Entrevista a Ana Alcolea

Entrevista a Ana Alcolea

Entrevista a Ana Alcolea  

En pleno mes de julio, cuando el calor empieza a apretar y los brotes nos llenan de incertidumbre mientras convivimos con las mascarillas y el gel, he podido hacerle una entrevista a la escritora aragonesa Ana Alcolea. 

Como suele ser habitual, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros.

Acaba de recibir el Premio de las Letras Aragonesas, que se otorga desde el año 2001 y que tiene como objetivo reconocer una labor continuada o de especial notoriedad de personas, instituciones o entes aragoneses, en los ámbitos de la creación e investigación literarias.

Así que estoy encantada de saber más sobre ella.

Ana Alcolea Mis Palabras con Letras 1

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Primero os la presento:

Ana Alcolea nació en Zaragoza en 1962, es licenciada en Filología Hispánica y diplomada en Filología Inglesa. Ha sido profesora de Lengua y Literatura durante más de veinticinco años, y ha publicado ediciones didácticas de obras de teatro y numerosos artículos sobre la enseñanza de Lengua y Literatura. Adora conocer otras culturas y otras lenguas. En 2009 aparece su primera novela para adultos, «Bajo el león de San Marcos».

Especializada en literatura infantil y juvenil, en la actualidad compagina la escritura con la impartición de charlas en colegios e institutos de todo el mundo.

En 2016 fue premiada con  el Premio Cervantes Chico, un prestigioso galardón que otorga el ayuntamiento de Alcalá de Henares para distinguir a escritores de lengua castellana cuyo trabajo haya destacado en la literatura infantil y juvenil.

En 2011 ganó el VIII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil con la obra “La noche más oscura”.

Recientemente ha recibido el Premio de las Letras Aragonesas del año 2019. El premio lo entrega el Gobierno de Aragón a aquellas personas que realizan una labor continuada en la creación e investigación literarias ejemplares para la sociedad aragonesa.

Su última obra, «El abrazo de las mariposas», vio la luz el pasado 11 de junio. La historia sigue el camino abierto por Miguel y Sabina en «El abrazo del árbol» y «El abrazo de la sirena».

Ana Alcolea Mis Palabras con Letras 2

 

Algunos de sus libros:

El medallón perdido  

El retrato de Carlota  

Donde aprenden a valor las gaviotas  

El bosque de los árboles muertos 

Mención Especial Premio Anaya 2009

La sonrisa perdida de Paolo Malatesta

El vuelo de las luciérnagas

Cuentos de la abuela Amelia  

La noche más oscura

Premio Anaya, 2011, Lista White Ravens 2012, Premio CCEI 2012

Napoleón puede esperar

Anaya, nueva edición 2018, Finalista Templo de las Mil Puertas 2013, Diploma de la Asociación «Los Sitios», 2016

El secreto del galeón

Finalista Premio Hache 2016, Recomendado por la Fundación Cuatrogatos, 2015, Miami, USA

Castillos en el aire

Bajo el león de San Marcos

El abrazo del árbol

El secreto del espejo

Postales coloreadas

El secreto de la esfinge

Tarek el africano

El maravilloso mundo de la ópera

 

Y aquí está la entrevista:

 

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias. Estoy convencida de que, siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

No puedo imaginar mi vida sin todo lo que he leído y sigo leyendo. Me gusta leer de todo, depende del momento y del lugar en el que estoy. Leo sobre todo novela, generalmente intimista. Leo poesía cuando vivo inmersa en la naturaleza. También ensayos sobre arte, literatura, estética…

 

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos dando forma a tus palabras. 

Siempre me gustó leer, y escribía apenas lo estrictamente necesario. Poco después de hacerme profesora, me pidieron que comentara unos textos literarios, y después que preparara dos ediciones didácticas de sendos clásicos teatrales españoles. Pero no fueron publicaciones de creación literaria propia. Eso llegó tras la muerte de una persona muy querida; entonces, necesité y deseé escribir algo en su memoria, y escribí mi primera novela, «El medallón perdido». Fue rechazada por la primera editorial a la que la mandé. La aceptó la segunda, y aquí estamos…

 

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto y teniendo en cuenta tu labor docente y tus libros publicados ¿puedes contarnos si tu sueño es poder vivir de la profesión de escribir? Si tuvieses que elegir ¿por qué faceta te decantarías? ¿Te gusta compaginar ambas? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales?

Hace casi diez años que me dedico exclusivamente a la literatura. Dejé de dar clase porque ya no podía compaginar ambas tareas. Son dos trabajos hermosos. He sido profesora 26 años, y espero ser escritora otros 26…

 

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil.  Tú has escrito numerosa literatura infantil y juvenil ¿es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

Es lo que intentamos  hacer los que nos dedicamos sobre todo a la literatura infantil y juvenil. Viajamos constantemente para encontrarnos con lectores en colegios, institutos, bibliotecas… Los profesores, las editoriales, algunas instituciones hacen una labor ímproba. Pero apenas existimos en la programación de la televisión, por ejemplo. Es una tarea que hacemos nosotros solos con nuestra obra, sin la ayuda de los medios de comunicación que más llegan al público en general.

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

No sigo ningún ritual porque escribo cuando puedo y en diferentes lugares. Viajo mucho y aprovecho a veces los trenes, los hoteles… Por supuesto, mi casa, mi despacho es el lugar donde más me gusta escribir, pero no siempre estoy en casa… Intento escuchar ópera cuando escribo, eso sí. Me ayuda a concentrarme.

 

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio.  Además, quiero pedirte que nos cuentes cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Los objetos y los lugares nos cuentan historias. A veces estoy en un lugar y pienso “¿qué pasó aquí antes de que llegara yo?” Ese es un buen motivo para empezar a escribir. Por otra parte, nunca formo a los personajes previamente y tampoco sé lo que va a ir ocurriendo durante la novela. Generalmente desconozco también el final, que solo he sabido de antemano en tres de mis novelas. Me gusta que la novela, la historia, los personajes, vayan creciendo. Los observo, los voy conociendo y voy viendo cómo se comportan, y por qué. Es apasionante.

 

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.   En tu opinión ¿son útiles estos certámenes? ¿Puedes contarnos tu experiencia? ¿Has sido alguna vez jurado en alguno de ellos? ¿Cómo fue esa tarea?

Yo también me he presentado a concursos que no he ganado, con novelas que después han tenido mucho éxito en otras editoriales… Son muchos los originales que se presentan, y es muy difícil ganar.

Sí he sido jurado varias veces y no es nada fácil serlo.

