Reseña «Flor de Sal»

Susana López Rubio

Reseña Flor de Sal 1 Mis Palabras con Letras

Páginas: 440

Curiosidades

La autora del libro de la reseña «Flor de Sal», Susana López Rubio, es escritora y una de las guionistas más reputadas del momento.

Cuenta con una amplia trayectoria profesional en el sector audiovisual. Ha participado en series como Policías: en el corazón de la calleHospital Central, La chica de ayer y Física o química, entre otras muchas. Es la responsable de la adaptación televisiva de la miniserie El tiempo entre costuras y creadora de Acacias 38.

En cine, ha sido coguionista del largometraje Cómo sobrevivir a una despedida y, entre otros, ha firmado los guiones de cortometrajes como Juan y la nube (Premio Goya 2015 al Mejor Cortometraje de Animación).  También es autora de dos libros infantilesLa mejor familia del mundo y Martín en el mundo de las cosas perdidas.

Su primera novela El encanto nos transportaba a La Habana de la segunda mitad del siglo XX y nos contaba la apasionada historia de amor prohibido de un muchacho español y una joven adinerada cubana.

Sinopsis

Año 1914. Acaba de estallar la Gran Guerra y Julieta Carrión de la Vega llega con 16 años a Bolivia procedente de España, para reencontrarse con su padre, don Gonzalo Carrión, que dirige una mina de estaño en la ciudad de Potosí. Huérfana de madre, Julieta adora a su padre, o al menos la imagen idílica que tiene de él, pero muy pronto choca con la dura realidad. Don Gonzalo emplea niños para trabajar en la mina, y padre e hija tienen un primer y tremendo enfrentamiento. No solo eso, Julieta descubre que, desde hace años, su padre tiene una amante, Adela, una atractiva y peligrosa mestiza.

Harto de las peleas con su hija, don Gonzalo decide enviarla a una de sus propiedades en un lugar recóndito e inhóspito: El Salar de Uyuni. Allí, en un paraje de belleza salvaje, Julieta encuentra a paz y crea con los indígenas de la aldea cercana a su casa una cooperativa para explotar la sal. Conoce sus costumbres, sus valores, sus miedos, y también conoce a Siwar, un atractivo indígena, con quien entra en conflicto al principio, pero de quien acabará enamorándose.

Sin embargo, un buen día Julieta recibe la visita de su padre, que llega con una terrible noticia: la ha casado por poderes y la manda a España para que se consume su matrimonio. Además, le revela que Siwar trabaja para él y tenía el encargo de vigilarla atentamente. Julieta, desolada, viaja a Madrid, creyendo haber perdido para siempre El Salar, a sus gentes y especialmente a Siwar. Pero a veces la vida cierra una puerta pero abre otra, y la tenaz Julieta no parará hasta conseguir recuperar su verdadera vida.

Mi opinión 

Descubrí por casualidad este libro a través de las redes sociales y los comentarios positivos de bastantes lectores que ya la habían leído. Hoy en día, está claro que las redes son una excelente vía de promoción para autores y editores.  Además te permite tener un contacto más directo con los escritores. Desde luego, no todos responden pero cuando lo hacen, es gratificante saber que tu impresión les ha llegado y que agradecen que te hayas adentrado en sus historias.

Tenía una buena intuición respecto a esta novela y aunque no sé muy bien por qué, sabía que me iba a gustar.  Después de leer la sinopsis, tuve la certeza de que tenía que ser mi siguiente lectura, a pesar de no haber oído hablar de la autora, ni haber leído su primera obra. Como ya me conocéis un poco, no es un secreto que me encantan las historias de mujeres fuertes y tal vez por eso me metí de lleno en la vida de Julieta nada más abrir la llamativa portada azul, en la que destaca ese flamenco o parihuana de plumaje rosa.

Además en el resumen de la contraportada, se menciona también que la trama comienza en vísperas de la Gran Guerra, un momento histórico que me apasiona.  Las dos guerras mundiales son períodos históricos terribles que condicionaron el futuro de Europa y que han dado lugar a grandes narraciones, que nos permiten conocer mejor esos conflictos y, sobre todo, a las personas anónimas que tuvieron que enfrentarse a una realidad cruel, a la destrucción.

