuadrículas.
  • Morigerar: Templar o moderar los excesos de los afectos y acciones.
  • Tigmotaxismo: No aparece en el diccionario de la RAE.  En Google: El tigmotaxismo es la respuesta a un estímulo táctil, puede ser positivo si el ser vivo se aleja de la fuente del estímulo y negativo si el ser vivo se acerca a la fuente del estímulo.
  • Ojotas: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay: Calzado a manera de sandalia, hecho de cuero o de filamento vegetal, que usaban los indicios del Perú y de Chile, y que todavía usan los campesinos de algunas regiones de América del Sur.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Suscríbete!

Si no quieres perderte nada y recibir las novedades de Mis Palabras Con Letras

Privacidad

¡Ya te has suscrito! ¡Gracias!