 

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

Un escritor debe ser un buen lector. Debe saber manejar bien el lenguaje, eso es algo fundamental, y para ello hay que haber leído mucho. Y ser curioso, mirar el mundo con curiosidad, hacerse preguntas sobre cada piedra, cada rama, cada objeto. Todo se aprende en esta vida. Lo importante es saber mirar y saber ver todas las historias que hay a nuestro alrededor. Hay que preguntarle a los objetos, a los espacios, y nos cuentan muchísimas historias…

 

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

Tienen aspectos estupendos y otros no tanto. Está muy bien el contacto que permiten entre lector y escritor. No me gusta el anonimato de algunas personas que se creen en el derecho de poder decir barbaridades porque nadie sabe quiénes son. También es verdad que se puede tender a juzgar la obra de un escritor en virtud de su comportamiento en las redes sociales, si es más o menos amable, más o menos incisivo, y eso entraña un peligro. Hay grandes escritores cuyos comportamientos personales no han sido precisamente ejemplares, y los seguimos leyendo por la calidad de su literatura, no por si fueron más o menos simpáticos, más o menos complacientes. Las redes sociales nos confunden porque todo se iguala en un mismo nivel.

 

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

Espero que no. Mis novelas no juveniles tienen a mujeres como protagonistas principales, y son leídas igualmente por hombres y por mujeres. Creo que la buena literatura no tiene ni edad ni sexo.

 

11.-  Acabas de recibir un merecido Premio de las Letras Aragonesas 2019, reconociendo tu larga trayectoria en defensa de la literatura infantil y juvenil, tu acreditada narrativa para adultos, además de tu fértil imaginación y tu tenaz labor pedagógica.  Si tuvieses que quedarte con un solo de tus libros ¿cuál elegirías? ¿Qué me contarías sobre él para que fuese mi próxima lectura?

Esta es una pregunta muy difícil de contestar. Todos mis libros están escritos con emoción y gusto, así que me es difícil quedarme solo con uno. No obstante, te voy a recomendar «Postales coloreadas», que es una novela sobre una familia a lo largo de todo un siglo, escrita con mucho humor negro y nada condescendiente. La escribí tras la muerte de mi abuela, que me contaba muchas cosas que se habrían perdido si no hubiera escrito la novela…

 

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro.  ¿Estás ya trabajando en una nueva historia? En caso afirmativo ¿nos puedes adelantar algo?

Acabo de terminar de corregir una novela que saldrá en octubre en la editorial HarperCollins. Una novela que me gusta mucho y que me ha arañado mucho escribir. No puedo contar nada más…

 

¡¡Tengo que darle un millón de gracias por esta entrevista a Ana Alcolea cuando acaba de recibir el Premio de las Letras Aragonesas 2019!!

Ana, muchísimas gracias por tu rápida respuesta y por ponerme las cosas tan fáciles.  Además, quiero pedirte disculpas porque desconocía que ya no te dedicabas la docencia.  Desde luego tu obra se merece que te dediques exclusivamente a ella.

Por supuesto ¡te deseo lo mejor con esa nueva novela que saldrá en octubre! Y espero poder leer muy pronto el libro que me has recomendado, «Postales coloreadas».  De modo que ya te contaré…

 

 

Entrevista a Javier Sierra

Entrevista a Javier Sierra

Entrevista a Javier Sierra  

Yo he sido la primera sorprendida, os lo prometo y tenéis que creerme, pero he conseguido hacerle una entrevista al escritor Javier Sierra, quien hace veinticinco años decidió buscar respuestas a grandes preguntas a través de la escritura.

Como suele ser habitual, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros.

Acaba de publicar una nueva novela, escrita en unos quince días y en pleno confinamiento y que trata precisamente de la pandemia. En la misma, reflexiona sobre las lecciones que se pueden extraer de la crisis de la Covid-19 y trata de llegar al origen del virus.

 

Primero os lo presento:

Javier Sierra nació en Teruel en 1971, vive en Madrid, está casado y tiene dos hijos   Formado en el mundo del periodismo –fue cofundador de la revista mensual Año Cero en 1990, director de la revista Más Allá de la Ciencia durante siete años, además de presentador y director de espacios en radio y televisión en España-, ahora invierte su tiempo en investigar arcanos de la Historia y escribir sobre ellos.

En su haber se cuentan varios galardones literarios, como el Premio Planeta en 2017 por «El fuego invisible», su finalista al Premio de Novela Ciudad de Torrevieja por «La cena secreta», o internacionales como sus tres Latino Book Awards –otorgados a la Mejor Novela Histórica del año 2007 publicada en inglés en EE.UU., por «La dama azul», y a la Mejor Novela de Aventuras de 2011 en inglés y español, por «El ángel perdido».

También ha recibido honores como el que en 2009 le distinguió como Hijo Adoptivo de Ágreda (Soria) por la difusión internacional dada a la vida de sor María de Jesús de Ágreda, una monja de clausura del siglo XVII a la que se atribuyó la conversión de miles de nativos americanos de Nuevo México, Arizona y Texas gracias al don místico de la bilocación. En 2017 Javier recibió asimismo la Cruz de San Jorge, la más alta condecoración que concede la provincia de Teruel, y en 2018 fue nombrado Hijo Predilecto de su ciudad. Ambos reconocimientos subrayan la contribución de su trabajo al “honor y buen nombre” de la tierra que lo vio nacer.

Todos sus libros tienen un común denominador: sirven de puente al lector para cruzar de éste a otros mundos. Y lo hacen sobre una pasarela cimentada sobre misterios científicos e históricos sólidamente documentados. A menudo el autor explica que su trabajo literario –tanto en narrativa como en ensayo- debe ser entendido como un todo.

 

Sus libros:

Roswell. Secreto de estado  (1995)

La España extraña  (1997)

La dama azul  (1998)

En busca de la Edad de Oro  (2000)

Las puertas templarias  (2000)

La cena secreta  (2004)

La ruta prohibida  (2007)

El ángel perdido  (2011)

El quinto mundo  (2012)

El maestro del Prado  (2013)

La pirámide inmortal  (2014)

El fuego invisible  (2017)

Premio Planeta 2017

El mensaje de Pandora (2020)

 

Y aquí está la entrevista:

 

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritor, eres primero un gran y apasionado lector.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

Quizá te sorprenda mi respuesta: leo más ensayos que novelas. Aunque dentro del primer género, adoro los libros de no-ficción escritos por novelistas como Christian Jacq o Umberto Eco. De algún modo, saben darle esa emoción que es común en la novela y te obligan a pasar páginas mientras aprendes.

 

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos dando forma a tus palabras. 

Empezar a escribir es fácil. Se trata de un proceso natural que, a menudo, te sorprende en la infancia. Lees algo que te impacta y tratas de emularlo. Es así de sencillo. Aunque creo que tu pregunta se refiere más bien a la aventura de ver tus textos editados. Mis primeros cuentos, aquellos que redacté con 8 o 9 años, los ilustré y encuaderné con grapadora, poniéndoles portadas a colores e imaginando que eran libros “de verdad”. Todavía los conservo. Luego llegaron pequeños libritos, ensayos, editados en la Universidad o que acompañaron a algún lanzamiento de fascículos en quiosco, hasta que en 1995 un editor me pidió «Roswell, secreto de Estado». De eso hace un cuarto de siglo, y ya no he abandonado las estanterías de las librerías.