Julieta es la valiente protagonista, una mujer atrevida y nada convencional, que apunta maneras desde niña, manchándose sus bonitos vestidos, llevando la contraria a su madre y sumergiéndose en las obras de Julio Verne en busca de aventuras.  El principio nos introduce en su posición acomodada en Madrid.  También en el amor de sus progenitores, su encuentro y la evolución de su relación. Y nos detalla el largo viaje por negocios de Don Gonzalo, su emprendedor padre y cómplice de sus infantiles travesuras.

No obstante, el argumento más interesante se inicia cuando Sor Ajo va a buscarla para acompañarla hasta Bolivia, para encontrarse con su padre.  Allí compartimos con ella algunas novedades desagradables en su familia, los cambios en su personalidad, su inagotable deseo de conocer el mundo, de explorar nuevas amistades y de luchar por una realidad mejor, lección aprendida de sus antiguos profesores.  A través de su punto de vista, vamos enterándonos de que Don Gonzalo no era exactamente como creía y eso tendrá efectos en su existencia.

El desarrollo está dividido en distintas partes, coincidiendo con los diferentes lugares en los que tiene que vivir por las circunstancias que se van sucediendo sin descanso.  Junto a ella tendremos la oportunidad de desplazarnos de Madrid a Bolivia, pasar por Potosí, residir en la hacienda, viajar hasta Uyuni, regresar a Potosí, volver a Madrid, a Potosí, hasta concluir en Uyuni.

Si hay algo que me ha sorprendido gratamente en esta novela son las descripciones de los lugares que van apareciendo.  Me gustaría destacar algunas frases de las mismas (el resto tendréis que disfrutarlas vosotros):

Potosí:

«Imponente y hermosa como un tapiz intrincado de mil colores, tendido a las faldas del Cerro Rico».

Las cumbres de las montañas nevadas:

«se erguían majestuosas, cegadoras de su blancura infinita»

Mina «La Afortunada»

«se abrió ante mí un túnel largo como una culebra»

Uyuni:

«Al principio, donde la tierra yerma dejaba paso a la llanura de sal, grandes cristales yacían fragmentados y amontonados, como si una poderosa fuera indescriptible convirtiera en estatuas de sal a todo el que osara hollar la llanura».

Selva:

«Almandrillos, caricaris, tajibos y todo tipo de árboles exóticos se extendían por doquier, convirtiendo la selva en un majestuoso tapiz verde que inundaba valles y montañas»

Laguna:

«En la orilla de la laguna se alternaban los tonos azules intensos, blancos puros, rojizos, pardos, amarillentos»

Estación de Madrid:

«El eco de las locomotoras y de las voces de los viajeros creaba un peculiar ambiente bajo el majestuoso techo de acero y crista que cubría los andenes»

Librería Sebastopol:

«no había ni un solo rincón vacío en aquel lugar.  Libros y libros poblaban hasta el último recoveco».

Palacio Robledal:

«En el descansillo, colgado de la pared, había un enorme tapiz con el escudo del marquesado : un corzo sobre una estrella de ocho puntas»

El árbol de piedra del Salar:

«símbolo de los orígenes de la cultura quechua, el centro de tantas historias contadas generación tras generación»

Y es realmente especial la explicación de la recogida de la flor de sal, que da título al libro:

«Caminé con la sensación de haber presenciado algo especial, casi místico para las gentes de la región»

En definitiva, el texto me atrapó desde el principio, porque desde la primera línea cumplió con mi objetivo fundamental en la lectura, entretenerme y ayudarme a evadirme.  Ciertamente, es una historia increíble, llena de aventuras, viajes, traiciones, amor, amistad, lugares maravillosos, paisajes sorprendentes… y también de giros inesperados.

Los personajes están marcados por su historia, su pasado, sus recuerdos, su origen, sus raíces, sus creencias y, como no puede ser de otra forma, por los vaivenes del destino.

Por todos estos motivos, os recomiendo que no os perdáis esta novela, de lectura ágil y estructurada en cortos capítulos, de modo que te animas a seguir leyendo un poquito más. Además no dejan de pasar cosas constantemente y muy rápidamente. Cuando me da pena cerrar el libro definitivamente es una buenísima señal, eso es que me he metido por completo en la historia. Como me encanta Cuba, ahora tendré que conseguir «El encanto» y seguir muy de cerca la trayectoria de Susana López Rubio.

