Reseña «El día que se perdió el amor»

Javier Castillo

Páginas: 426

Curiosidades

Después del éxito arrollador de «El día que se perdió la cordura», con más de 100.000 ejemplares vendidos y una gran acogida internacional, Javier Castillo regresó con esta nueva novela que explora los límites del amor y que fue calificada como una experiencia única de lectura, un thriller diferente y adictivo, que daba continuidad al fenómeno editorial del año.

En esta segunda parte, continuación de la anterior, se terminan de atar los cabos que habían quedado sin resolver en la primera. Los personajes de la novela son los mismos en los dos libros.

En esta nueva entrega, hay cinco protagonistas y cada capítulo comienza con el nombre de uno de ellos, de este modo resulta sencillo seguir la trama y la parte de cada personaje.

Ambas novelas llevan vendidos más de 350.000 ejemplares en España. «Todo lo que sucedió con Miranda Huff» es su tercera novela y supone su confirmación como uno de los mejores escritores del género.

Sinopsis

A las doce de la mañana del 14 de diciembre, una joven llena de magulladuras se presenta desnuda en las instalaciones del FBI en Nueva York.

El inspector Bowring, jefe de la Unidad de Criminología, intentará descubrir qué esconde una nota amarillenta con el nombre de una mujer que horas después aparece decapitada en un descampado.

La investigación lo sumirá de lleno en una trama en la que el destino, el amor y la venganza se entrelazan en una truculenta historia que guarda conexión con la desaparición de una chica varios años antes y cuyo paradero nunca pudo descubrir.

Un año después de los sucesos ocurridos en Boston, Jacob y Amanda intentan comenzar una nueva vida juntos en Nueva York, pero la aparición de una enorme espiral pintada en la pared del salón de su casa dilapidará para siempre sus planes de futuro.

Mi opinión 

Aunque sé que han sido dos importantes éxitos, yo no había oído hablar de este libro, ni del anterior, ni tampoco de su autor, Javier Castillo, un escritor que se ha ido consolidando, lo que le ha permitido vivir del oficio de contar historias.  Reconozco que probablemente hubiese sido mucho mejor comenzar con el primero, pero llegó a mis manos esta novela por casualidad y empecé a leerla, sin saber muy bien qué me iba a encontrar y sin tener referencias previas.

A veces pasan estas cosas por azar, proponiéndote un cambio en tus planes.  Y sí, el libro me ha gustado, en primer lugar porque me ha sorprendido y eso que no es ni de lejos mi estilo preferido de lectura, ni el tipo de trama que acostumbro a elegir para mis ratos entre páginas.  Pero, sin duda, a veces hay que salir de la zona de confort y aventurarse por caminos diferentes a los habituales.

Desde luego, el inicio es inquietante, con una joven desnuda en el centro de Nueva York, que pretende ser detenida y que lleva consigo unos papeles amarillos, con nombres y fechas.  Pronto aparece en escena el inspector Bowring, por el que es imposible no sentir empatía cuando vas conociendo su vida y los trances que ha tenido que vivir.

Confieso que enseguida me metí de lleno y en dos días del fin de semana ya había leído más de la mitad.  Es un libro de lectura fácil y rápida, que te va llevando de un asunto a otro de una forma amena y sin grandes rodeos, ni frases largas, ni descripciones interminables, dejándote con la intriga al final de cada uno de los 57 capítulos, que vas dejando atrás de una manera ágil.

Los capítulos son breves, muy concisos. Eso facilita que quieras seguir con la novela y que no te de pereza pasar la página para continuar descubriendo más detalles, para ir resolviendo los sucesos que van planteándose y para ir despejando la intriga que generan las últimas líneas de cada una de esas partes.  Te va picando la curiosidad y te apetece despejar los enigmas que van surgiendo, relacionados con cada uno de los personajes y con sus puntos en común, porque se intuye desde el principio que todo está vinculado.

Me llamó sobre todo la atención que la novela está escrita en tercera persona, excepto los capítulos de Jacob.  En ese caso, están escritos en primera persona y tiempo presente, como si él mismo nos estuviese contando lo que está pasando y cómo lo está viviendo en cada momento, compartiendo así de un modo más directo sus emociones y su preocupación.

Lo cierto es que nos encontramos con amor, misterio, familias, problemas, suspense, secuestros, asesinatos, enfermedades mentales y extraños comportamientos… pero todo tiene su sentido.  Sucede todo al mismo tiempo, salvo la parte dedicada a Carla, que transcurre unos años atrás en un monasterio o convento.

No se profundiza demasiado en los personajes, tal vez porque ya se describieron con más detalle en la primera entrega, sin embargo, por mi experiencia, no es imprescindible haber leído la anterior para enterarte.

Recomiendo el libro porque es entretenido, con un ritmo trepidante que permite una lectura cómoda, gracias también a una estructura clara y a un estilo muy directo.  Es como ver una película de acción o una serie de reducidas entregas que te van haciendo pasar unos buenos ratos, sin mayores pretensiones.

Además el final es sorprendente (aunque sí, es verdad, esperaba que aún lo fuera más) y el epílogo es un bonito broche de oro a la historia.

Si os animáis a leerlo después de este reseña ¡no olvidéis contarme vuestra opinión!

Mis fragmentos preferidos 

«Lo que él buscaba era el aburrimiento, lo perseguía de manera premeditada, pero este tenía la costumbre de huirle cada vez que trataba de alcanzarlo»

«Pero la casualidad comparte el defecto de la ambigüedad con destino»

«La casualidad no es más que el destino disfrazado de inocencia»

«No hay dolor más intenso que el que te transmite, con su mirada, el amor de tu vida»

«Pero un alma sucia no vuela.  Se arrastra reptando como puede, frotándose las manchas en soledad por rincones oscuros en los que nadie mira y acaba pudriéndose si no tiene un objetivo vital»

«Entre sollozos esporádicos , y en este abrazo efímero y eterno me enseña algo que nunca pensé que aprendería: cuánto es capaz de querer un padre»

«Nadie es el mismo al terminar una historia.  Ni siquiera es el mismo dos días seguidos»

«La verdad siempre se encuentra en la última planta para que salte al vacío detrás de ella»

«Cuando no confías en quienes tienes a tu alrededor, las cosas maravillosas dejan de serlo»

«(…) porque las familias condenadas a vivir en soledad estaban destinadas a repetir una y otra vez todos sus temores»

Los fragmentos que me hicieron reflexionar

«Dentro de la felicidad siempre subyace el miedo a perderla»

«La vida tiene un plan para todos nosotros, lo comprenderás cuando todo encaje.  Cuando encuentres la pieza clave del puzle entenderás el porqué de esa lucha»

«La soledad no te alimenta, hija, la soledad se alimenta de ti.  Crece con cada minuto que pasas con ella, se agarra a tus inseguridades, te hace ver cosas que no existen y, cuando te das cuenta y quieres escapar de ella, ya te ha invadido para siempre»

Palabras aprendidas

  • Aquilinas: Dicho del rostro. aguileño. Aguileño: Dicho del rostro: Largo y delgado.

 

 

 

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