 

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto, tú eres un escritor de éxito, con unas cifras increíbles de ventas y tus obras se traducen a más de cuarenta idiomas. En este sentido ¿puedes contarnos cuándo llegó el momento de poder vivir de esa profesión? ¿Cuál fue la clave que te indicó que podías vivir publicando? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales? 

Todo depende de tu carácter. Si eres de naturaleza temerosa, te costará dejar un trabajo fijo, un sueldo cada mes, y lanzarte a la incertidumbre de ser “escritor a tiempo completo”. Pero si un día te das cuenta de que la vida es corta y se vive más intensamente cuando todo es incierto, ese salto será inevitable. A mí me sobrevino en 2005. Acababa de publicar «La cena secreta». Aún no era un éxito internacional pero empezaba a sonar en las librerías. Yo entonces dirigía una revista mensual de gran tirada, tenía 34 años, sin hijos, disponía de un programa semanal en Telemadrid… Y acababa de lanzarle un órdago a mi novísima agente literaria, Antonia Kerrigan: “¿tú crees que podría dedicarme solo a escribir?”. Ella me miró, intuyendo el fuego en mis ojos, y dijo… “¿Por qué no? Intentémoslo”. Y ahí empezó todo. En un luminoso despacho de Barcelona, soñando en voz alta.

 

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

Yo creo que . No se trata de “leer por leer”. Lo importante no es el acto en sí de la lectura sino el contenido y la importancia de lo que lees. Si un joven deja de leer a los 17 hay varias cosas que han fallado: nadie le ha sabido poner en las manos un libro que le haya interesado; nadie le ha invitado a un rincón de la Biblioteca más cercana o de la librería de su barrio donde está ese libro esperándolo… O nadie le ha escuchado lo suficiente para hacer cualquiera de esas cosas con acierto. Créeme. Si un libro te importa, lo devoras. No importa si tienes 11, 17 o 71 años.

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

¡No! Desde que tengo hijos, no hay rituales que valgan. Escribo cuando la casa se queda vacía, muda, y tengo horas por delante para garabatear esquemas y ponerme a redactar.

 

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio.  Además, como tus novelas son sobre todo históricas, quiero pedirte que nos cuentes cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes.

Lo cierto es que no hay nada que me inspire más que leer y viajar. En esos momentos es fácil sentir esa sensación de epifanía que te hace comprender algo o relacionar lo que acabas de encontrarte con algo que ya sabías. No existe sensación comparable a ese momento en el que entiendes al fin algo, por pequeño que sea. Pero para llegar a ello hay que ponerse en actitud humilde, recordar ese primer día de colegio en el que todo te resulta nuevo, sentarte en tu flamante pupitre y dejarte deslumbrar por un maestro (de papel o de carne y hueso). Es ahí donde empieza la aventura de mis libros: escuchando, aprendiendo, tomando notas, apuntes de dibujo, fotos… ¡Lo que sea!

 

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.   En tu opinión y con numerosos galardones en tu haber, incluido el Premio Planeta en 2017 ¿son útiles estos certámenes? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Has sido jurado alguna vez?

He sido jurado de varios galardones (el último, el Premio Minotauro) y es algo que me resulta muy difícil. Puedo ver la ilusión que esconden muchos textos, pero también la falta de experiencia de muchos de sus autores. El trabajo de rechazar un texto es horrible, sobre todo porque este es un trabajo en el que el gesto de un lector puede cambiarlo todo. Pero te diré algo: no es importante que te presentes a premios; lo que verdaderamente importa es que escribas una novela digna. Si lo haces y si tiene ese “algo” que la hace especial, confía. Terminará encontrando el premio que más importa: llegar a quienes la lean.

 

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?.  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

La pregunta es difícil, pero tiene respuesta: voz. Un escritor debe tener voz propia. No debe imitar a ningún otro, aunque sean sus ídolos. Debe hallar ese registro en el que se halle a gusto y en el que sus personajes crezcan sin dolor. Y eso no pasa necesariamente por ir a una escuela de escritores, aunque puede ayudarte.

 

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

Supongo que cada uno tiene su “manual” a este respecto. A mi me gusta llevar mis redes, aunque a veces no pueda dedicarles el tiempo que exigen. Pero los lectores lo comprenden y terminan acostumbrándose a mis tiempos. Sé tú misma. Ya está.

 

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

No. Desconfía de los “apellidos” en literatura. Son etiquetas que distraen y que pueden hacer que te pierdas textos interesantes. Hombres y mujeres no somos tan distintos como quieren hacernos creer. De hecho, convergemos en muchas más cosas que las que nos separan.

 

11.-  De tus novelas, yo he leído “La cena secreta”, en la que se desvela cuáles pudieron ser las verdaderas fuentes de las que bebió Leonardo para pintar la obra sacra más conocida de la cristiandad. Una narración que cambió la forma de ver esa escena y que fue posible gracias a una ardua labor de investigación. Si tuvieses que quedarte con un solo de tus libros ¿cuál elegirías? ¿Qué me contarías sobre él para que fuese mi próxima lectura?

Prueba con «El fuego invisible». Fue mi premio Planeta en 2017. Es una novela que habla del misterio de la inspiración, de cómo los escritores accedemos al mundo de las ideas por las puertas más insospechadas. Descubrirás que el mundo es lo que somos capaces de ver en él y que para hacerlo más luminoso hay que imaginarlo primero. Lo que cuento es de un gran valor si quieres escribir…

 

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro.  En esta complicada situación, ha salido tu última novela “El mensaje de Pandora”, sobre el origen de los virus, pero también una reflexión acerca del estilo de vida de los humanos y sobre cómo las pandemias lo han ido modelando catástrofe tras catástrofe.  La has escrito durante el confinamiento ¿qué puedes compartir sobre la misma con nosotros? ¿Qué hay de diferente en esta novela? Supongo que estás deseando “vivirla” con tus lectores ¿cómo será la promoción del libro?

«El mensaje de Pandora» es un texto epistolar, una carta, en la que su redactora de ficción reflexiona sobre qué debemos hacer para construir el mundo que viene. El que surgirá tras la pandemia mundial de la covid-19. Es un libro corto pero muy intenso, que creo te va a gustar porque está concebido como un relato que te hará pensar sobre por qué hemos vivido todo esto… Nos faltan libros filosóficos, esto es, que te hagan amar la sabiduría. Y esta novela, como aquella de «El mundo de Sofía», lo busca con ahínco.

 

¡¡Tengo que darle un millón de gracias por esta entrevista a Javier Sierra cuando se encuentra en plena promoción de su nueva novela: «El mensaje de Pandora»!!

Javier, no sé cómo agradecerte tu increíble respuesta, fue una maravillosa sorpresa que me contestases y aceptases tan pronto pero, sobre todo, fue una sensación inolvidable leer tus palabras explicando el porqué no te podías negar ¡gracias, no voy a olvidarlo nunca!