Y, ya sabéis, cuando lo hayáis leído ¡contadme vuestra opinión!

Mis fragmentos preferidos 

«Los brazos de mi padre eran el único lugar en el mundo en el que me sentía invencible, protegida contra cualquier calamidad que la vida pudiera ponerme por delante, y su partida cortó de cuajo nuestra unión» (página 54)

«Ser una dama significa quererse a una misma, respetarse y nunca dejar que nadie ponga en duda tu valor». (página 38)

«Y tuve la certeza de que, a pesar de encontrarme en un país desconocido, en el otro extremo del mundo, en los brazos de mi padre estaba en mi casa» (página 55)

«(…) pero sus ojos seguirían brillando siempre con el deseo de nuevas oportunidades, de nuevas aventuras.  Ese brillo era la eterna juventud » (página 62)

«Ser valiente no es no tener miedo.  Al contrario, es estar aterrado y lograr superarlo» (página 64)

«(…) se estableció una calma tensa, como un día soleado en el que el olor a tierra mojada anticipa la llegada de una tormenta» (página 85)

«Tener una personalidad fuerte no está reñido con ser una dama.  Ser una dama significa quererse a una misma, respetarse y nunca dejar que nadie ponga en duda tu valor» (página 112)

«¿Rezar no es una forma de hablar con los seres queridos que ya no están en este mundo?» (página 167)

«Sin ni siquiera proponérselo, Siwar me había demostrado que la inteligencia y la destreza no conocen razas, religiones ni riqueza» (página 179)

«Era un silencio cómplice.  Como el que comparten las personas que disfrutan tanto de su compañía mutua que no necesitan llenarlo con cháchara innecesaria» (página 192)

«Ningún libro merece ser reducido a cenizas por culpa de un corazón despechado» (página 230)

«Pero tampoco podés arrojar a la basura el amor de tu vida solo porque haya cometido un error, ¿no ves? Somos humanos, todos cometemos errores» (página 239)

«(…) la respuesta estaba clara: la querría con locura igualmente.  Nunca dejaría de hacerlo, en eso consistía ser una madre» (página 276)

«A pesar del agua, de las nubes y de que llevemos tantos días sin ver el cielo, ¿usted duda de que las estrellas siguen estando ahí? (…). Pues con el amor de una madre ocurre lo mismo.  O de un padre» (página 276)

«No pude evitar pensar que, en los momentos críticos, coger la mano de un padre era el remedio más eficaz para templar los nervios» (página 283)

«Me eché a llorar mientras abría el libro y aspiraba el aroma del papel: el olor de las aventuras y los sueños» (página 290)

«Asiri solía decir que había magia en las palabras. Que las palabras podían cambiarte la vida, transformarte hasta extremos inimaginables.  Que las palabras eran poderosas y no debían emplearse a la ligera.  Ella pensaba que todos teníamos el poder de transformar a las personas, ya que hay palabras que pueden marcar más que las cicatrices» (página 360)

«Los negocios no pueden estar por encima de los afectos.  Si no cuento con el respeto de mis seres queridos, mi vida no vale nada» (página 403)

Los fragmentos que me hicieron reflexionar

«- Pequeña, no puedes encerrar a las hormigas.  Lo entiendes, ¿verdad? Siempre encontrarán la manera de escaparse por las rendijas y volver al jardín» (página 23)

«Y para mí era difícil saber qué era más horrible, si la cobarde condescendencia de los hombres o el abierto desprecio de las mujeres» (página 86)

«Si hay algo que le gusta a la gente, es una buena historia de redención» (página 122)

«Piense que la vida real siempre tiene un final desdichado.  Pero ¿acaso nuestra muerte les resta valor a todas nuestras vivencias y aventuras? ¿No les ocurre lo mismo a los personajes de las novelas?» (página 218)

«No te dejes morir en vida.  ¿No quieres ayudarte a ti misma? Ayuda a los demás, entonces.  Piensa en el bien común» (página 301)