Por supuesto ¡te deseo lo mejor con tu libro recién estrenado! Y, no lo dudes, voy a leer «El fuego invisible», tal y como me has sugerido, para descubrir el misterio de la inspiración ¡no puede haber un mejor secreto por descubrir!

 

 

Entrevista a Zoé Valdés

Entrevista a Zoé Valdés

Entrevista a Zoé Valdés  

Cuando nuestra vida empieza a retomar poquito a poco el pulso de la normalidad, he tenido la oportunidad de hacerle una entrevista a la escritora Zoé Valdés

Como suele ser habitual, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros.

Acaba de publicar una nueva novela y por eso este momento es excelente para plantearle el cuestionario y leer sus respuestas, como si se tratase de una interesante conversación en torno a un café.

¡Importante! La foto destacada es de Attys Luna, la de aquí abajo es un selfie y la segunda (en la entrada de la librería) es de Regis Iglesias Ramírez

Entrevista a Zoé Valdés Mis Palabras con Letras 1

Primero os la presento:

Zoé Valdés es una escritora cubana de poesía, novela, ensayo y guion.  Nació en La Habana un 2 de mayo de 1959. Estudió en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona y en la Facultad de Filología de la Universidad de La Habana. Más tarde estudió en la Alianza Francesa en París, en donde estuvo destinada con la delegación de Cuba en la UNESCO, y después en la Oficina Cultural de la Misión de Cuba en París.

Valdés ha sido subdirectora de la revista Cine Cubano durante cinco años y guionista del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica. Desde 1997, posee la nacionalidad española.

Miembro de la Orden de las Artes y las Letras francesa, ha obtenido varios premios literarios como el Fernando Lara de Novela por «Lobas de mar» o el Azorín por «La mujer que llora».

Mario Vargas Llosa ha dicho sobre ella: «Zoé Valdés es una importante escritora cubana que vive exiliada en Francia.  Es muy conocida en la comunidad de habla hispana por la calidad de su trabajo y por su valiente lucha contra la dictadura cubana, en particular, y por sus críticas a todos los regímenes autoritarios, en general.  También por su defensa permanente de los derechos humanos, y de los periodistas y escritores perseguidos en todo el mundo».

Entrevista a Zoé Valdés Mis Palabras con Letras 2

Sus libros:

Respuestas para vivir  (1982)

Todo para una sombra  (1986)

Sangre azul  (1993)

La hija del embajador  (1995)

La nada cotidiana  (1995)

Vagón para fumadores  (1996)

Cólera de ángeles  (1996)

La ira  (1996)

Te di la vida entera  (1996)

Café Nostalgia  (1997)

La sombra de La Habana  (1997)

Los poemas de La Habana  (1997)

Traficantes de belleza (1998)

Cuerdas para el lince  (1999)

Los aretes de la luna  (1999)

Querido primer novio  (1999)

Milagro en Miami  (2000)

El pie de mi padre  (2000)

Breve beso de la espera  (2002)

Los misterios de La Habana  (2002)

Lobas de mar  (2003)

Luna en el cafetal  (2003)

La eternidad del instante  (2004)

Cuentos de La Habana  (2005)

Bailar con la vida  (2006)

La cazadora de astros  (2007)

El ángel azul  (2008)

La ficción Fidel  (2008)

Anatomía de la mirada  (2009)

Una novelista en el Museo del Louvre  (2009)

El todo cotidiano  (2010)

La mujer que llora  (2013)

La Habana, mon amour  (2015)

La noche al revés  (2016)

La salvaje inocencia  (2018)

El beso de la extranjera. Monumento porno-existencial al amor  (2018)

La casa del placer  (2019)

Pájaro lindo de la madrugá  (2020)

Y aquí está la entrevista:

 

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

Leo mucha poesía cuando escribo novelas, y mientras escribo poesía leo novelas y ensayos. Leo por intuición y por recomendación. Y leo por descubrimiento, me fascina descubrir autores vivos como muertos, que todavía no había leído. Releo también mucho.

Son muchos mis autores predilectos. Los últimos y desde hace algún tiempo Sándor Márai. Mis referencias son numerosas. Tengo una cultura vasta, aunque caótica. Puedo hablar de Cátulo, Terencio, Esquilo, Cervantes, Francisco de Quevedo, como de François Rabelais. Samuel Beckett y Federico García Lorca también son referentes importantes. Guillermo Cabrera Infante, Dulce María Loynaz, Renaldo Arenas, Lydia Cabrera, Leví Marrero, Raoul García Iglesias, entre los autores cubanos.

 

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos dando forma a tus palabras. 

Empecé a escribir para acompañar mi soledad de niña asmática e imaginativa, a la edad de once años. Se trataba como en la mayoría de los escritores de un diario. Desde que tengo uso de razón y que aprendí a leer ansié en silencio escribir libros y confesar mis sentimientos mediante ellos, decirlo todo al papel y al desconocido que luego iría a leerlos. Al final de la tarde escribía en el diario todo lo que había hecho durante la jornada diurna y podía ocurrir que agregara también mis pretenciosas reflexiones. Escribía además sobre mis lecturas. La poesía empezó al mismo tiempo, y nunca me ha abandonado. La poesía definió mi deseo en todos los sentidos.

 

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto, tú eres una escritora de éxito.  En este sentido ¿puedes contarnos cuándo llegó el momento de poder vivir de esa profesión que compaginas con la publicación de artículos en prensa? ¿Cuál fue la clave que te indicó que podías vivir publicando? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales?

Siempre ha sido complicado para las artes y para la literatura, no ha cambiado mucho. La tragedia de hoy es la cantidad de basura que se publica y que se vende por encima de la verdadera literatura, cosas como libros de personajillos televisivos, influencers, y demás ‘porca miseria’.

Yo pasé por momentos muy duros, de escasez y carencias. Aparte del hambre que pasé en Cuba, había veces que no podía conseguir un bolígrafo o un cuaderno nuevo; al simple papel sólo se tenía acceso (comprado no regalado) si se era miembro de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba, modelo soviético), y para ser miembro de esa institución comunista había que estar ampliamente probado políticamente y avalado literariamente por grandes nombres también comprobados políticamente. Tras mi exilio todo también fue bastante duro, debí hacer cualquier tipo de trabajo manual y demás, como mismo había hecho en mi país: cuidar niños pesados franceses, limpiar casas, pintar paredes, ebanistería y hasta aseo de barcos. No me quejo, eso me forjó, sobre todo en mi poder de resistencia y optimismo. Después del éxito de ‘La nada cotidiana’ y de otras novelas pude vivir holgadamente de mi escritura, que es en buena medida mi trabajo principal. También he vivido de mi pintura, de mis conferencias. El periodismo paga muy mal, mis columnas sobre la actualidad y de pensamiento son pobremente pagadas, y en ocasiones no recibo un céntimo. No me he enriquecido, aunque quisiera.

 

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

El convencimiento tiene que venir de ellos mismos, de su propio interés. El interés es nato. Las nuevas tecnologías han sido muy positivas en algunos casos, en otros han sido nefastas.

Mi madre nunca hizo demasiado para que yo leyera, aunque fue ella quien me dio a leer ‘El Quijote’, que era su único libro, el único que le importaba. Mi padre estaba ausente, mi abuela sí hizo y bastante, todo lo que estuvo a su alcance, pero duró muy poco, aunque su vida en la mía fue impactante y decisiva. Y mi tía leía sus novelitas de amor. El interés mío por la lectura vino de mí misma esencialmente. No todo el mundo tiene el don. No se puede aspirar a que el don sea masivo. Y ese ha sido el error que ha acabado con la individualidad del escritor. El don es eso: un valor misterioso al que muy pocos tienen acceso.

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Escribo en cualquier parte, en cualquier lugar, a cualquier hora. Mi vida es escribir. El ritual de mi vida es la escritura. Leo junto a un ventanal desde hace más de veinte años, es mi único requerimiento: la luz del día o la de una bujía en la noche.

 

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio.  Además, como tus novelas son sobre todo históricas, quiero pedirte que nos cuentes cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes.

Nunca he estado peleada con la inspiración, afortunadamente la mayoría de las cosas en mi entorno me inspiran, y siempre voy creando, mientras vivo e inclusive mientras duermo. Los sueños y la imaginación son fuentes y decisivas importantes en mi estilo. Cuando pongo la primera palabra de una novela es porque ya tengo todos los personajes y hasta domino ya el final de la historia. Escribir es lo más cercano que hay a la precisión de un arquitecto y a la eficacia de un constructor, o de un músico frente a una partitura que debe conocer la melodía antes de leerla, porque ya la he imaginado. Yo conduzco la historia en la novela, pero en la poesía el verso me conduce a mí. En la novela soy yo la dueña, en la poesía poseo un amo: el verso.

No todas mis novelas son históricas. Lo que me importa de la historia es precisamente su lado novelesco. Su vitalidad ‘romanesque’ es lo que me impulsa. Me documento mucho en las bibliotecas, invierto tiempo en ellas, invierto también de mis economías en libros necesarios para recrear el ambiente de mis personajes. Poseer un libro, que sea enteramente mío, me apasiona. Mi novela sobre mi abuelo chino: ‘La eternidad del instante’ llevó más tiempo de investigación y de lecturas y de adquisición de libros caros y en viajes que el tiempo de escribirla. Igualmente ha sucedido con mi más reciente novela ‘Pájaro lindo de la madrugá’ acerca de Fulgencio Batista y Zaldívar.

 

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.   En tu opinión ¿son útiles estos certámenes? ¿Cuál es tu experiencia? ¿Has sido jurado alguna vez?

He participado en una enormidad de concursos, y por supuesto, han sido más en los que he perdido que en los que he ganado, y existen pruebas de que no me puedo quejar tampoco. Pero cuando ganas, sea el concurso que sea, te aporte lo que te aporte, el hecho de que tu trabajo ha sido elegido por grandes nombres de la pluma es de una satisfacción muy profunda e inolvidable. Son ciertamente muy útiles. Mi experiencia no fue únicamente alentadora, he tenido decepciones, pero la vida es así, y es bueno que sea así.

Sí, he sido jurado, y no me ha gustado demasiado. Sufro el tener que elegir una novela buena por encima de otra también buena, pero dentro de un jurado hay que plegarse, sumar tu criterio al criterio de otros, aunque no siempre me dejo.

 

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?.  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

Truman Capote decía que la escritura es un don, y que cuando Dios te da un don también te da un látigo. Yo creo en ese don, y aprecio el látigo como forma de aprendizaje, en la forma de vivir esclavizada a ese don. Escribir es un sacerdocio.

 

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

Las redes sociales son magníficas para establecer ese tipo de comunicación lector-autor, yo no diría cercanía, no iría a tanto. La cercanía pudiera matar el misterio. La relación entre autor y lector sólo la facilita de manera profunda y verdadera la lectura del libro, lo otro es añadidura. Pesa más lo positivo, siempre. Gestiono todo lo mío sola, jamás he tenido secretaria ni secretario. Y tampoco un esposo que leyera mis libros antes de publicarlos, ni los revise y corrija antes, ni nada por el estilo. La soledad de las escritoras es más palpable que la de los escritores hombres. Lo que tampoco significa nada.

 

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

Pienso que existe una sensibilidad femenina y una sensibilidad masculina. Lo que no impidió que Gustave Flaubert escribiera ‘Madame Bovary’ y Marguerite Yourcenar escribiera ‘Memorias de Adriano’.

 

11.-  De tus novelas, yo he leído “Te di la vida entera”, Finalista Premio Planeta 1996. Una novela rebosante de humor ácido y erotismo que retrata sesenta años de la vida de Cuca, Cuquita, una fascinante mujer cubana.  Si tuvieses que quedarte con un solo de tus libros ¿cuál elegirías? ¿Qué me contarías sobre él para que fuese mi próxima lectura?

Pues si te gustan las novelas históricas dentro de un contexto enrarecido te recomendaría ‘Pájarlo lindo de la madrugá’, y si te gusta la pintura de Paul Gauguin te sugiriera que leyeras ‘La casa del placer’, que fue Premio Jaén de Novela 2019.

 

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro.  Tu última novela se ha presentado en esta complicada situación, “Pájaro lindo de la madrugá”.  Es una novela de largas conversaciones, que mezcla presente y pasado, y superpone planos de narración donde convergen un retrato y un relato histórico, no sólo del controvertido caudillo cubano, sino de la sociedad cubana actual y de lo que fue en la primera mitad del siglo XX.  ¿Qué puedes compartir sobre la misma con nosotros? ¿Qué hay de diferente en esta novela? Supongo que está deseando “vivirla” con tus lectores ¿tienes ya algo previsto?

Puedo deducir que es mi novela más intensa y cuya única finalidad es establecer la verdad sobre un período muy importante de la historia de Cuba. Es la novela que me acerca a otro de mis ídolos literarios en la forma, a Samuel Beckett. Lo que hay de diferente es que empecé a escribirla con treinta años y la he publicado con sesenta años. La diferencia es el tiempo invertido y sus transformaciones inesperadas, sorprendentes.

Tenía programados diversos encuentros reales en ciudades y países distintos, previstos con los lectores; supongo que habrán de reprogramarse. Aunque lo principal es que la lean, porque un día el azar nos reunirá de nuevo.

 

¡¡Tengo que darle un millón de gracias por esta entrevista a Zoé Valdés en medio de esta situación y cuando su última novela se acaba de publicar!!

Zoé, ha sido un verdadero placer que hayas aceptado mi invitación y te agradezco especialmente que hayas dedicado parte de tu tiempo a responder las preguntas.  Recomiendo que los lectores lean varias veces la entrevista porque no van a dejar de descubrir cosas.

¡Te deseo lo mejor con tu nueva novela ! ¡Y espero sinceramente que el azar nos reúna en alguna próxima ocasión!