Palabras aprendidas

  • Daguerrotipo: Aparato utilizado para obtener imágenes por daguerrotipia. Daguerrotipia: Técnica fotográfica primitiva mediante la cual las imágenes captadas con la cámara oscura se fijan sobre una chapa metálica convenientemente preparada.
  • Garrotillo: Difteria grave u otra forma de angina maligna que solía producir la muerte por sofocación.
  • Buchitos: (No está registrada en el diccionario de la RAE).  Por el contexto, entiendo que buchito es un sorbo pequeño de líquido.
  • Capibara: Argentina y Perú: carpincho.  Carpincho: Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay: Roedor americano de hábitos acuáticos, que alcanza el metro y medio de longitud y llega a pesar más de 80 kilogramos.  Tiene la cabeza cuadrada, el hocico romo y las orejas y los ojos pequeños.  Su piel se utiliza en peletería.
  • Cojudo: Dicho de un animal: no castrado. En Bolivia, Chile, Ecuador, Honduras, México y Perú: Tonto, bobo.
  • Churiqui: (No está registrada en el diccionario de la RAE). La palabra aparece ya en la página 67 y se entiende que es algún tipo de guiso.  Pero en la página 74 del libro se explica que el churiqui de gallina son «las mollejas de pollo de toda la vida». 
  • Poto: Argentina, Bolivia, Chile, Eduador y Perú: nalgas (porciones carnosas y redondeadas). 
  • Locotos: (No está registrada en el diccionario de la RAE). No está en el diccionario de la RAE.  En el libro se explica lo que son los locotos: unos chiles picantes que se cultivaban en el pueblo de Aguasdulces y con los que se elaboraba un aguardiente especialmente intenso. El aguardiente era conocido entre los comerciantes ingleses e irlandeses como tummy heater, calientabarrigas.
  • Añusgarte: Atragantarse, estrecharse el tragadero como si le hubieran hecho un nudo.
  • Vizcacha: Roedor de hábitos nocturnos propio de las grandes llanuras, donde construye complejas colonias de cuevas.  Su cuerpo es rollizo, la cabeza grande y ancha, mide aproximadamente 80 centímetros y su coloración es gris oscura, con el vientre blanco.  Vive en el Perú, Bolivia, Chile y la Argentina.
  • Peltre: Aleación de plomo, estaño y algún otro metal.
  • Quinua: Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú: Planta anual de la familia de las quenopodiáceas, de la que hay varias especies, de hojas rómbicas y flores pequeñas dispuestas en racimos.  Las hojas tiernas y las semillas, muy abundantes y menudas, son comestibles.
  • Morrillo: Coloquial: cogote abultado. Porción carnosa que tienen las reses en la parte superior y anterior del cuello.
  • Parihuana: (No está registrada en el diccionario de la RAE). En el libro explica que las parihuanas son flamencos.
  • Pirocas: (No está registrada en el diccionario de la RAE). En la página 221 del libro se habla de gallinas pirocas.
  • Romaza: Hierba perenne de la familia de las poligonáceas, con tallo nudoso, rojizo, de 60 a 80 centímetros de altura, hojas alternas, envainadoras, oblongas, más agudas las superiores que las inferiores, y de nervios encarnados, flores sin pedúnculo, en verticilos apretados, fruto seco con una sola semilla dura y triangular, y raíz gruesa, de corteza parda e interior amarillento con vetas sanguíneas.  Es común en España, las hojas se comen en potaje, y el cocimiento de la raíz, se ha usado como tónico y laxante.
  • Proceloso: Borrascoso, tormentoso, tempestuoso.
  • Pericotes: En el diccionario de la RAE: Baile popular asturiano.  Pero no tiene ese significado en el libro.  Esta palabra aparece en la página 329 y se añade que los pericotes son unos animalitos que parecían una mezcla entre conejo y ardilla, que vivían en túneles bajo el terreno. Sus depredadores naturales son los búhos.
  • Birlocho: Carruaje ligero y sin cubierta, de cuatro ruedas y cuatro asientos, abierto por los costados y sin portezuelas.
  • Perrunilla: Andalucía, Extremadura y Salamanca: Especie de bizcocho o torta pequeña con manteca, harina, azúcar y otros ingredientes.
  • Hachones: Hacha (vela de cera).  Hacha (Mecha de esparto y alquitrán).  Especie de brasero alto, fijo sobre un pie derecho, en que se encienden algunas materias que levantan llama, y se usa en demostración de alguna festividad o regocijo público.
  • Pedernal: Variedad de cuarzo, compacto, traslúcido en los bordes y que produce chispas al ser golpeado.  Suma dureza en cualquier cosa.

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