 

 

Entrevista a Care Santos

Entrevista a Care Santos

Entrevista a Care Santos 

Mientras casi todos seguimos en casa esperando que pase la tormenta y que podamos terminar con el bichito, he tenido la oportunidad de hacerle una entrevista a la escritora Care Santos

Como siempre, ha respondido a las 12 preguntas sobre diversos temas relacionados con la literatura, con su forma de escribir y sobre sus libros.

Su nueva novela estará muy pronto en nuestras manos, tal y como ella nos cuenta. De todas formas, seguro que es un éxito, como las anteriores.

Care Santos Mis Palabras con Letras 1

Primero os la presento:

Care Santos es una escritora catalana que escribe tanto en castellano como en catalán. Nació en Mataró (Barcelona) en 1970. Empezó a escribir a los 8 años, a los 14 ganó su primer concurso literario y a los 25 publicó su primer libro, una colección de relatos.

Desde entonces, ha publicado doce novelas, seis libros de cuentos, dos libros de poesía y un gran número de novelas para jóvenes y niños. Su obra ha sido traducida a 23 idiomas, incluyendo el inglés, alemán, italiano, francés, rumano, polaco, sueco, noruego, holandés, coreano, persa y chino.

Entre sus títulos destacan «La muerte de Venus» (finalista del Premio Primavera de Novela 2007), «Habitaciones cerradas» (Planeta, 2011), que fue adaptada a mini-serie de televisión y estrenada en TVE en 2014; «Deseo de chocolate» (Premio Ramon Llull 2014) y «Media vida» (Premio Nadal 2017).

Es colaboradora habitual de El Periódico de Catalunya y de Mujer Hoy e imparte talleres literarios.

Care Santos Mis Palabras con Letras 2

Sus novelas:

El tango del perdedor (1997)

Trigal con cuervos (1999)

Aprender a huir (2002)

El síndrome Bovary. Infieles e infelices (2007)

La muerte de Venus  (2007)

Hacia la luz  (2008)

Habitaciones cerradas  (2011)

El aire que respiras (2013)

Deseo de chocolate  (2014)

Diamante azul  (2015)

Media Vida (2017)

Todo el bien y todo el mal  (2018)

También ha escrito cuentos y literatura juvenil.

Care Santos Mis Palabras con Letras 3

Y aquí está la entrevista:

 

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

De todo. Soy una lectora omnívora. Todo depende del momento y de la razón. Mucha poesía, siempre. Estos días hasta la estoy compartiendo en mis redes (Instagram, Facebook y Twitter), en forma de píldoras poéticas.

 

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor.  Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir, cómo fueron esos primeros pasos dando forma a tus palabras. 

Empecé a escribir a los 8 años. Me lo tomé en serio a los 16. Publiqué mi primer libro a los 25. Lo más importante que debe tener un escritor es tenacidad y capacidad de resistencia.

 

3.-  Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura.  En ese contexto, tú eres una escritora de éxito (doce novelas, seis libros de cuentos, dos libros de poesía y un gran número de novelas para jóvenes y niños).  En este sentido ¿puedes contarnos cuándo llegó el momento de poder vivir de esa profesión? ¿Cuál fue la clave que te indicó que podías vivir publicando? ¿Cómo ha sido tu relación con las editoriales?

Decidí intentarlo a los 25, y fue una decisión loca, que no habría tomado más tarde. Lo conseguí unos 15 años después, porque además de tesón y suerte, seguí siendo una loca. No tengo ni idea de cuál es la clave. Trabajar, supongo. Trabajo como doce bueyes, como decía Flaubert. Creo en la constancia y en el trabajo más que en nada.

La relación con las editoriales es parte del proceso. Un buen editor —considero que tengo excelentes editores— es una suerte para todo escritor. Yo me considero una mujer con suerte en muchos sentidos, también en este.

 

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

Yo hago mi parte: procuro escribir libros lo mejor que sé, que les despierten amor por la lectura. De lo demás, no entiendo. Solo sé que todo es compatible. Los lectores somos unos seres privilegiados.  Como todo el mundo sabe, los privilegios no pueden ser para todos.

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

En mi estudio, por la mañana, en ropa de yoga con las Suites para cello solo de Bach sonando (cada día con un intérprete diferente).

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio, cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

La documentación es para mí una fase muy placentera. Trato de fijarme un límite, o me pasaría la vida entre libros y legajos, documentándome. También trato de limitar los asuntos que estoy investigando, para no extenderme demasiado. Todo esto ocurre casi siempre en la Biblioteca de Catalunya, uno de mis lugares favoritos del Universo. Lo disfruto tanto que no quisiera que la fase de documentación se terminase.

En cuanto al bloqueo, casi nunca es muy grave. Me suele bastar con prepararme un café, darme una ducha o pasear por la playa (dependiendo de la gravedad de la cuestión). Raras veces he sufrido un bloqueo total. Una de las razones de que esto sea así es que cuando comienzo a escribir ya sé muy bien qué va a ocurrir en la novela, de principio a final (especialmente el final). Siempre trazo el desarrollo argumental antes de comenzar a trabajar. Cuando me siento a escribir, sé muy bien a dónde voy. Solo necesito trabajar para alcanzar el objetivo.

7.- Me he animado a participar en distintos concursos, no sé si acertadamente, con el fin de encontrar un sitio y comprobar la calidad de mis relatos.  En tu opinión y teniendo en cuenta que has obtenido el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza y el  Premio Fernando Lara de Novela ¿son útiles estos certámenes? ¿Puedes contarnos tu experiencia? ¿Has sido alguna vez jurado en alguno de ellos? En caso afirmativo ¿cómo fue esa tarea?

Son un buen modo de abrirse camino y de que te conozcan los editores. Ergo, creo que son muy útiles. Te deseo mucha suerte.

 

8.- Supongo que no hay una sola respuesta, ni es fácil definirlo.  Pero ¿qué crees que tiene que tener un buen escritor para serlo?.  ¿Se puede aprender a escribir con la formación adecuada o es un valor innato? 

Si supiera cuál es la fórmula mágica, no se la contaría a nadie. En los talleres literarios, desde luego, se aprenden cosas muy útiles. La más útil, la constancia. Un escritor debe ser un cabezota. No conozco a ninguno que no lo sea.

 

9.- Me interesa también tu opinión respecto a internet y las redes sociales.  A los lectores nos gusta la cercanía que permiten con los escritores y la posibilidad de hacerles llegar nuestras impresiones sobre sus obras.  ¿Crees que facilitan la relación entre autor y lector? ¿Pesa más lo positivo que lo negativo? ¿Es importante gestionarlas directamente o es mejor contar con un profesional?

Lo más importante es saber gestionarlas con criterio. Internet bien utilizado es una herramienta utilísima, que nos ha cambiado la vida a todos en muchos sentidos. Hoy en día me atrevería a decir que casi nadie se atreve a escribir novelas -ni nada- sin estar consultando Internet todo el tiempo.

 

10.- Otra clásica cuestión en mis entrevistas. ¿Crees que existe una literatura para mujeres y que si el autor es hombre o mujer influye en el libro? 

Las autoras estamos fatigadas de hablar de esto. ¿Existe una novela de hombres? No. Existen hombres que creen que lo que escribimos las mujeres no les concierne. Los había en el siglo XIX y los hay en el XXI. Es una forma más de ignorancia, que creo que no padecerán las nuevas generaciones, o padecerán menos.

¿Influye ser mujer u hombre? Claro. Influye todo lo que eres. Escribimos con todo lo que somos. Por supuesto, también con el sexo al cual pertenecemos y con nuestro modo de sentir las cuestiones de género.

 

11.-  De tus novelas, yo he leído “Habitaciones cerradas”, un libro entre el relato histórico y una historia de misterio. Lo cierto es que me gustó mucho. Si tuvieses que quedarte con un solo de tus libros ¿cuál elegirías? ¿Qué me contarías sobre él para que fuese mi próxima lectura? 

Espero que mi mejor libro sea el próximo. Y cuando esté publicado, el siguiente. Cada libro nuevo es una posibilidad de hacerlo mejor.

12.-  Y la última pregunta está relacionada con el presente y con el futuro.  Tu última novela se publicó en 2018, “Todo el bien y todo el mal”.  En la misma se muestra la frágil telaraña de las relaciones familiares y personales, y lo complicado que resulta mirarse al espejo.  ¿Estás ya trabajando en una nueva historia? En caso afirmativo ¿nos puedes adelantar algo?

Mi última novela es “Seguiré tus pasos”. Debía llegar a las librerías el pasado 17 de marzo, pero lo impidió el estado de alarma. Ahora tiene nueva fecha de publicación, el 2 de junio, que espero que sea posible.

Es una historia que arranca del último día de la Guerra Civil en Barcelona, el 26 de enero de 1939, y que sucede en el presente, cuando Reina -su protagonista- decide investigar la muerte de su padre, quien supuestamente se suicidó cuando ella tenía 5 años. Esa investigación la lleva lejos en el tiempo y en la distancia, porque la novela ocurre en un pueblo del pirineo catalán en pleno invierno helado.

Espero que llegue pronto a los lectores y que la hagan toda suya, que es lo que es.

 

¡¡Tengo que darle un millón de gracias por esta entrevista a Care Santos en un momento muy delicado para todos!!

Care, ha sido un verdadero placer que hayas aceptado mi invitación y te agradezco especialmente que hayas dedicado parte de tu tiempo a responder las preguntas. Estoy de acuerdo contigo, los lectores somos unos seres privilegiados.

¡Te deseo lo mejor con tu nueva novela y que pueda ver la luz en la nueva fecha fijada! ¡Y espero que muy pronto me puedas invitar, si lo consideras oportuno, a la presentación si pasas Zaragoza durante su promoción!

 

 

Entrevista a Irene Vallejo

Entrevista a Irene Vallejo

Entrevista a Irene Vallejo

En medio de esta situación tan complicada para todos, en este momento de inquietud y confinamiento, continúo con las interesantes entrevistas a importantes escritores.  Y, en concreto, he podido hacerle una entrevista a la autora Irene Vallejo

Entrevista a Irene Vallejo Mis Palabras con Letras 1

En esta ocasión, no ha respondido a las 12 preguntas habituales sobre diversos temas relacionados con la literatura.  Debido a la avalancha de trabajo a la que se enfrentaba la autora cuando me concedió la entrevista (justo antes del estado de alarma), debía organizarse y llevar una agenda estricta de actividades, por ese motivo vais a poder disfrutar las respuestas a 7 preguntas.

No es para menos, ya que en 2019 publicó «El infinito en un junco» (Siruela), un ensayo narrativo y heterodoxo sobre la historia de los libros y la lectura. Y, además, compagina su pasión por la literatura y el periodismo con su compromiso en defensa de las humanidades, las campañas de animación a la lectura y las actividades en centros educativos.

Es importante que mencione que el fotógrafo de todas las imágenes de Irene es Santiago Basallo.

Entrevista a Irene Vallejo Mis Palabras con Letras 2

Primero os la presento:

Irene Vallejo es Doctora en Filología Clásica por las universidades de Firenze y Zaragoza.

En 2011, publicó su primera novela «La luz sepultada». De su faceta como periodista nacen dos recopilaciones de artículos que trenzan temas de actualidad y enseñanzas del mundo antiguo bajo el título «El pasado que te espera» y «Alguien habló de nosotros» (Contraseña, primera edición 2017; segunda edición, 2018 y tercera edición, 2019).
Su segunda novela, «El silbido del arquero» (Contraseña, 2015), es un viaje a los mitos de un pasado que todavía ilumina nuestro presente, ha cosechado una gran acogida, alcanzando la quinta edición.

«El inventor de viajes», ilustrado por el pintor José Luis Cano, es una incursión divertida y colorista en la literatura infantil. Junto a la artista Lina Vila ha publicado un delicado álbum juvenil: «La leyenda de las mareas mansas».

Como os decía, en 2019 ha publicó «El infinito en un junco» (editorial Siruela), un ensayo narrativo y heterodoxo sobre la historia de los libros y la lectura.

Irene compagina su pasión por la literatura y el periodismo con su compromiso en defensa de las humanidades, las campañas de animación a la lectura y las actividades en centros educativos.

También lleva a cabo una fecunda labor de divulgación de los autores clásicos, impartiendo cursos y conferencias, y a través de la prensa. Escribe en El País y en Heraldo de Aragón.

Ha publicado dos libros recopilatorios de sus columnas semanales en el periódico Heraldo de Aragón, titulados «El pasado que te espera» y «Alguien habló de nosotros», fruto de un singular periodismo filosófico que trenza los temas de la actualidad y las enseñanzas del mundo antiguo.

 

Entrevista a Irene Vallejo Mis Palabras con Letras 3

Sus libros:

La luz sepultada (2011)

El silbido del arquero (2015)

Los elegidos de la fortuna (1999)

El catálogo del Parque Oceanográfico de Valencia (2003)

Madrid me Marta (2011)

Usted primero (2015)

Haz lo que temas (2016)

Entrevista a Irene Vallejo Mis Palabras con Letras 4

Y aquí está la entrevista:

1.-  Esta primera pregunta se ha convertido en un clásico y es obligatoria en mis entrevistas, ya que me interesa mucho conocer vuestra respuesta y profundizar en vuestras referencias literarias.  Estoy convencida de que siendo escritora, eres primero una gran y apasionada lectora.  ¿Qué te gusta leer y cuáles son tus autores preferidos? 

Soy una lectora promiscua, viajera de unos géneros a otros, enamorada de los clásicos pero también curiosa ante la literatura contemporánea.

Entre mis autores favoritos citaría a Montaigne, Natalia Ginzburg, Pessoa, Carson McCullers, Heródoto, Safo, Ovidio, Szymborska, Kafka, Luis Landero, Ana María Matute… y tantos más que desbordarían la lista. Al leer me abandono fácilmente al entusiasmo.

2.-  Tengo la seguridad de que todos los principios son difíciles para cualquier autor. Por eso, quiero pedirte que nos cuentes con detalle cómo comenzó tu aventura de escribir y cómo fueron tus primeros pasos dando forma a tus palabras.

Cómo empezó todo es una pregunta difícil de responder, porque escribir forma parte de mi vida antes incluso de aprender a escribir. Mi cabeza ha estado siempre poblada de historias, desde una época tan temprana que no puedo recordarla. Los juegos de mi infancia eran ya narrativos.

Eso sí, he necesitado largos años de esperanza y perseverancia para convertir esta necesidad mía en profesión. Algunas personas me han dado oportunidades –premios, colaboraciones periodísticas, publicaciones–, otras me han cerrado las puertas. Y quiero insistir en los rechazos que he sufrido porque vivimos una época en la que solo parece permitido mostrar el éxito y la felicidad. No deberíamos callar nuestros fracasos ni contribuir al falso escaparate de vidas perfectas.

Decía Homero que los dioses tienen dos vasijas, las de los bienes y los males; en la vida de algunos mezclan las alegrías y las penas, a otros les dispensan muchas desgracias, pero nadie recibe solo felicidad, eso está descartado.

 

3.- Es un momento complicado para los libros, las librerías y la lectura. En ese contexto y teniendo en cuenta tu trayectoria como escritora, que escribes desde años en Heraldo de Aragón y que ahora también eres columnista en el País Semanal en una sección quincenal, que das conferencias y haces pregones en ferias del libro y que, en definitiva, no paras ¿puedes contarnos cómo has conseguido vivir de la profesión de
escribir? Y ¿cómo ha sido tu relación con las editoriales?

Es muy difícil vivir de los derechos de autor de los libros. Hay que buscar otras vías de profesionalizar la escritura: periodismo, conferencias, crítica literaria, encuentros literarios. Para mí, dar el paso supuso aceptar los riesgos de un trabajo a la intemperie, como autónoma, sin ingresos constantes ni garantizados.

Todas nuestras decisiones suponen una elección con diversas posibilidades: yo preferí apostarlo todo por un trabajo creativo. Me di un plazo para convertirlo en un trabajo rentable; con una amalgama de suerte y dedicación, lo conseguí.

A mi lado estuvieron mis editores de Contraseña, de quienes he aprendido muchísimo en los últimos años. Y en estos últimos meses, la editorial Siruela me ha abierto caminos insospechados. Mi gratitud a ambos sellos es infinita.

 

4.-  Como sabrás, se comenta con frecuencia que los jóvenes dejan de leer a los 17 años porque prefieren lo inmediato, la tecnología, el móvil. ¿Es posible hacer algo para recuperar su afición? ¿Se puede competir con las series y con lo visual que ellos eligen? ¿Es viable convencerles de la importancia de los libros?

No solo los jóvenes abandonan los libros por la inmediatez de las pantallas, todos nos dejamos seducir por las tecnologías, diseñadas para producirnos adicción.

Pero algunas personas –no todas– seguimos encontrando un refugio en la paz reflexiva y apasionada de los libros. Hay en la lectura encuentros azarosos, es importante que nos encontremos con esos libros que renuevan el placer de leer. Creo que conviene animar a los jóvenes a buscar lecturas que les importen, dejarles elegir, abrirles caminos, estimular su creatividad.

Pero, por otro lado, admitamos que abrir un libro es un acto de libertad, que no se debería imponer. Y, por otro lado, a cualquier edad se puede recuperar el hábito de leer. Nunca es tarde, nunca las puertas nunca se cierran.

 

5.- Esta es otra pregunta que repito en mis entrevistas, porque me apasiona descubrir vuestros pequeños secretos, vuestra forma de trabajar. Me interesa conocer cómo escribes, si tienes un espacio determinado para hacerlo, un horario fijo, algún ritual. 

Desde que soy madre, he aprendido a escribir en cualquier ocasión, durante el tiempo disponible, donde encuentre la ocasión (en casa, en estaciones, en trenes, en hoteles). No puedo permitirme los rituales ni la rigidez de los horarios. Conciliar es un permanente juego de malabares.

 

6.- También me gustaría saber cómo te inspiras, cómo solucionas un día de poca creatividad, cómo vas formando los personajes, si tienes el final de la historia claro desde el inicio, cómo te documentas, cómo preparas la información que servirá de contexto a tus personajes. 

Respecto a los días de poca creatividad, siempre tengo muchas tareas en marcha: artículos, textos breves para publicar, críticas literarias, etc. Si un día no me siento inspirada para la literatura, cambio de tarea.

Como escritora, planifico las tramas con detalle antes de empezar a escribir. Creo que el lector sabe distinguir intuitivamente si un libro avanza hacia un destino claro o se mece a la deriva.

La fase de documentación, que incluye búsquedas en bibliotecas, hemerotecas, a veces incluso entrevistas, me permite saciar una curiosidad sin límites por la historia y por todos los mundos que conviven en nuestro mundo. Tanto me gusta, que a veces la extiendo más tiempo de lo razonable. Aprender me parece uno de los grandes placeres de la vida.

 

7.-  Has publicado recientemente “El infinito en un junto”, un libro que va por su (décima) edición y del que solamente escucho comentarios preciosos. Además ha obtenido el Premio el Ojo Crítico de Narrativa 2019 y el Premio Las LibreríasRecomiendan de No Ficción 2020. Un ensayo que se lee como una novela y que han
elogiado Mario Vargas Llosa, Juan José Millas o Juan Bolea ¿Por qué crees que debo leer ahora este libro? ¿Qué resaltarías de este ensayo, sobre el mundo del libro, para convencerme de que es mi siguiente lectura?

“El infinito en un junco” cuenta a los lectores la aventura milenaria de los libros, de la que todavía formamos parte.

Indaga en las primeras veces: las primeras librerías,bibliotecas, libros y lectores de los que tenemos noticia. Al mismo tiempo, es un libro de viajes, que nos transporta desde Alejandría y Roma a Oxford y Sarajevo, con numerosas paradas intermedias.

Incluye ingredientes poco habituales en el ensayo: humor, narraciones, pasajes periodísticos, poéticos, reconstrucciones de época, etimologías, breves biografías. Es un recorrido apasionado y humanista por los laberintos de la palabra y las rutas por las que los libros, en su fragilidad, han conseguido sobrevivir a la destrucción.

 

¡¡Un millón de gracias por esta entrevista a Irene Vallejo!! Tengo que darle las gracias por su amabilidad, su valioso tiempo y sus respuestas.

Irene, ha sido un verdadero placer que hayas aceptado mi invitación y que hayas compartido conmigo y con mis lectores tus interesantes respuestas.

¡Te deseo lo mejor en todos tus proyectos y en todos tus trabajos! ¡Y especialmente que continúe el merecido éxito de tu ensayo!  Y a vosotros lectores, os recomiendo que no dejéis de seguirla y leer sus publicaciones en prensa, son una auténtica delicia.